Licitación trenes pasajeros genera incertidumbre masiva
La licitación trenes pasajeros para adquirir 47 unidades de material rodante ha desatado una tormenta de dudas que pone en jaque la ambiciosa reactivación ferroviaria del gobierno federal. Con 627 cuestionamientos presentados solo en la primera ronda, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) se vio obligada a suspender juntas y reprogramar todo el calendario. Esta licitación trenes pasajeros, que incluye no solo los trenes sino su mantenimiento y talleres, revela grietas profundas en la planeación y genera alarma sobre posibles sobrecostos ocultos y favoritismos.
Restricciones presupuestarias: el fantasma que acecha
Las empresas participantes temen que las restricciones presupuestarias del próximo sexenio frenen pagos y conviertan el contrato en una trampa. CRRC Zhuzhou Locomotive, ganadora de la licitación trenes pasajeros anterior por 15 trenes, preguntó directamente qué pasaría si la Secretaría de Hacienda recorta recursos. La respuesta oficial: “caso fortuito o fuerza mayor” podría justificar prórrogas, pero el precio queda congelado. En otras palabras, el riesgo lo absorbe el proveedor. Esta rigidez contractual ahuyenta a fabricantes europeos y abre la puerta a ofertas chinas ultra agresivas que luego derivan en litigios.
Junta de aclaraciones: 627 preguntas sin respuesta clara
La junta de aclaraciones prevista para octubre se canceló tras recibir 399 preguntas solo de CRRC, 143 de Alstom y 45 de CAF. La licitación trenes pasajeros pasó de tener una segunda reunión el 4 de noviembre a una tercera el 10, con entrega de propuestas técnicas y económicas pospuesta al 27 de noviembre y fallo al 11 de diciembre. Cada aplazamiento cuesta millones en estudios de ingeniería y alimenta la sospecha de que la ARTF improvisa sobre la marcha.
Contrato a precio fijo: ¿transparencia o candado?
La ARTF insiste en contrato a precio fijo para “garantizar certidumbre presupuestal”. Sin embargo, los licitantes advierten que sin cláusulas de ajuste por inflación o cambios normativos, la licitación trenes pasajeros se convierte en ruleta rusa. Alstom y CAF México solicitaron mecanismos de revisión; la respuesta fue tajante: “no es aceptable”. Este rechazo refuerza la percepción de que el gobierno prioriza ahorrar en papel sobre entregar proyectos viables.
Rutas estratégicas en juego y material rodante obsoleto
Los 47 trenes cubrirán México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo, corredores que concentran el 40% del PIB industrial. La licitación trenes pasajeros exige material rodante capaz de 160 km/h, talleres propios y mantenimiento por 15 años. La ponderación 65% técnica y 35% económica repite la fórmula que en septiembre favoreció a CRRC, empresa señalada por dumping en otros países. Analistas consultados por medios especializados advierten que elegir la oferta más barata puede traducirse en trenes de menor durabilidad y mayores costos ocultos a mediano plazo.
Propuestas técnicas y económicas bajo la lupa anticorrupción
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno revisará cada sobre para detectar colusión. En la licitación trenes pasajeros anterior, Cointer y Grupo Favric intentaron formar consorcio mexicano, pero quedaron fuera por falta de experiencia ferroviaria. Ahora buscan aliarse con Alstom, mientras CRRC llega sola y con músculo financiero ilimitado. Esta asimetría genera críticas veladas de que la competencia es solo de nombre.
Calendario definitivo: ¿cumplirá la ARTF?
Tras tres reprogramaciones, el calendario quedó así: junta de aclaraciones final el 10 de noviembre, presentación de propuestas técnicas y económicas el 27 y fallo el 11 de diciembre. La ARTF se reserva “ampliar plazos si fuere necesario”, frase que ya suena a preámbulo de nuevos retrasos. Fuentes cercanas al proceso filtraron que al menos dos fabricantes preparan impugnaciones si no se aceptan ajustes razonables.
El portal de compranet registra más de mil visitas diarias a las bases de esta licitación trenes pasajeros, lo que demuestra el interés internacional. Especialistas entrevistados por El Economista coinciden en que la falta de flexibilidad contractual puede dejar al país con trenes chinos low-cost o, peor aún, con vías vacías.
Un reporte interno de la Unidad de Contrataciones Públicas, citado por columnistas financieros, revela que el 70% de las licitaciones ferroviarias anteriores sufrieron modificaciones convenidas. En este caso, la ARTF se niega a preverlas, lo que contradice la propia experiencia gubernamental.
Empresas europeas consultadas de manera anónima por medios especializados aseguran que, de mantenerse las reglas actuales, optarán por no presentar oferta seria y dejar el campo libre a CRRC. El precedente de septiembre, cuando la china se llevó 15 trenes por debajo del precio de referencia, pesa como advertencia.
