Mundial 2026: el gran impulso comercial
Mundial 2026 representa una oportunidad única para Coca-Cola FEMSA, que lo considera una de sus principales estrategias para enfrentar el nuevo impuesto a refrescos. El torneo, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en México, Estados Unidos y Canadá, genera históricamente un aumento del 5% en volúmenes de venta, según datos compartidos por Jorge Collazo, director de Relaciones con Inversionistas. Mundial 2026 no solo eleva el consumo inmediato, sino que fortalece la recordación de marca, como ocurrió en Brasil 2014 donde Coca-Cola fue la más memorable.
En paralelo, la Línea Zero se posiciona como segunda bala de plata. Mundial 2026 será el escenario ideal para convertir Coca-Cola Zero en producto héroe, con campañas masivas que lo destacarán en estadios, pantallas y redes. Actualmente, Línea Zero crece a doble dígito y ya representa el 4% de las ventas mexicanas de la embotelladora, con amplio margen para expandirse.
Línea Zero contra el IEPS 2026
El impuesto a refrescos sube de forma drástica: de 1.60 a 3.08 pesos por litro en bebidas azucaradas y se estrena un gravamen de 1.50 pesos por litro en productos con edulcorantes. Gerardo Cruz, director de Finanzas, califica 2026 como “año desafiante” y proyecta caída de volumen de un dígito bajo a medio. Sin embargo, Línea Zero mitiga el golpe al ofrecer alternativa sin azúcar que mantiene el sabor icónico.
La empresa acelera presentaciones accesibles de Línea Zero y las integra al patrocinio del Mundial 2026. Este doble movimiento permite trasladar parte del consumo tradicional hacia opciones gravadas con menor carga fiscal, preservando ingresos y lealtad del cliente.
Estrategia integral ante impuesto a refrescos
El impuesto a refrescos no sorprende a la industria. Experiencias previas en México y Colombia demuestran que el primer año absorbe el impacto, pero la recuperación llega en 24 meses. Mundial 2026 acelera ese ciclo al combinar emoción deportiva con innovación de producto. Cada partido transmitido llevará el mensaje de Línea Zero como opción refrescante y responsable.
Crecimiento sostenido de Línea Zero
En el tercer trimestre 2025, Línea Zero registró expansión de dos dígitos. Su participación del 4% parece modesta, pero duplica tasas de años anteriores. Mundial 2026 multiplicará la visibilidad: vallas, activaciones y ediciones limitadas convertirán cada gol en oportunidad de venta. Analistas coinciden en que Línea Zero puede capturar 8-10% del mercado mexicano para 2027.
La combinación Mundial 2026 y Línea Zero responde también a compromisos con el gobierno: reducir 30% las calorías promedio y priorizar versiones bajas en precio. Coca-Cola FEMSA cumple adelantándose con envases pequeños y promociones agresivas.
Impacto económico y proyecciones
Con PIB estimado en 1.5%, el impuesto a refrescos presiona el poder adquisitivo. Sin embargo, Mundial 2026 inyecta dinamismo: turismo, publicidad y consumo emocional contrarrestan la contracción. Línea Zero, al escapar del gravamen completo, mantiene márgenes estables y atrae nuevos segmentos salud-conscientes.
En conferencia con analistas, directivos reiteraron confianza. El Mundial 2026 no solo compensa la caída proyectada, sino que reposiciona la marca para la década. Línea Zero evoluciona de nicho a mainstream, respaldada por la mayor plataforma deportiva global.
Información presentada en el reporte trimestral de Coca-Cola FEMSA ilustra el potencial del Mundial 2026 como catalizador histórico de ventas. Ejecutivos como Jorge Collazo recordaron el caso brasileño donde la visibilidad superó expectativas. Datos de la FIFA confirman que México albergará partidos clave, maximizando exposición local.
Estudios de la Industria Mexicana de Coca-Cola respaldan el crecimiento acelerado de Línea Zero ante escenarios fiscales adversos. El acuerdo con Hacienda para diferenciar gravámenes light versus regular valida la estrategia dual que ahora se potencia con Mundial 2026.
Proyecciones internas compartidas en la llamada de resultados estiman que la sinergia Mundial 2026 – Línea Zero neutralizará hasta 70% del impacto del impuesto a refrescos, según cálculos preliminares de planeación financiera.

