Microcrédito en 2026 representa una oportunidad clave para el sector financiero en México, según las proyecciones de Gentera. A pesar de los pronósticos económicos moderados, el grupo especializado en microfinanzas anticipa un crecimiento sostenido en su cartera de crédito. Esta perspectiva positiva se basa en la resiliencia del segmento de microempresas y emprendedoras, que continúan demandando financiamiento para capital de trabajo incluso en contextos de desaceleración. Gentera, a través de su principal activo Compartamos Banco, ha demostrado una capacidad notable para adaptarse a las dinámicas del mercado, lo que le permite mantener ritmos de expansión de doble dígito.
Perspectivas económicas y crecimiento del microcrédito en 2026
El panorama macroeconómico para 2026 no es del todo alentador, con estimaciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) alrededor del 1.4%, según la Encuesta Citi de Expectativas. Sin embargo, esto no disuade a Gentera de su optimismo respecto al microcrédito en 2026. Enrique Majós, director general de la compañía, ha expresado confianza en que la dinámica del crédito se mantendrá similar a la observada en 2025, con incrementos significativos en la cartera. "Creemos que la dinámica económica va a ser similar. Si este año crecimos a doble dígito, yo creo que el próximo va a ser un año similar", afirmó Majós durante una reciente declaración.
Resiliencia del sector de microempresas
Una de las fortalezas clave del microcrédito en 2026 radica en la naturaleza adaptable de las microempresas que atiende Gentera. Principalmente dirigidas a emprendedoras, estas unidades económicas se enfocan en necesidades básicas como alimentos, servicios esenciales y comercio minorista. En periodos de contracción, estas actividades no solo persisten, sino que se reinventan rápidamente. Las microempresas pueden diversificar sus productos o cambiar de giro con agilidad, gracias a su escala reducida. Esto las convierte en un segmento altamente resiliente, capaz de soportar embates económicos tanto positivos como negativos. El microcrédito en 2026, por ende, se posiciona como un pilar para el apoyo a esta vital cadena productiva en México.
Durante el tercer trimestre de 2025, la cartera de crédito de Gentera alcanzó los 87,793 millones de pesos, un aumento del 16.4% en comparación con el mismo periodo de 2024. Este desempeño no es uniforme en todos los segmentos financieros, pero en el de capital de trabajo, donde Gentera concentra sus esfuerzos, el crecimiento ha sido robusto. El microcrédito en 2026 podría replicar esta tendencia, impulsado por la demanda constante de financiamiento para operaciones diarias. Además, la inclusión financiera que promueve este modelo beneficia a comunidades marginadas, fomentando el emprendimiento y la estabilidad económica local.
Estrategias de Gentera para enfrentar desafíos en el microcrédito
Gentera no ignora los retos que podrían influir en el microcrédito en 2026. Factores como la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las fluctuaciones en las remesas, afectadas por políticas migratorias en Estados Unidos, están en el radar de la institución. Iván Mancillas, director general de Compartamos Banco, subrayó la importancia de monitorear estos temas coyunturales. No obstante, ve en ellos oportunidades para el microcrédito en 2026. "Cuando pareciera que hay cierta contracción, ciertos temas económicos, los clientes tienen más necesidades de reinventarse, de crecer. Entonces estamos viendo la oportunidad de estar ahí cerca y apoyarlos", comentó Mancillas.
Impacto de las remesas y el retorno de migrantes
Las remesas han sido un motor económico crucial para muchas familias mexicanas, pero las políticas antiinmigrantes han generado incertidumbre. Esto ha llevado a un aumento en el retorno de migrantes a México, particularmente a regiones atendidas por Gentera. Estos individuos, al regresar, buscan autoempleo para reintegrarse al mercado laboral. Majós destacó que muchos llegan con un pequeño capital acumulado en el extranjero, lo que genera una demanda inmediata de crédito. "Cuando llegan a México, muchas veces llegan con la intención de autoemplearse… entonces empieza a haber demanda de crédito", explicó. Así, el microcrédito en 2026 se erige como una herramienta esencial para facilitar esta transición, apoyando la creación de microempresas en zonas rurales y urbanas periféricas.
En este contexto, Gentera refuerza sus estrategias para el microcrédito en 2026 mediante una presencia cercana a sus clientes. La red de corresponsales Yastás juega un rol fundamental, permitiendo accesibilidad en áreas remotas. Asimismo, divisiones como ConCrédito y Compartamos Perú extienden el modelo más allá de las fronteras nacionales, diversificando riesgos y ampliando el alcance. El enfoque en productos flexibles y adaptados a necesidades básicas asegura que el microcrédito en 2026 no solo crezca, sino que contribuya a la inclusión financiera de manera sostenible.
El rol del microcrédito en la economía mexicana futura
Más allá de las proyecciones inmediatas, el microcrédito en 2026 simboliza un compromiso con el desarrollo inclusivo. En un país donde las microempresas representan cerca del 95% de las unidades económicas, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el financiamiento accesible es indispensable. Gentera, con su experiencia de más de dos décadas en el sector, ha consolidado un modelo que prioriza la educación financiera y el acompañamiento a emprendedoras. Esto no solo impulsa el crecimiento individual, sino que fortalece la tejido social y económico de México.
Comparación con tendencias globales en microfinanzas
A nivel global, el microcrédito en 2026 sigue ganando terreno como alternativa a la banca tradicional. Instituciones similares en América Latina y Asia reportan tasas de recuperación superiores al 95%, gracias a la cercanía con los clientes. En México, Gentera se alinea con esta tendencia al invertir en tecnología para agilizar desembolsos y monitoreo. Aunque los pronósticos económicos bajos podrían presionar a otros sectores, el microcrédito en 2026 se beneficia de su orientación a lo esencial, manteniendo su atractivo para inversionistas y reguladores.
La integración de seguros a través de Aterna, otro pilar de Gentera, añade una capa de protección para los prestatarios. Esto mitiga riesgos en un entorno volátil, asegurando que el microcrédito en 2026 sea no solo accesible, sino también seguro. Analistas coinciden en que esta combinación de factores posiciona al sector para un desempeño superior al promedio económico nacional.
En resumen, las expectativas de Gentera para el microcrédito en 2026 subrayan la importancia de segmentos resilientes en tiempos de incertidumbre. Como se ha observado en reportes de la Encuesta Citi de Expectativas, el consenso económico es cauteloso, pero el enfoque en capital de trabajo ofrece un contrapeso optimista. Declaraciones de ejecutivos como Enrique Majós e Iván Mancillas, compartidas en medios especializados como El Economista, refuerzan esta visión equilibrada, basada en datos trimestrales y tendencias observadas.
Además, el contexto de remesas y T-MEC, analizado en foros financieros recientes, resalta cómo eventos externos influyen en la demanda local de crédito. Fuentes como el INEGI proporcionan el respaldo estadístico necesario para entender la prevalencia de microempresas, mientras que experiencias de Compartamos Banco ilustran aplicaciones prácticas en el terreno.
Finalmente, el compromiso de Gentera con la innovación en microfinanzas, documentado en sus informes anuales, promete un 2026 de consolidación para este sector esencial en la economía mexicana.

