Proyectos maduros representan el mayor desafío para las Afores en México, según expertos del sector financiero. En un contexto de crecimiento económico y necesidades de infraestructura, las Administradoras de Fondos para el Retiro buscan oportunidades estables para invertir los ahorros de millones de trabajadores. Este reto no solo implica evaluar riesgos, sino también alinear inversiones con el desarrollo nacional, promoviendo un ciclo virtuoso de capital que beneficie tanto al gobierno como a los ahorradores.
El entusiasmo por invertir en infraestructura nacional
El sector de las Afores muestra un claro entusiasmo por participar en proyectos de infraestructura, especialmente aquellos enmarcados en el Plan México. México, como país en desarrollo, demanda avances en diversas áreas, desde carreteras hasta generación de energía eléctrica. Estas iniciativas no solo impulsan el crecimiento económico, sino que también ofrecen rendimientos atractivos para los fondos de retiro. Eduardo Salaburu, director general de InverCap Afore, destaca que "invertir en infraestructura en general, y en particular en los proyectos del Plan México, es algo en lo que todos en el sector de las Afores están entusiasmados". Esta perspectiva refleja la confianza en que tales inversiones generen oportunidades muy atractivas para el futuro de los trabajadores.
Las Afores administran activos que equivalen a cerca del 22% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, con proyecciones que superan el 30% y luego el 40% en los próximos años. Este volumen de recursos requiere vehículos de inversión profundos y confiables. Sin embargo, el despliegue efectivo de estos fondos depende de la disponibilidad de proyectos maduros, aquellos que ya han superado las fases iniciales de riesgo y estabilización. La identificación de estos proyectos maduros se convierte así en una prioridad estratégica para maximizar el impacto de las inversiones.
Características clave de los proyectos maduros
Los proyectos maduros se definen por su estabilidad operativa y financiera, habiendo completado etapas de construcción y demostrando flujos de caja predecibles. En el ámbito de la infraestructura, incluyen carreteras concesionadas, líneas de transmisión eléctrica y plantas de generación que ya operan de manera eficiente. Para las Afores, estos activos representan una transición segura desde la deuda gubernamental tradicional hacia opciones con mayor potencial de rendimiento, manteniendo siempre los parámetros de seguridad exigidos por la regulación.
En InverCap Afore, por ejemplo, el 65% de los recursos se invierte en deuda gubernamental, mientras que el 10% se destina a instrumentos estructurados y Fibras, donde la infraestructura juega un rol clave. Cerca del 7% de estas inversiones en estructurados abarca directamente proyectos de infraestructura, y otro componente se canaliza a través de Fibras especializadas. Esta diversificación subraya la importancia de contar con proyectos maduros para equilibrar la cartera y reducir la concentración de riesgos.
Propuesta innovadora para el reciclaje de activos
Para superar el reto de la identificación de proyectos maduros, se propone una iniciativa de "reciclaje de activos maduros" en colaboración con el gobierno federal. Esta idea consiste en que las Afores adquieran proyectos ya estabilizados bajo la tutela gubernamental, asumiendo el riesgo operativo y permitiendo que el Estado libere capital para nuevos desarrollos. Salaburu explica: "La idea es que, en todos estos proyectos que están bajo el paraguas o bajo la tutela del propio gobierno federal, que ya están maduros y estabilizados, las Afores puedan tomar el riesgo por cuenta del gobierno. En otras palabras, comprárselos, de tal manera de que esos proyectos pasen a manos de los trabajadores, indirectamente vía las Afores".
Este mecanismo generaría un círculo virtuoso, donde el capital se recicla continuamente, asegurando un flujo constante de oportunidades de inversión. Inspirado en modelos exitosos de Australia, el enfoque permitiría a las Afores acceder a activos rentables y probados, mientras el gobierno monetiza recursos para financiar expansiones. "Con estos recursos, el gobierno podrá monetizar, y ‘rearmar sus arcas, su capital, para el desarrollo de nuevos proyectos’", añade Salaburu, enfatizando el beneficio mutuo.
Beneficios del reciclaje para Afores y gobierno
Para las Afores, el reciclaje de proyectos maduros significa diversificación con menor volatilidad, alineándose con estándares internacionales de inversión. Actualmente, el régimen de las Afores evoluciona hacia una mayor apertura global, pero la concentración en México exige opciones locales sólidas. Este modelo reduce la dependencia de emisiones primarias de deuda y fomenta la participación en el Plan México, donde hay un interés creciente por trabajar en conjunto con el gobierno.
Del lado gubernamental, la iniciativa proporciona liquidez inmediata sin comprometer la propiedad de activos estratégicos a largo plazo. Al transferir proyectos maduros, el Estado puede priorizar áreas críticas como transmisión eléctrica o carreteras, acelerando el desarrollo nacional. Salaburu confía en que "con este mecanismo, que ya se lleva a cabo con éxito en Australia, las Afores tendrían acceso a proyectos rentables, exitosos, maduros y a su vez el gobierno podría tener mayor acceso a capital".
Desafíos actuales en la inversión de Afores
Más allá de la identificación de proyectos maduros, las Afores enfrentan retos en la promoción del ahorro voluntario, clave para elevar las tasas de reemplazo por encima del 100%. Una disciplina en el ahorro voluntario aceleraría este proceso, beneficiando a generaciones futuras. Además, el sector busca alinear sus estrategias con tendencias globales, evitando riesgos por sobreexposición a un solo mercado.
En el Encuentro Amafore 2025, se discutió el interés de todos los actores por colaborar en el Plan México. Salaburu anticipa "pronunciamientos formales, ambiciosos en donde podamos evidenciar en dónde estamos participando y cómo lo vamos a hacer de la mano con el gobierno". Esta colaboración es esencial para materializar el potencial de las Afores en el ecosistema financiero mexicano.
Estrategias para superar barreras regulatorias
La evolución regulatoria juega un papel crucial en facilitar el acceso a proyectos maduros. Las Afores necesitan marcos que permitan mayor flexibilidad en la inversión extranjera y en vehículos innovadores como las Fibras de infraestructura. InverCap, por instancia, ha intensificado esfuerzos para posicionarse en más proyectos, enfocándose en áreas con alto impacto económico. Estas estrategias no solo mitigan riesgos, sino que también potencian los rendimientos para los ahorradores.
El reto de los proyectos maduros se extiende a la evaluación de sostenibilidad ambiental y social, integrando criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) en las decisiones de inversión. Esto asegura que las aportaciones de los trabajadores contribuyan a un desarrollo responsable, alineado con metas nacionales de sostenibilidad.
En resumen, la identificación de proyectos maduros es el eje central para desbloquear el potencial inversor de las Afores. Con iniciativas como el reciclaje de activos, México puede fomentar un crecimiento inclusivo, donde los fondos de retiro impulsen la modernización del país. Expertos como Salaburu subrayan la urgencia de avanzar en estas propuestas para capturar oportunidades en el Plan México.
Como se mencionó en discusiones recientes durante el Encuentro Amafore 2025, estas ideas ganan tracción entre líderes del sector. Fuentes cercanas a InverCap Afore confirman el avance en presentaciones al gobierno federal, inspiradas en prácticas internacionales probadas. Además, análisis de El Economista destacan el rol pivotal de estas colaboraciones en el panorama financiero actual.

