Inflación México registra su primer retroceso en cuatro meses
Inflación México sorprendió al mercado al desacelerarse hasta 3.57% anual en octubre, rompiendo la racha de tres meses consecutivos de aceleración. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) con una variación mensual de solo 0.36%, lo que mantiene la inflación general dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/- un punto porcentual. Este nivel de inflación México resultó apenas una centésima por encima del 3.56% anticipado por analistas consultados por Reuters.
La buena noticia de la inflación México proviene principalmente del componente no subyacente, que cayó a 1.18% anual gracias a la estabilidad en precios agropecuarios y energéticos. Frutas y verduras registraron una disminución mensual de 10.27%, compensando presiones estacionales. En cambio, la inflación México subyacente, indicador más estable para la política monetaria, se mantuvo elevada en 4.28% anual, acumulando seis meses fuera del intervalo de variabilidad de Banxico.
Servicios: el lastre que frena la convergencia
Los servicios siguen siendo el motor de la inflación México persistente. Este rubro avanzó 4.44% anual, con incrementos notables en restaurantes, transporte aéreo y paquetes turísticos. Alejandro Saldaña, economista jefe de Ve por Más, advirtió que los servicios exhiben tasas de crecimiento muy superiores a su promedio histórico pese al bajo dinamismo económico. Esta rigidez mantiene la inflación México subyacente 1.28 puntos por arriba del centro de la meta.
Mercancías alimenticias y no alimenticias, dentro del subyacente, subieron 4.12% anual. Productos como jitomate (+18.54%), chile serrano (+17.82%) y transporte aéreo (+7.89%) encabezaron las alzas quincenales. En contraparte, limón (-19.64%), chile poblano (-14.28%) y cebolla (-9.61%) ayudaron a contener la inflación México general.
¿Qué significa para Banxico y tu bolsillo?
El alivio en la inflación México no subyacente refuerza las apuestas por un nuevo recorte de 25 puntos base en la tasa de referencia durante diciembre. Analistas de Monex destacan que el impulso bajista proviene exclusivamente de choques de oferta temporales en agropecuarios, mientras la inflación México subyacente revela tendencias estructurales que requieren vigilancia.
Energéticos y tarifas: estabilidad relativa
Los precios de energéticos y tarifas autorizadas avanzaron 2.07% anual, moderados por subsidios a gasolinas y electricidad de bajo consumo. El gas LP doméstico bajó 1.38% quincenal, aliviando el gasto de 7 de cada 10 hogares mexicanos. Esta contención ha sido clave para que la inflación México general permanezca dentro del corredor objetivo por tercer mes consecutivo.
En las principales ciudades, la inflación México mostró comportamientos dispares. Hermosillo registró 4.12%, mientras Fresnillo apenas 2.81%. El promedio nacional de 3.57% refleja un panorama heterogéneo donde los servicios urbanos siguen presionando el costo de vida.
Perspectiva para cierre de año
Los especialistas coinciden en que la inflación México cerrará 2025 cerca de 3.4%, pero advierten riesgos al alza por posibles reformas fiscales y depreciación cambiaria. El comportamiento errático de los servicios, combinado con salarios reales en ascenso, podría retrasar la convergencia subyacente hacia el 3% objetivo hasta mediados de 2026.
El reporte completo del Inegi, disponible desde la mañana del 7 de noviembre, incluye series históricas que confirman la desaceleración. Analistas de Monex y Ve por Más coinciden en que la inflación México general seguirá moderándose en noviembre gracias a efectos base favorables. Las minutas de Banxico, publicadas hace dos semanas, ya anticipaban un entorno desinflacionario gradual que justifica mantener el sesgo restrictivo moderado.
En resumen, octubre marcó un punto de inflexión positivo para la inflación México, aunque la persistencia en servicios mantiene la cautela entre tomadores de decisiones. Los hogares percibirán alivio en la canasta básica, pero los costos de vivienda y esparcimiento seguirán erosionando poder adquisitivo en los próximos trimestres.

