La liquidación CAME representa un proceso clave en el sector financiero mexicano, donde se han realizado ya 439 pagos a ahorradores afectados por la disolución de esta sociedad financiera popular. Este avance busca restaurar la confianza en el sistema de protección de depósitos y garantizar que los usuarios recuperen sus fondos de manera ordenada. En las últimas semanas, el Fondo de Protección ha actualizado su lista de solicitudes, mostrando progresos concretos en la atención a los miles de ahorradores registrados.
El contexto de la liquidación CAME
La liquidación CAME inició formalmente el 22 de septiembre de 2025, tras la revocación de su autorización por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Esta medida respondió a irregularidades operativas que comprometieron la estabilidad de la Sofipo, conocida como Consejo de Asistencia al Microemprendedor. El proceso se publica en el Diario Oficial de la Federación, estableciendo lineamientos claros para que los ahorradores presenten sus solicitudes y accedan al seguro correspondiente.
En el marco de esta liquidación CAME, el esquema de protección cubre hasta 25,000 Unidades de Inversión (UDIs), equivalentes a 213,560 pesos por persona al 19 de septiembre de 2025. Esta cantidad es suficiente para beneficiar a más del 99.5% de los usuarios, es decir, a 169,564 personas que depositaron sus ahorros confiando en la entidad. El Fondo de Protección, responsable de estos pagos, ha enfatizado la importancia de cumplir con los requisitos documentales para agilizar las devoluciones.
Requisitos y desafíos en la liquidación CAME
Durante la liquidación CAME, se han identificado desafíos como expedientes incompletos o documentos insuficientes, que han llevado a que 697 solicitudes no cumplan con los criterios necesarios. Estas irregularidades representan una fracción de las casi 2,367 solicitudes totales registradas en la plataforma oficial. Solo un folio ha sido declarado improcedente, lo que indica un alto nivel de aprobación en general.
El interventor Alfonso Ascencio Triujeque, en una reunión del 23 de octubre en la Secretaría de Gobernación, explicó estos obstáculos a los ahorradores presentes. La mayoría de los casos pendientes se resuelven con la presentación de documentos adicionales que acrediten la relación con la Sofipo. Esta transparencia busca evitar demoras y fomentar la participación activa de los afectados en el proceso de liquidación CAME.
Detalles de los pagos a ahorradores en la liquidación CAME
Los 439 pagos realizados en noviembre marcan un hito en la liquidación CAME, cubriendo una lista inicial de 1,129 folios. Estos desembolsos se realizan conforme al Capítulo III del “Pago de Obligaciones Garantizadas” y las Disposiciones de Carácter General para entidades de ahorro y crédito popular. Cada pago se verifica meticulosamente para asegurar que los beneficiarios reciban lo correspondiente a sus depósitos protegidos.
El Fondo de Protección ha disponibilizado 6 millones de pesos en fondos líquidos para estos fines, aunque enfrenta retos como una cartera vencida de 1,000 millones de pesos y obligaciones fiscales por 3,000 millones. Además, cuentas con alrededor de 3 millones de pesos permanecen congeladas debido a medidas cautelares por demandas de proveedores. A pesar de estos obstáculos, la liquidación CAME avanza con el objetivo de maximizar la recuperación de activos para los ahorradores.
Plazos y próximos pasos en la liquidación CAME
Los ahorradores tienen hasta el 18 de febrero de 2026 para presentar sus solicitudes en el marco de la liquidación CAME, un plazo que se acerca rápidamente y que subraya la urgencia de actuar. La página web de la Sofipo CAME ofrece herramientas para consultar el estatus de cada folio, permitiendo a los usuarios rastrear su progreso en tiempo real. Esta accesibilidad digital facilita la interacción y reduce la incertidumbre asociada al proceso.
En términos financieros, la liquidación CAME no solo implica la devolución de depósitos, sino también una lección sobre la regulación en el sector de las sociedades financieras populares. La CNBV ha reforzado su supervisión para prevenir escenarios similares, promoviendo estándares más estrictos en la gestión de riesgos. Para los microemprendedores que dependían de CAME, estos pagos representan una red de seguridad esencial que mitiga el impacto de la disolución.
Implicaciones económicas de la liquidación CAME
La liquidación CAME resalta la importancia del seguro de depósitos en el ecosistema financiero inclusivo de México, donde entidades como las Sofipos atienden a segmentos no bancarizados. Con más de 169,000 beneficiarios potenciales, este proceso afecta directamente a comunidades vulnerables que utilizaban estos servicios para sus ahorros cotidianos. El Fondo de Protección, al garantizar hasta 213,560 pesos por persona, cumple con su mandato de estabilidad sistémica.
Desde una perspectiva más amplia, la liquidación CAME podría influir en la confianza de los ahorradores hacia otras instituciones similares. Analistas del sector financiero observan que, aunque los pagos avanzan, la resolución de las obligaciones fiscales y la cartera vencida será crucial para una liquidación completa. Recursos como los 6 millones de pesos disponibles se destinan prioritariamente a los depósitos garantizados, priorizando la protección al usuario sobre otros acreedores.
Estrategias para ahorradores afectados
Para quienes participan en la liquidación CAME, es recomendable revisar periódicamente la lista oficial y preparar documentación adicional si es necesario. El contacto directo con el interventor o el Fondo de Protección puede resolver dudas específicas, acelerando el trámite. Esta proactividad es clave en un proceso que, aunque burocrático, está diseñado para ser equitativo y eficiente.
En el largo plazo, la experiencia de la liquidación CAME podría impulsar reformas en la regulación de las Sofipos, fomentando mayor transparencia y reservas de capital. Esto beneficiaría no solo a los ahorradores actuales, sino a futuros usuarios del sistema financiero popular, fortaleciendo su resiliencia ante crisis.
De acuerdo con reportes del sector financiero, la liquidación CAME ha servido como caso de estudio para evaluar la efectividad del Fondo de Protección en escenarios de disolución. Publicaciones especializadas destacan cómo estos 439 pagos iniciales establecen un precedente para liquidaciones futuras, asegurando que los mecanismos de garantía operen con celeridad.
Informes de la CNBV, por su parte, subrayan los avances en la supervisión que han permitido identificar tempranamente las irregularidades en CAME, previniendo un colapso mayor. Estas evaluaciones contribuyen a un marco normativo más robusto, donde el seguro de depósitos actúa como pilar fundamental.
En resumen, aunque la liquidación CAME enfrenta retos financieros significativos, los progresos en pagos a ahorradores demuestran el compromiso institucional con la devolución ordenada de fondos, basado en datos actualizados de entidades reguladoras.
