Banco Central Brasil decide no tocar la tasa de interés
Banco Central Brasil anunció este miércoles que mantiene intacta su tasa de interés de referencia, la Selic, en 15%. Esta decisión, tomada por el Comité de Política Monetaria (Copom), busca garantizar que la inflación converja hacia la meta oficial del 3% con un margen de tolerancia de 1,5 puntos. En un entorno de alta incertidumbre global, el Banco Central Brasil optó por la cautela y prolongar la restricción monetaria que ya lleva varios meses.
La Selic alcanza así su nivel más elevado desde julio de 2006, cuando llegó a 15,25%. Desde septiembre de 2024, el Banco Central Brasil elevó la tasa en siete ocasiones consecutivas hasta junio de 2025 y la dejó sin cambios en julio y septiembre. Ahora, en noviembre, repite la misma estrategia.
Inflación persiste por encima del techo oficial
El Banco Central Brasil justificó su postura con proyecciones que sitúan la inflación por encima del 4,5% en el mediano plazo. Aunque los precios de los alimentos bajaron por quinto mes seguido, sectores como la energía siguen presionando al alza. En septiembre, el índice interanual alcanzó 5,17%, lejos del rango meta.
Las instituciones consultadas por el boletín Focus redujeron su pronóstico para 2025 a 4,55%, pero el Banco Central Brasil prefiere no arriesgar. “Mantener la tasa Selic en 15% durante un período prolongado es la herramienta más eficaz”, señaló el Copom en su comunicado oficial.
Presión política choca con rigor técnico
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva esperaba un recorte. El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, declaró el martes que “las tasas van a tener que caer” pese a la resistencia bancaria. Sin embargo, el Banco Central Brasil priorizó la independencia técnica sobre las demandas ejecutivas.
Expertos como Mauro Rochlin, de la Fundación Getulio Vargas, critican la rigidez: “Los indicadores recientes son suaves, pero el Copom insiste en tasas reales extremadamente altas”. Esta política encarece el crédito, frena el consumo y reduce la inversión privada.
Impacto en la economía real
Una Selic en 15% desincentiva préstamos empresariales y hipotecas. Según el Fondo Monetario Internacional, Brasil crecerá solo 2,4% en 2025, un retroceso frente al 3,4% de 2024. El Banco Central Brasil reconoce la resiliencia del mercado laboral, pero advierte que la actividad sigue expansiva y genera presiones inflacionarias.
Los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos brasileños añaden incertidumbre externa. El Copom citó este factor como motivo adicional para no relajar la política monetaria.
Perspectivas: Selic alta hasta 2026
El mercado descarta recortes antes de finales de 2025 o inicios de 2026. Analistas de más de cien instituciones coinciden con la decisión anunciada. Mientras, el Banco Central Brasil vigila indicadores semanales de precios y actividad para ajustar su hoja de ruta.
En septiembre, el Copom ya había anticipado un “período prolongado” de estabilidad en 15%. La inflación de octubre, que se conocerá en los próximos días, será clave para confirmar o ajustar el rumbo.
Lecciones para América Latina
Países vecinos observan de cerca al Banco Central Brasil. México, Colombia y Chile enfrentan dilemas similares: inflación desacelerándose pero metas lejanas. La experiencia brasileña refuerza que la credibilidad del banco emisor es el ancla más sólida.
Informes de la AFP destacan que, pese a críticas académicas, la autonomía del Copom ha evitado espirales inflacionarias como las de décadas pasadas. El boletín Focus y las minutas del Banco Central Brasil coinciden en que la paciencia actual evitará sobresaltos futuros. Incluso el FMI, en su último reporte de octubre, elogió la consistencia de la política monetaria brasileña.
En resumen, el Banco Central Brasil prioriza la estabilidad de precios sobre el crecimiento inmediato, una receta que, según sus propios modelos, garantizará una desinflación ordenada hacia 2026.

