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Inflación cede en octubre pero subyacente persiste alta

Inflación general retrocede a niveles objetivos

Inflación en México experimentó una notable disminución durante octubre, ubicándose en 3.57% anual según datos oficiales. Este descenso marcó un alivio tras tres meses de aceleraciones consecutivas, permitiendo que la inflación general se mantuviera dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México, que oscila entre 2% y 4%. La variación mensual fue de apenas 0.36%, lo que refleja una moderación en los precios al consumidor y un panorama más estable en comparación con periodos anteriores.

Factores que impulsaron la baja en inflación

La inflación no subyacente jugó un rol clave en esta reducción, al reportar un incremento de solo 1.18% anual. Dentro de este componente, los productos agropecuarios apenas subieron 0.10%, gracias a una caída significativa de 10.27% en frutas y verduras. Por otro lado, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 2.07%, pero sin generar presiones excesivas. Este comportamiento contrastó con choques de oferta observados en 2024, contribuyendo a que la inflación general rompiera su racha alcista.

Sin embargo, no todo es positivo: la inflación subyacente, que excluye elementos volátiles y ofrece una visión más precisa de las tendencias a mediano plazo, se mantuvo elevada en 4.28% anual. Esto representa el sexto mes consecutivo por encima del intervalo de variabilidad de Banxico, destacando persistentes presiones internas que preocupan a los analistas.

Inflación subyacente: el desafío persistente para Banxico

Inflación subyacente continuó por arriba del objetivo de Banxico, acumulando seis meses en esta situación pese al menor dinamismo económico. En octubre, las mercancías subieron 4.12%, mientras que los servicios lo hicieron en 4.44%, apretando los bolsillos de los mexicanos en rubros esenciales. Los servicios, en particular, mostraron un comportamiento errático, con tasas superiores a su promedio histórico, influenciados por incrementos acumulados en costos laborales sin mejoras equivalentes en productividad.

Presiones en servicios y mercancías

Dentro de la inflación subyacente, los servicios distintos a educación y vivienda ejercieron mayor presión. Expertos señalan que, aunque el bajo crecimiento económico debería moderar estos precios, los costos laborales elevados mantienen la inflación en niveles altos. En mercancías, se anticipan tensiones adicionales por factores externos, como posibles ajustes en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a partir de enero, afectando bebidas azucaradas, refrescos, jugos, sueros orales, tabacos y videojuegos violentos.

Este panorama mixto complica las decisiones de política monetaria. Con Banxico ya en terreno neutral, se esperan acciones más prudentes en futuras reuniones. La inflación general podría mantenerse por debajo de 4% gracias al lento dinamismo económico, pero la inflación subyacente requiere vigilancia constante para evitar desanclajes en las expectativas.

Análisis de expertos sobre la trayectoria de inflación

Analistas de instituciones financieras coinciden en que la moderación de la inflación proviene principalmente del componente no subyacente, mitigando choques temporales. No obstante, advierten que este rubro es altamente volátil, influenciado por tensiones geopolíticas y condiciones climáticas impredecibles, lo que podría generar nuevos repuntes inesperados.

Riesgos futuros y volatilidad en inflación no subyacente

A pesar de la caída actual, no se descartan choques en energéticos o agropecuarios. La inflación no subyacente, aunque por debajo de la general, no es considerada por Banxico para conducir su política, ya que refleja factores externos más que presiones persistentes. En contraste, la inflación subyacente sigue siendo el indicador clave, y su persistencia por arriba del objetivo sugiere que el camino hacia la meta de 3% será gradual.

El dato de octubre superó ligeramente las expectativas del mercado, que anticipaban 3.56% anual según encuestas especializadas. Esto refuerza la necesidad de un enfoque cauteloso, donde el bajo crecimiento presione a la baja los precios, especialmente en servicios.

En resumen, mientras la inflación general ofrece respiro al ubicarse en 3.57%, la inflación subyacente en 4.28% mantiene la alerta. Monex destacó el impulso bajista exclusivo del no subyacente, en un contexto de menor actividad económica. Alejandro Saldaña, de Ve por Más, enfatizó las presiones laborales y comerciales que sostienen esta dinámica.

Valmex, por su parte, recordó la volatilidad inherente al componente no subyacente y su limitada influencia en las decisiones de Banxico. Estos puntos de vista, alineados con los datos del Inegi, pintan un escenario donde la inflación requiere monitoreo continuo para garantizar estabilidad a largo plazo.

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