Seguridad jurídica representa el pilar fundamental para el desarrollo económico de México, y en este contexto, banqueros de instituciones clave como Bank of America han elevado su voz solicitando a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) un mayor compromiso en su fortalecimiento. En un encuentro reciente con el presidente de la Corte, Hugo Aguilar, al menos seis directores de bancos operativos en el territorio nacional expusieron sus inquietudes sobre litigios pendientes, enfatizando la necesidad de una justicia ágil y equilibrada que evite medidas oportunistas. Esta iniciativa surge en un momento crucial, donde la reforma judicial reciente ha generado debates sobre su impacto en la confianza inversionista, pero los líderes del sector financiero optan por enfocarse en contribuir positivamente a su implementación efectiva.
Encuentro clave con la SCJN por la seguridad jurídica
El director Ejecutivo de Bank of America México, Emilio Romano, detalló que la reunión con Aguilar fue altamente positiva, con el objetivo de alinear esfuerzos entre el poder judicial y el sector bancario para resolver disputas de manera eficiente. Romano, quien también preside la Asociación de Bancos de México (ABM), aclaró que su intervención fue en representación de BofA y no de toda la asociación, aunque subrayó la importancia colectiva de estos diálogos. En su visión, la seguridad jurídica no solo beneficia a las instituciones financieras, sino que actúa como catalizador para la expansión de negocios e inversiones en el país, atrayendo capital extranjero y fomentando la estabilidad macroeconómica.
Romano enfatizó que, a pesar de las transformaciones en el sistema judicial impulsadas por la reciente reforma judicial, el enfoque de BofA es prospectivo: asumir el marco actual y trabajar en su mejora para potenciar la impartición de justicia con mayor certeza. "No estamos analizando si fue o no adecuada la reforma al poder judicial. Lo que estamos haciendo es ver cómo podemos contribuir a que esta nueva etapa del poder judicial en México agregue seguridad jurídica", precisó el ejecutivo durante una conferencia de prensa donde se presentaron las perspectivas económicas del banco para el cierre de 2025 y el inicio de 2026.
Compromiso histórico de Bank of America en México
Con más de un siglo de presencia en el mercado mexicano, Bank of America reafirma su apuesta a largo plazo en la nación, independientemente de los desafíos institucionales. Esta longevidad se traduce en un entendimiento profundo de las dinámicas locales, donde la seguridad jurídica emerge como elemento indispensable para sostener operaciones y generar valor. El banco no solo busca resolver casos específicos, sino influir en un ecosistema judicial que inspire confianza a inversionistas globales, alineándose con tendencias como el nearshoring que posicionan a México como hub regional.
Perspectivas de crecimiento económico bajo la lupa de la seguridad jurídica
En el ámbito macroeconómico, BofA proyecta un crecimiento del 0.6% para el Producto Interno Bruto (PIB) de México en 2025, con una expansión del 1.0% en 2026, cifras que consideran conservadoras y con potencial alcista. Estas estimaciones se sustentan en la interdependencia con la economía estadounidense, donde cualquier fluctuación en el crecimiento del vecino del norte impacta directamente las exportaciones e importaciones mexicanas. Romano argumentó que, una vez disipadas las incertidumbres globales —como tensiones geopolíticas y ajustes en cadenas de suministro—, el impulso económico podría superar estas previsiones, siempre y cuando la seguridad jurídica se consolide como garantía para las decisiones empresariales.
Factores como el Mundial de Fútbol 2026 y la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se perfilan como motores clave. El banco anticipa que la revisión del T-MEC, prevista para el segundo semestre de 2026, generará un esquema de certidumbre que reactive inversiones. "Creemos que esa fecha va a ser importante para que en México logremos otra vez tener una estructura y un esquema de certidumbre", destacó Romano, vinculando directamente esta claridad comercial con la necesidad de una seguridad jurídica robusta que proteja contratos y resuelva disputas sin dilaciones.
