Ganado mexicano enfrenta barreras sanitarias en EU
Ganado mexicano permanece bloqueado en la frontera norte debido al brote de gusano barrenador que amenaza la industria ganadera bilateral. La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, declaró que, aunque ganado mexicano avanza en controles, aún no cumple los estándares para ingresar al mercado estadounidense. Esta restricción, vigente desde mayo, responde a la presencia de la plaga parasítica que devora tejido vivo y pone en riesgo miles de millones de dólares.
Rollins visitó Ciudad de México y se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum para evaluar los progresos. “Cada día nos acercamos más”, afirmó la funcionaria, reconociendo que el ganado mexicano ya no representa el mismo peligro que hace meses. Sin embargo, enfatizó que la reapertura depende de certidumbre absoluta para proteger el hato estadounidense.
Avances conjuntos contra el gusano barrenador
El gusano barrenador, larva de mosca que penetra heridas abiertas, ha sido detectado en 11 casos fronterizos mexicanos, todos contenidos. México desplegó puestos de control, esterilización de machos y vigilancia satelital. Estas medidas transformaron una “operación básica” en un esquema sofisticado que impresiona a las autoridades de EU. Gracias a ello, el ganado mexicano sano podría cruzar pronto sin comprometer la bioseguridad.
La colaboración binacional alcanza niveles históricos. Ambos departamentos de Agricultura intercambian datos en tiempo real y coordinan fumigaciones transfronterizas. Este esfuerzo conjunto reduce el riesgo de que el parásito cruce hacia Texas, donde causaría daños estimados en 1,800 millones de dólares solo en ese estado.
Impacto económico del cierre fronterizo
Mientras el ganado mexicano espera autorización, 250 mil cabezas acumulan pérdidas diarias al sur del Río Bravo. Los precios de la carne en Estados Unidos marcan récords porque el hato nacional es el más bajo en décadas y la demanda no cede. La escasez eleva costos para consumidores y restaurantes, aunque Rollins aclaró que la seguridad sanitaria prevalece sobre cualquier presión comercial.
Tráfico ilegal agrava el brote
Parte del problema radica en el contrabando de ganado mexicano y centroamericano. Grupos delictivos falsifican crotales y documentos para introducir animales infectados desde Guatemala o Honduras. México respondió con operativos nocturnos y drones térmicos que detectan caravanas ilegales. Estas acciones disminuyen la introducción clandestina y fortalecen la trazabilidad del ganado mexicano legal.
Productores de Chiapas señalan que la extorsión facilita el ingreso de reses sin inspección. El gobierno federal duplicó los recursos para desmantelar redes de tráfico, logrando decomisos récord en los últimos 60 días.
Perspectivas para reapertura de exportaciones
Rollins anunciará avances tras reunirse con el presidente Trump esta semana. Fuentes cercanas al Departamento de Agricultura filtraron que el ganado mexicano de Sonora, Chihuahua y Coahuila lidera los lotes candidatos por su historial libre de plaga. Si las próximas dos semanas registran cero casos, los primeros embarques podrían autorizarse antes de fin de año.
Analistas consultados por Reuters coinciden en que el ganado mexicano recuperará acceso gradual: primero terneros, luego engorda. Este esquema minimiza riesgos y permite monitoreo intensivo en corrales texanos.
Informes del Servicio Nacional de Sanidad mexicano detallan que 92% de los predios ganaderos ya aplican el protocolo de mosca estéril. Datos del Departamento de Agricultura de Texas confirman la tendencia descendente de larvas viables. Medios especializados como El Economista destacan que la diplomacia agropecuaria entre Sheinbaum y Rollins acelera la solución.

