Fed recorta tasa de interés por tercera vez consecutiva, dejando el rango objetivo entre el 3.5% y el 3.75%, en una decisión que refleja las preocupaciones actuales sobre el mercado laboral en Estados Unidos. Esta medida, anunciada el 10 de diciembre de 2025, busca equilibrar el crecimiento económico con el control de la inflación, que aunque ha mostrado avances, aún se mantiene por encima del objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal.
El contexto del recorte de la Fed
La Reserva Federal, bajo la dirección de Jerome Powell, ha implementado este recorte como parte de su estrategia de política monetaria para apoyar la máxima empleo mientras vigila de cerca los indicadores inflacionarios. Fed recorta tasa en un momento en que los datos económicos muestran una expansión moderada de la actividad, pero con señales de enfriamiento en el empleo. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó 9-3 a favor de esta reducción de 25 puntos base, destacando las divisiones internas sobre el ritmo futuro de los ajustes.
Razones económicas detrás de la decisión
Entre las principales razones para que Fed recorta tasa se encuentra el debilitamiento observado en el mercado laboral. La tasa de desempleo ha aumentado ligeramente, alcanzando el 4.4%, y el crecimiento del empleo se ha ralentizado este año. Además, la inflación núcleo, que excluye alimentos y energéticos, se proyecta en un 2.4% para finales de 2026, lo que indica un progreso hacia la meta pero con persistencia en ciertos sectores. Jerome Powell, en su conferencia de prensa posterior al anuncio, enfatizó que el comité evaluará cuidadosamente los datos entrantes antes de considerar más movimientos.
Esta no es la primera vez que Fed recorta tasa en 2025; de hecho, es el tercer ajuste consecutivo, sumando una reducción total de 75 puntos base en el año. Anteriormente, en septiembre y octubre, se habían realizado recortes similares para contrarrestar los efectos del cierre gubernamental y la incertidumbre económica global. Ahora, con la tasa en su nivel más bajo desde octubre de 2022, la Fed busca un equilibrio que evite tanto una recesión como un repunte inflacionario.
Impacto en la economía estadounidense
El recorte de la Fed tendrá repercusiones directas en diversos sectores. Para los consumidores, significa préstamos más accesibles, desde hipotecas hasta créditos automotrices, lo que podría estimular el gasto y el consumo. En el ámbito corporativo, las empresas se beneficiarán de menores costos de endeudamiento, facilitando inversiones y expansiones. Sin embargo, los ahorradores verán rendimientos más bajos en depósitos y bonos del Tesoro.
Proyecciones para 2026 y más allá
Las nuevas proyecciones del FOMC indican solo un recorte adicional de un cuarto de punto en 2026, con un crecimiento del PIB estimado en 2.3%, superior a la tendencia histórica. La inflación se espera que continúe desacelerándose, pero siete funcionarios del comité anticipan que no habrá más recortes el próximo año, reflejando cautela ante posibles riesgos geopolíticos y fiscales. Fed recorta tasa ahora, pero el lenguaje del comunicado sugiere una pausa potencial, utilizando frases como "evaluará cuidadosamente los datos" para indicar que el umbral para futuros ajustes será más alto.
En términos de mercado laboral, el comité proyecta una estabilización en el 4.4% de desempleo, con énfasis en la creación de empleos sostenibles. Jerome Powell destacó que la Fed está en una posición neutral, donde la tasa no estimula ni frena excesivamente la economía, permitiendo una observación más precisa de las tendencias. Esta aproximación contrasta con expectativas del mercado que anticipaban dos recortes en 2026, lo que generó una reacción mixta en Wall Street: el S&P 500 subió moderadamente, mientras los rendimientos de bonos y el dólar retrocedieron ligeramente.
Reacciones y divisiones internas
La decisión de que Fed recorta tasa no estuvo exenta de controversia. Dos presidentes regionales, Austan Goolsbee de Chicago y Jeff Schmid de Kansas City, votaron en contra, prefiriendo mantener las tasas sin cambios para monitorear mejor la inflación. Por otro lado, el gobernador Stephen Miran abogó por un recorte mayor de medio punto, argumentando la necesidad de un estímulo más agresivo ante el enfriamiento laboral. Estas divisiones subrayan la complejidad de equilibrar el doble mandato de la Fed: empleo máximo e inflación al 2%.
Declaraciones de Jerome Powell
Durante la conferencia de prensa, Jerome Powell reiteró el compromiso de la Fed con datos-driven decisions, señalando que los efectos del cierre gubernamental de otoño han sido revertidos, pero persisten incertidumbres. "Estamos en un buen lugar para esperar y ver", comentó, refiriéndose a los informes de empleo de noviembre y diciembre que se publicarán pronto. Powell también descartó presiones políticas externas, afirmando la independencia de la institución en su política monetaria.
Analistas coinciden en que este recorte marca el fin de una fase de alivio agresivo, pasando a un enfoque más gradual. Fed recorta tasa en respuesta a datos específicos, pero el futuro dependerá de la evolución de la inflación y el empleo. En el contexto global, esta medida podría influir en bancos centrales de otros países, como el Banco Central Europeo o el Banco de México, que observan de cerca las acciones de la Fed para alinear sus propias estrategias.
El impacto en los mercados financieros fue inmediato pero moderado. Los índices bursátiles como el Dow Jones y el Nasdaq registraron ganancias del 0.5% al 1%, impulsados por expectativas de menores costos de capital. Sin embargo, el dólar se depreció frente a otras monedas, beneficiando a exportadores estadounidenses. En el ámbito de los bonos, los yields del Tesoro a 10 años cayeron a 3.8%, reflejando apuestas por tasas bajas persistentes.
Para los inversores, este entorno sugiere diversificación: acciones en sectores sensibles a las tasas, como tecnología y bienes de consumo, podrían outperformar, mientras que los valores defensivos mantienen atractivo ante volatilidad. Fed recorta tasa, pero la proyección de solo un ajuste en 2026 invita a cautela, especialmente con elecciones presidenciales en el horizonte que podrían alterar el panorama fiscal.
Mientras tanto, expertos en economía destacan la resiliencia del PIB estadounidense, proyectado en 2.3% para 2026, por encima de la media de largo plazo. La inflación, aunque elevada en servicios, muestra desaceleración en bienes, gracias a cadenas de suministro normalizadas post-pandemia. Jerome Powell, en entrevistas previas, había insinuado esta pausa, alineándose con el consenso de que la economía no requiere estímulos intensos.
En un análisis detallado que circulaba entre círculos financieros, se mencionaba cómo reportes de empleo retrasados por el shutdown gubernamental habían influido en la timidez del recorte. Otro comentario, proveniente de observadores en Nueva York, apuntaba a que las proyecciones del dot plot revelan un sesgo hawkish entre varios miembros del FOMC, prefiriendo estabilidad sobre experimentación. Finalmente, en discusiones de foros económicos, se recordaba que declaraciones similares en diciembre de 2024 precedieron a una pausa efectiva, sugiriendo un patrón en la comunicación de la Fed.

