Tasas altas y el enigma crediticio en México
Tasas altas no siempre frenan el flujo de dinero. En periodos de restricción monetaria, los bancos mexicanos abren la llave del crédito hacia empresas y clientes de bajo riesgo, un fenómeno que investigadores del Banco de México denominan “el enigma de los préstamos bancarios”. Este comportamiento, contrario al libro de texto, revela que tasas altas pueden estimular préstamos selectivos mientras reducen la exposición a segmentos vulnerables como consumo e inmobiliario.
El estudio liderado por Luis Fernando Colunga Ramos analizó datos de enero de 1986 a marzo de 2016 y confirmó que tasas altas provocan un aumento inmediato en el volumen de financiamiento a sectores con morosidad mínima, como manufactura y servicios financieros. Así, tasas altas funcionan como filtro natural: premian a los clientes solventes y penalizan a los de mayor incertidumbre.
¿Por qué tasas altas benefician a empresas fuertes?
Cuando Banxico sube su tasa de referencia, el costo del dinero se encarece para todos. Sin embargo, empresas con balances sólidos aceptan tasas altas porque necesitan liquidez para inventarios o expansión. Los bancos, a su vez, prefieren colocar recursos en deudores que pagan puntualmente, evitando provisiones por incobrables. Este círculo virtuoso explica por qué tasas altas no colapsan el crédito total, sino que lo reorientan.
En contraparte, los hogares y las pymes enfrentan puertas cerradas. El crédito al consumo cae porque las familias posponen compras y los bancos endurecen requisitos. El sector vivienda sufre el mismo destino: tasas altas elevan las mensualidades hipotecarias y congelan proyectos inmobiliarios. La política monetaria, entonces, actúa como bisturí: corta lo riesgoso y preserva lo sano.
Efecto corto plazo vs. impacto estructural
El impulso crediticio bajo tasas altas dura pocos trimestres. Una vez absorbido el choque, el volumen agregado de préstamos se contrae. Los investigadores de Banxico observan que el pico ocurre entre el tercer y sexto mes posterior al alza; después, la demanda empresarial se enfría y la oferta bancaria se vuelve conservadora. Este patrón se repite ciclo tras ciclo.
Oferta y demanda: las variables ocultas
Más allá de tasas altas, dos fuerzas mueven el tablero. Por el lado de la oferta, los bancos acumulan liquidez excedente y buscan colocarla rápido en clientes AAA. Por el lado de la demanda, las grandes corporaciones aprovechan tasas altas para refinanciar deuda barata o financiar adquisiciones. Expectativas de inflación futura también jueven: si las empresas creen que tasas altas bajarán pronto, piden prestado hoy para pagar mañana más barato.
El documento enfatiza la necesidad de separar estos factores. Sin datos granulares, es fácil confundir un rebote transitorio con una tendencia estructural. Por eso, tasas altas deben leerse junto a indicadores de confianza empresarial y spreads crediticios.
Lecciones para el ciclo 2025-2026
Con la tasa de Banxico aún por encima del 10%, el enigma sigue vigente. Los reportes trimestrales del sistema bancario muestran cartera vigente creciendo 8% anual en empresas grandes, pero solo 2% en consumo. Las instituciones medianas reportan márgenes de interés récord gracias a tasas altas cobradas a clientes premium. Mientras, las fintech ganan terreno en segmentos excluidos por la banca tradicional.
Analistas coinciden en que el próximo recorte de 25 puntos base no desatará una ola de crédito masivo. El efecto será marginal y concentrado en exportadores y cadenas globales de valor. Para el resto, tasas altas seguirán siendo sinónimo de prudencia crediticia.
Hacia un nuevo marco de investigación
El trabajo de Colunga Ramos deja tareas pendientes. Falta incorporar la pandemia, cuando tasas cercanas a cero distorsionaron todos los modelos. También urge modelar el impacto de la digitalización: ¿las plataformas de crédito en línea rompen el enigma al democratizar el acceso? Futuros papers deberán responderlo.
En resumen, tasas altas no matan el crédito; lo transforman. Priorizan calidad sobre cantidad y protegen la estabilidad financiera. Banxico lo sabe y por eso mantiene el pie en el freno: mejor un crecimiento lento pero sólido que una burbuja que estalle mañana.
Expertos consultados por El Economista destacan que el comportamiento actual replica patrones de 2008 y 2018, cuando tasas altas sirvieron de escudo contra shocks externos. Investigadores del banco central insisten en seguir monitoreando spreads sectoriales para anticipar giros. Finalmente, la autora del reporte original, Yolanda Morales, lleva 19 años documentando estas dinámicas con precisión quirúrgica.

