Sin cotizar de manera continua, los recursos de las Afore serán insuficientes para cubrir retiros en el futuro, según advierte Édgar Díaz Garcilazo, vocal ejecutivo de Afore PensionISSSTE. Esta alerta resuena en un contexto de envejecimiento demográfico acelerado en México, donde la población adulta mayor crece rápidamente, demandando pensiones más robustas y sostenibles. Las Afore, como pilares del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), enfrentan desafíos estructurales que podrían comprometer la estabilidad financiera de millones de trabajadores si no se actúa con previsión.
El impacto del envejecimiento demográfico en las pensiones
El envejecimiento demográfico representa uno de los retos más apremiantes para el sistema previsional mexicano. De acuerdo con estimaciones del Consejo Nacional de Población (Conapo), actualmente hay 17 millones de adultos mayores de 60 años, lo que equivale al 13% de la población total. Para 2030, esta cifra ascenderá al 15%, y en 2070 alcanzará el 34%, mientras que la Población Económicamente Activa (PEA) disminuirá de forma significativa. Sin cotizar de manera continua, los recursos acumulados en las Afore no bastarán para financiar retiros prolongados, lo que podría derivar en pensiones mínimas o insuficientes para cubrir necesidades básicas.
Proyecciones y desafíos futuros
Estas proyecciones subrayan la urgencia de adaptar la política previsional a realidades cambiantes. Édgar Díaz Garcilazo enfatiza que los trabajadores que inician su ahorro en etapas tardías o con interrupciones frecuentes acumularán fondos limitados, incapaces de contrarrestar la longevidad creciente. La formalidad laboral, clave para las cotizaciones regulares, sigue siendo un obstáculo, con solo el 42% de la población declarando tener una cuenta Afore. Grupos vulnerables como mujeres y trabajadores independientes muestran rezagos aún mayores, exacerbando la desigualdad en el acceso a pensiones dignas.
Reformas al SAR: avances y limitaciones persistentes
Las reformas implementadas en el sexenio anterior han fortalecido el SAR, reduciendo las semanas de cotización requeridas, incrementando las aportaciones obligatorias y bajando las comisiones de las Afore. Entre enero de 2021 y diciembre de 2024, más de 75,000 trabajadores lograron pensiones con tasas de reemplazo superiores al 70%, un logro notable que demuestra el potencial del sistema. Sin embargo, sin cotizar de manera continua, estos avances podrían diluirse, dejando a muchos en una situación precaria al jubilarse.
La necesidad de promover la formalidad y educación previsional
Para maximizar los beneficios de estas reformas, es esencial impulsar la formalidad laboral, que amplía la cobertura y asegura la acumulación de semanas cotizadas necesarias para una pensión. Además, fortalecer la educación previsional es crucial: muchos mexicanos desconocen cómo funcionan las Afore o carecen de confianza en ellas, lo que frena el ahorro voluntario. Sin cotizar de manera continua, incluso con rendimientos competitivos, los portafolios individuales no alcanzarán niveles óptimos. Iniciativas para fomentar el conocimiento financiero podrían transformar esta realidad, incentivando aportaciones regulares desde edades tempranas.
En este sentido, esquemas flexibles y personalizados responden mejor a trayectorias laborales modernas, menos lineales que en décadas pasadas. La digitalización de trámites y la portabilidad entre Afore facilitan el proceso, reduciendo barreras como la presencia física o el uso de direcciones postales. Sin cotizar de manera continua, estos avances tecnológicos no bastarán para mitigar el riesgo de insuficiencia en los retiros.
Inversiones en infraestructura: una oportunidad estratégica para Afore PensionISSSTE
Como la única Afore 100% pública del país, PensionISSSTE destaca en la inversión en infraestructura, considerada altamente atractiva bajo criterios técnicos, transparentes y de largo plazo. Al cierre de septiembre de 2025, el 10.5% de su portafolio, equivalente a 55,800 millones de pesos, se destina a instrumentos alternativos como Certificados de Capital de Desarrollo (CKDs) y Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras). Estas colocaciones no solo diversifican riesgos, sino que contribuyen al desarrollo nacional a través del Plan México.
Condiciones favorables para la inversión privada
Las condiciones actuales favorecen esta tendencia: simplificación de trámites, incentivos fiscales y alianzas público-privadas aceleran la ejecución de proyectos clave. Sin cotizar de manera continua, los recursos de las Afore podrían limitar su capacidad para invertir en activos de alto potencial como la infraestructura, afectando rendimientos sostenibles. PensionISSSTE administra 2.5 millones de cuentas y 531,019 millones de pesos en activos, posicionándose como la séptima en número de cuentas y sexta en activos según la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar). Abierta a cualquier trabajador, independientemente de su empleo en el sector público, representa una opción accesible y confiable.
El énfasis en rendimientos competitivos es vital para atraer y retener ahorradores. Sin cotizar de manera continua, la acumulación de capital se ve mermada, reduciendo el impacto de estrategias de inversión sólidas. Fortalecer la confianza en las Afore mediante transparencia y educación es, por tanto, un pilar para el éxito del sistema.
Hacia un sistema previsional más equitativo y solidario
Las reformas de 2020 sentaron las bases para un SAR más equitativo y solidario, pero su consolidación depende de la capacidad institucional para enfrentar retos pendientes. Promover el ahorro voluntario, mejorar la tenencia de cuentas y avanzar en la digitalización son pasos ineludibles. Sin cotizar de manera continua, los recursos de las Afore serán insuficientes para cubrir retiros dignos, perpetuando desigualdades generacionales. Políticas que incentiven aportaciones tempranas y constantes, adaptadas a diversidad laboral, serán clave para navegar el cambio demográfico.
En este panorama, la colaboración entre gobierno, sector privado y reguladores como la Consar resulta indispensable. Inversiones en infraestructura no solo generan retornos atractivos, sino que impulsan el crecimiento económico, beneficiando indirectamente a los fondos de retiro. Sin cotizar de manera continua, estos ecosistemas de inversión pierden momentum, limitando el potencial de las Afore para generar riqueza colectiva.
Expertos como Édgar Díaz Garcilazo, en entrevistas previas a eventos como el Encuentro Amafore 2025, han reiterado la importancia de estas medidas, basándose en datos del Conapo y la Consar para ilustrar escenarios futuros. Sus observaciones, compartidas en publicaciones especializadas en finanzas, subrayan que la anticipación es el antídoto contra la insuficiencia previsional.
De igual modo, análisis de organismos como el Consejo Nacional de Población destacan cómo el envejecimiento impacta la PEA, recomendando estrategias proactivas. Estas perspectivas, discutidas en foros del sector financiero, refuerzan la necesidad de cotizaciones estables para un retiro seguro.
Finalmente, reportes de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro confirman los avances en pensiones post-reformas, pero alertan sobre brechas en cobertura. Estas fuentes, consultadas en contextos de análisis económico, pintan un panorama donde la continuidad en cotizaciones emerge como factor decisivo para la sostenibilidad del sistema.
