Carlos Manzo ejecutado en pleno festival
Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, fue asesinado a balazos el 1 de noviembre de 2025 mientras celebraba su primer año de gestión en el Festival de las Velas. El ataque ocurrió a las 20:00 horas en la plaza principal, frente a cientos de ciudadanos. Tres sicarios dispararon directamente contra él; el joven de 17 años Víctor Manuel Ubaldo Vidales fue abatido en el lugar y dio positivo en rodizonato. Este crimen sacude Michoacán y expone la fragilidad de la seguridad pública ante la delincuencia organizada que controla amplias zonas del estado.
Detalles del ataque que horrorizan
Carlos Manzo recibió múltiples impactos de arma de fuego calibre 9 mm. Fue trasladado de urgencia al hospital Fray Juan de San Miguel, pero falleció minutos después. Testigos relataron que los agresores huyeron entre la multitud; el arma recuperada está vinculada a dos enfrentamientos previos entre cárteles. La Fiscalía General de Michoacán confirmó que investiga la participación de al menos dos cómplices y posibles vínculos con grupos dedicados a la extorsión de productores de aguacate.
Denuncias ignoradas de Carlos Manzo
Desde diciembre de 2024, Carlos Manzo advirtió públicamente que “el Estado había perdido el control”. Denunció campos de entrenamiento de mercenarios extranjeros en la meseta Purépecha, extorsión masiva a agricultores y amenazas directas contra su familia. A pesar de contar con 14 elementos de la Guardia Nacional, la protección resultó insuficiente. Sus alertas sobre fosas clandestinas y bloqueos carreteros fueron minimizadas por autoridades estatales, lo que hoy genera críticas severas al gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla.
Reacción tardía de Claudia Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el crimen al día siguiente y anunció el “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”. Sin embargo, la ausencia de detenciones de autores intelectuales a una semana del asesinato alimenta el escepticismo. Omar García Harfuch admitió que el arma provenía de hechos violentos entre células criminales, pero no explicó por qué la inteligencia federal no previno el atentado contra Carlos Manzo.
Michoacán: epicentro de violencia política
El homicidio de Carlos Manzo es el más reciente de una larga lista. Michoacán acumula decenas de alcaldes y candidatos ejecutados en los últimos procesos electorales. La región aguacatera de Uruapan padece extorsión diaria; productores pagan “cuotas” bajo amenaza de muerte. La presencia de cárteles disputando rutas de droga y recursos agrícolas ha convertido al estado en zona de guerra silenciosa donde la autoridad municipal es blanco fácil.
Marchas y paro empresarial
Miles de uruapenses marcharon vestidos de blanco exigiendo justicia. Cámaras empresariales decretaron paro de actividades y el Consejo Coordinador Empresarial demandó intervención militar inmediata. Grecia Itzel Quiroz García, viuda de Carlos Manzo, asumió la alcaldía interina y llamó a manifestaciones pacíficas. En Morelia, manifestantes tomaron el Palacio de Gobierno y causaron destrozos ante la inacción estatal.
Investigación estancada y miedo colectivo
A ocho días del crimen, solo se identifica al sicario abatido. La Fiscalía promete avances, pero la ciudadanía duda. Vecinos temen represalias por denunciar; productores de aguacate suspendieron cosechas. El asesinato de Carlos Manzo paralizó la economía local y evidenció que la estrategia federal de “abrazos, no balazos” fracasa en territorios dominados por el narcotráfico.
Información recopilada por reporteros de El Economista en Uruapan describe el clima de terror que impera desde el sábado fatal. Testimonios recabados en el lugar coinciden en que la escolta de Carlos Manzo fue superada en segundos.
Versiones publicadas en redes sociales por la propia alcaldía interina confirman que Grecia Quiroz mantiene las denuncias de su esposo sobre campos de entrenamiento criminal. Documentos filtrados a medios locales revelan que la Guardia Nacional redujo patrullajes días antes del festival.
Analistas consultados por canales nacionales advierten que sin desmantelar las redes de extorsión al aguacate, el asesinato de Carlos Manzo será solo el primero de muchos en el próximo proceso electoral.

