La estrategia de PepsiCo para reformar bebidas en México
PepsiCo reformará bebidas de su portafolio para alcanzar un objetivo ambicioso: que el 90 por ciento de sus productos tengan menos de 20 calorías por cada 100 mililitros para el año 2030. Esta iniciativa, anunciada en conjunto con GEPP, representa un avance significativo en la adaptación de la industria de bebidas a las demandas del mercado mexicano, donde la salud y la regulación fiscal juegan roles clave. En los últimos años, PepsiCo ya ha logrado reducir más del 50 por ciento del contenido calórico en sus ofertas, posicionando al 75 por ciento de sus bebidas como opciones bajas o sin calorías. Este movimiento no solo responde a tendencias globales de bienestar, sino que fortalece la presencia de PepsiCo en un entorno regulatorio cada vez más estricto.
La reformulación de bebidas por parte de PepsiCo incluye ajustes en la formulación y el desarrollo de productos icónicos como Pepsi-Cola, que ahora se comercializa con un 59 por ciento menos de calorías, y marcas como 7Up, Manzanita Sol y Mirinda, que han alcanzado cero calorías. Estas modificaciones se han implementado sin comprometer el sabor característico que ha hecho populares estas bebidas durante décadas. GEPP, el grupo embotellador responsable de la distribución en México, ha sido un socio fundamental en esta transformación, asegurando que las nuevas versiones estén disponibles en todos los envases y canales de venta del país.
Compromisos superados con MexBeb
En el marco de los lineamientos de la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb), PepsiCo reformará bebidas de manera que exceda los compromisos establecidos previamente. Todas las marcas principales con contenido calórico han sido actualizadas, lo que demuestra un compromiso proactivo con la industria. Esta asociación ha sido clave para alinear esfuerzos entre empresas y reguladores, promoviendo un portafolio más saludable sin eliminar las opciones tradicionales que los consumidores prefieren.
El contexto del IEPS y su influencia en la reformulación
El anuncio de que PepsiCo reformará bebidas llega en un momento crítico, a pocas semanas de la entrada en vigor del nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en México, programado para inicios de enero de 2026. Este gravamen impactará tanto a las bebidas azucaradas, con un aumento de 3.08 pesos por litro, como a las versiones endulzadas con ingredientes no calóricos, como los refrescos light y cero azúcar, que enfrentarán un cargo de 1.5 pesos por litro. Ante estas condiciones, PepsiCo y GEPP han decidido acelerar sus planes para expandir la oferta de bebidas bajas en calorías, diferenciándose en un mercado donde la fiscalización busca reducir el consumo de azúcares añadidos.
La estrategia no se limita a la reformulación técnica; incluye acciones para fomentar el consumo responsable. PepsiCo reformará bebidas mientras mantiene políticas de autorregulación, como la prohibición de imágenes o mensajes dirigidos a niños y adolescentes en la promoción de productos saborizados. Además, se impulsarán innovaciones en empaques que faciliten porciones individuales, respondiendo a recomendaciones de salud pública que enfatizan el control de porciones en la dieta diaria.
Innovaciones en empaques y comunicación
Para apoyar la meta de que el 90 por ciento de las bebidas sean bajas en calorías, PepsiCo invertirá en desarrollo tecnológico que preserve la experiencia sensorial. Esto significa que, al reformar bebidas, se priorizará el equilibrio entre reducción calórica y atractivo para el paladar. Las campañas de comunicación se centrarán en educar al consumidor sobre opciones saludables, utilizando plataformas digitales y tradicionales para destacar los beneficios de estas reformulaciones sin alterar la esencia de la marca.
La visión global de PepsiCo Positive
Bajo la iniciativa PepsiCo Positive (pep+), PepsiCo reformará bebidas como parte de una agenda integral que integra bienestar, innovación y sostenibilidad. Esta estrategia global ha guiado los esfuerzos en América Latina, donde Erick Scheel, presidente de Bebidas de PepsiCo en la región, ha enfatizado que la evolución de la industria no implica sacrificar el placer del consumo, sino enriquecerlo con alternativas informadas. En México, esto se traduce en un portafolio que responde a un consumidor cada vez más consciente de su impacto en la salud y el medio ambiente.
GEPP, como operador local, ha contribuido con procesos de embotellado y distribución que aseguran la accesibilidad de estas bebidas reformuladas. Desde supermercados hasta expendedoras, el alcance es amplio, garantizando que la transición sea fluida para los distribuidores y los puntos de venta. La colaboración entre PepsiCo y GEPP ejemplifica cómo las multinacionales pueden adaptarse a contextos locales, como el IEPS México, para mantener su competitividad.
Beneficios para el consumidor y el mercado
Los consumidores se beneficiarán de un mayor acceso a refrescos light y opciones cero azúcar, que no solo ayudan a moderar la ingesta calórica, sino que también alinean con estilos de vida activos. PepsiCo reformará bebidas para ofrecer variedad, desde sabores clásicos hasta innovaciones que incorporen ingredientes naturales, todo bajo estándares de calidad rigurosos. Este enfoque neutraliza preocupaciones sobre el impacto fiscal del IEPS, al posicionar a las bebidas bajas en calorías como una elección económica y saludable a largo plazo.
En términos de mercado, la reformulación impulsará la lealtad de la marca al demostrar responsabilidad corporativa. Analistas observan que, en un entorno donde la regulación fiscal como el IEPS México presiona a la industria, empresas como PepsiCo que invierten en innovación ganan terreno. La reducción calórica no es solo una respuesta reactiva, sino una oportunidad para liderar en sostenibilidad alimentaria.
Expertos en nutrición destacan que iniciativas como esta contribuyen a metas nacionales de salud, aunque subrayan la importancia de la educación complementaria. En discusiones recientes sobre políticas de bebidas, se menciona que el rol de la industria en la autorregulación es vital para equilibrar innovación y accesibilidad.
De acuerdo con reportes de la industria, el avance de PepsiCo en este frente supera expectativas iniciales, con datos que muestran un incremento en la adopción de opciones bajas en calorías entre los mexicanos. Fuentes especializadas en regulación fiscal indican que el IEPS podría acelerar transiciones similares en otros sectores, fomentando un ecosistema más saludable.
En conversaciones con directivos, como las compartidas en foros empresariales, se resalta que la colaboración con asociaciones como MexBeb ha sido instrumental para validar estos cambios, asegurando que la reformulación sea efectiva y bien recibida por el público.