El rol del nearshoring en el fortalecimiento de la seguridad jurídica
El fenómeno del nearshoring continúa siendo un aliado estratégico para México, posicionándolo como eslabón esencial en la integración norteamericana. Especialistas de BofA observan un interés sostenido de inversionistas internacionales por el país, atraídos por su proximidad geográfica y costos competitivos. Sin embargo, para materializar este potencial, la seguridad jurídica debe evolucionar en paralelo, ofreciendo marcos legales predecibles que mitiguen riesgos. El Plan México, enfocado en sectores prioritarios como manufactura y energía, ejemplifica cómo políticas gubernamentales pueden canalizar flujos de capital, pero su éxito depende de un judiciary que respalde estas iniciativas con resoluciones imparciales.
En este sentido, Diego Suárez, director de banca de inversión en BofA, resaltó la disposición del gobierno actual para dialogar con el sector privado. "Vemos una intención positiva del gobierno a traer capitales productivos a México", señaló, citando avances en las leyes secundarias del sector energético que han aportado claridad operativa. Suárez subrayó que, sin acceso confiable a energía, el nearshoring no alcanzaría su máximo potencial, y el gobierno parece reconocerlo al priorizar infraestructura en su agenda. Esta apertura al diálogo, aunque no exenta de desacuerdos, fomenta un intercambio de ideas que podría enriquecer las políticas públicas, siempre ancladas en una seguridad jurídica sólida.
Diálogo gubernamental y oportunidades en mercados de capitales
Romano valoró la receptividad de la administración en curso hacia conversaciones con bancos, empresarios e inversionistas, describiéndola como un avance significativo. "Admitimos que no estamos de acuerdo en todos los temas con el gobierno, pero enfatizamos la apertura que hoy vemos al diálogo, lo que favorecerá aplicar las mejores ideas que darán resultados al país", comentó. Este intercambio constructivo es vital para alinear visiones y superar obstáculos, particularmente en un entorno donde la reforma judicial ha reconfigurado el panorama institucional.
En cuanto a los mercados de capitales, BofA mantiene un optimismo moderado, impulsado por el apetito persistente de inversionistas por activos mexicanos. La redistribución global de cadenas de suministro, una vez aclarada, beneficiará a México al consolidarlo como socio preferente en Norteamérica. Aquí, la seguridad jurídica juega un rol pivotal, asegurando que las transacciones fluyan sin interrupciones legales inesperadas. El banco ve en esta dinámica una oportunidad para que México no solo crezca, sino que lidere la región en atracción de inversión directa extranjera.
Impacto de la reforma judicial en la confianza inversionista
La reciente reforma judicial, aunque controvertida, representa un punto de inflexión que el sector financiero busca transformar en oportunidad. Al asumir el nuevo marco sin retrospectivas negativas, instituciones como BofA proponen contribuciones activas para elevar la calidad de la justicia. Esto incluye abogar por procesos ágiles que equilibren intereses y eviten percepciones de parcialidad, fortaleciendo así la seguridad jurídica como atractivo para el nearshoring y el T-MEC renovado. Expertos coinciden en que un judiciary fortalecido podría elevar el crecimiento económico por encima del 1.0% proyectado para 2026, liberando el potencial reprimido por incertidumbres pasadas.
En el cierre de su análisis, Romano reiteró el compromiso de BofA con México, destacando que la estabilidad institucional es clave para decisiones de inversión a largo plazo. La proyección de 0.6% para 2025 refleja cautelas actuales, pero el banco apuesta por un rebote impulsado por eventos globales y regionales. La integración norteamericana, bajo el paraguas del T-MEC, promete certidumbre comercial que, combinada con avances en seguridad jurídica, podría catalizar un ciclo virtuoso de crecimiento.
Estas perspectivas se alinean con observaciones de analistas en foros recientes, donde se discute el equilibrio entre reformas y estabilidad. Fuentes cercanas al sector financiero, como reportes de conferencias especializadas, indican que el diálogo con la SCJN podría extenderse a más instituciones, ampliando el impacto en litigios pendientes. Además, datos de organismos internacionales refuerzan la idea de que México, con su posición estratégica, solo necesita consolidar la seguridad jurídica para desatar oleadas de inversión.
En conversaciones informales con ejecutivos del ramo, se menciona que el interés por el nearshoring persiste pese a volatilidades, y publicaciones especializadas en economía destacan el rol pivotal de la Corte en este ecosistema. Finalmente, según notas de prensa de eventos similares, la visión de BofA resuena en el consenso del mercado, donde la reforma judicial se ve como un capítulo en evolución hacia mayor equidad.
