Pemex combustibles han mostrado un incremento notable en su producción durante el último año, aunque aún no alcanzan las metas establecidas en el plan estratégico de la empresa. En octubre de 2025, la elaboración total de petrolíferos por parte de Petróleos Mexicanos se situó en 1.039 millones de barriles diarios, lo que representa un avance del 32% en comparación con el mismo período de 2024. Este crecimiento se observa particularmente en la refinación doméstica, impulsada por la operación de nuevas instalaciones como la refinería de Dos Bocas.
Incremento en la producción de Pemex combustibles
La producción de Pemex combustibles ligeros y pesados ha sido un foco central en la estrategia de la petrolera estatal. Si bien el volumen total ha aumentado, al desglosar los principales productos como gasolinas, diésel, turbosina y combustóleo, el resultado combinado alcanza solo 863,749 barriles diarios. Esto queda por debajo de la meta de 929,000 barriles por día proyectada para 2025 en el Plan Estratégico 2025-2035. Este desfase resalta los desafíos que enfrenta Pemex combustibles en su esfuerzo por optimizar la capacidad de refinación y reducir la dependencia de importaciones.
Avances en gasolinas y su impacto en el mercado
En el segmento de gasolinas, que constituyen aproximadamente un tercio de la producción total de Pemex combustibles, se registró un incremento del 27% anual, alcanzando 324,746 barriles diarios en octubre. La gasolina Magna, con 87 octanos, vio un crecimiento del 18% en el año, mientras que la Premium experimentó un salto impresionante del 528%. Estos avances en Pemex combustibles son cruciales para satisfacer la demanda interna y estabilizar los precios en las estaciones de servicio. Comparado con 2018, la producción de gasolinas ha aumentado un 89%, reflejando el cambio en la política energética que prioriza la refinación local sobre las exportaciones de crudo.
La refinería de Dos Bocas ha jugado un rol pivotal en este repunte de Pemex combustibles. En octubre de 2025, su contribución elevó la elaboración de petrolíferos a 1.75 veces más que en el mismo mes de 2023, y un 111% superior a octubre de 2018. Esta instalación representa un hito en la estrategia de soberanía energética, aunque persisten retos en la integración plena de su capacidad operativa.
El rol del diésel y turbosina en Pemex combustibles
Otro aspecto destacado en la dinámica de Pemex combustibles es la producción de diésel, que alcanzó 255,626 barriles diarios, con un incremento del 67% anual y del 206% desde 2018. Este combustible es esencial para el sector transporte y la industria, y su mayor elaboración doméstica busca mitigar las importaciones, que históricamente han representado una carga significativa para la balanza comercial. De igual manera, la turbosina para uso aeronáutico mostró un avance del 52% en el año, totalizando 43,695 barriles diarios, lo que fortalece la cadena de suministro para el sector aéreo nacional.
Combustóleo como residuo en la refinación de Pemex combustibles
Sin embargo, el aumento en la producción de Pemex combustibles no está exento de complicaciones. El combustóleo, un residuo de la refinación, vio su volumen elevarse a 239,682 barriles diarios, con un crecimiento del 36% mensual y del 38% anual. Este subproducto, que ahora representa el 23% de la oferta total de Pemex combustibles, surge de la mayor transformación de crudo sin la tecnología avanzada necesaria para minimizar residuos. Expertos señalan que invertir en modernización de refinerías podría reducir esta proporción, optimizando así el rendimiento general de Pemex combustibles.
En términos de participación en la producción, las gasolinas ocupan el 31%, el diésel el 25% y el combustóleo el 23%, un cambio respecto a 2024 donde las gasolinas eran el 32.5% y el diésel solo el 19.5%. Esta redistribución en Pemex combustibles ilustra la adaptación de la empresa a las demandas del mercado interno, aunque subraya la necesidad de equilibrar el crecimiento con eficiencia ambiental y económica.
Desafíos y metas futuras para Pemex combustibles
El Plan Estratégico 2025-2035 establece metas ambiciosas para Pemex combustibles, enfocadas en alcanzar autosuficiencia en refinados y diversificar la matriz energética. A pesar del progreso, el actual volumen de 863,749 barriles diarios de combustibles clave indica que Pemex combustibles requiere ajustes en su cadena de valor para superar el umbral de 929,000 barriles. Factores como la volatilidad en los precios del crudo internacional y las limitaciones en infraestructura influyen en estos resultados.
La comparación histórica resalta el impacto de las reformas implementadas desde 2018. En ese año, la producción de Pemex combustibles era considerablemente menor, con énfasis en exportaciones que hoy se han revertido hacia el mercado doméstico. Este giro ha permitido un aumento sostenido, pero también ha generado un mayor volumen de combustóleo, que demanda estrategias de comercialización o procesamiento adicional.
Estrategias para reducir importaciones en Pemex combustibles
Una prioridad clave en Pemex combustibles es la reducción de importaciones de diésel y turbosina, promesas recurrentes de administraciones pasadas y actuales. Con el incremento del 67% en diésel, se vislumbra un camino hacia esa meta, aunque el volumen total aún no cubre toda la demanda. La integración de refinerías como Dos Bocas y la rehabilitación de plantas existentes son pilares de esta iniciativa, asegurando que Pemex combustibles contribuya a la estabilidad económica del país.
En el contexto más amplio, la producción de Pemex combustibles influye en indicadores macroeconómicos como la inflación y el empleo en el sector petrolero. Un mayor volumen doméstico podría aliviar presiones en el presupuesto federal, destinado tradicionalmente a subsidios de importación. No obstante, la sostenibilidad a largo plazo depende de inversiones en innovación tecnológica para elevar la eficiencia de Pemex combustibles.
Según las estadísticas oficiales reportadas por la propia empresa, estos datos de octubre reflejan un panorama en evolución, donde los avances en Pemex combustibles coexisten con oportunidades de mejora. Técnicos de la industria petrolera han comentado en foros especializados que la curva de aprendizaje en nuevas refinerías como Dos Bocas continuará impulsando estos números en los próximos trimestres.
De acuerdo con análisis del Plan Estratégico 2025-2035, accesible en documentos públicos de Pemex, el enfoque en combustibles ligeros podría ajustar la proporción de combustóleo mediante alianzas tecnológicas. Especialistas consultados en publicaciones sectoriales enfatizan que, sin tales medidas, el crecimiento de Pemex combustibles podría estancarse ante regulaciones ambientales más estrictas.
En resumen, mientras Pemex combustibles avanza hacia sus objetivos, el monitoreo continuo de estos indicadores será esencial para evaluar el éxito de la política energética nacional, integrando datos de fuentes como las estadísticas mensuales de la petrolera y reportes independientes de la industria.

