Lisa Cook prioriza empleo sobre inflación en Fed
Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, ha sacudido los mercados al declarar que los riesgos laborales actualmente eclipsan cualquier amenaza inflacionaria. En un discurso pronunciado en Washington, la funcionaria del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) justificó la reciente rebaja de 25 puntos básicos en la tasa de referencia como “un paso gradual hacia la normalización”. Para Lisa Cook, los riesgos a la baja en el empleo son la verdadera prioridad, marcando un giro estratégico en la política monetaria estadounidense.
Esta postura de Lisa Cook llega en un momento clave: la tasa de desempleo ha trepado al 4.1% y el crecimiento del PIB se moderó al 2.8% anual en el tercer trimestre. Aunque la inflación PCE se mantiene en 2.1%, apenas por encima del objetivo del 2%, la miembro de la Fed insiste en que los riesgos laborales merecen mayor vigilancia. “Los riesgos a la baja para el empleo son mayores que los riesgos al alza para la inflación”, sentenció.
Reducción de tasas: decisión unánime con matices
El 29 de octubre, la Fed recortó la tasa federal en un cuarto de punto, llevándola al rango 4.50%-4.75%. Lisa Cook respaldó la medida y subrayó que no existe un camino predeterminado. “Cada reunión, incluida la de diciembre, está abierta”, advirtió, dejando la puerta entreabierta a nuevos ajustes según lleguen los datos de nóminas, IPC y confianza del consumidor.
Los analistas interpretan estas palabras como una señal de que la Fed podría pausar las rebajas si el mercado laboral se estabiliza. Sin embargo, los riesgos laborales siguen en el radar: el crecimiento demográfico se ha desacelerado por restricciones migratorias, lo que reduce la oferta de mano de obra y presiona al alza los salarios en sectores clave como construcción y servicios.
Aranceles: impacto puntual, no estructural
Lisa Cook minimizó el efecto de los posibles aranceles anunciados por la próxima administración. Según la gobernadora, provocarán un “incremento puntual” de precios que no desviará la inflación de su convergencia al 2%. Este pronóstico tranquiliza a inversionistas que temían un rebrote inflacionario por barreras comerciales.
El mercado laboral, en cambio, muestra signos de enfriamiento controlado. El aumento del desempleo es “modesto” y responde en gran parte a factores demográficos, no a una recesión inminente. Lisa Cook destacó que la creación de empleos sigue superando las 100,000 plazas mensuales necesarias para absorber el crecimiento poblacional.
Mandato dual en equilibrio precario
La Fed enfrenta riesgos elevados en ambos frentes de su mandato dual: máximo empleo y estabilidad de precios. Lisa Cook reconoce que la política monetaria camina sobre una cuerda floja. Un recorte excesivo podría reavivar la inflación; mantener tasas altas, en cambio, profundizaría los riesgos laborales.
Los indicadores adelantados, como las solicitudes semanales de subsidio por desempleo y el índice de gerentes de compras (PMI) de servicios, serán cruciales en las próximas semanas. Lisa Cook seguirá monitoreando estos datos antes de la reunión del 17-18 de diciembre, donde el dot plot actualizará las proyecciones de tasas para 2026.
Mercados reaccionan con cautela
Tras las declaraciones de Lisa Cook, el dólar se fortaleció levemente y los rendimientos de los Treasuries a 10 años subieron 4 puntos básicos. Los futuros del S&P 500 descontaron una probabilidad del 68% de pausa en diciembre, según la herramienta FedWatch de CME Group.
En México, el peso cotizó estable alrededor de 20.15 por dólar, mientras el Banco de México evalúa su propio ciclo de recortes. Analistas de Banorte consideran que las palabras de Lisa Cook refuerzan la narrativa de “aterrizaje suave” para la economía estadounidense, lo que beneficia las exportaciones mexicanas.
Expertos consultados por Europa Press coinciden en que los riesgos laborales identificados por Lisa Cook son reales, pero manejables si la Fed calibra con precisión quirúrgica. El consenso en Wall Street apunta a dos recortes adicionales en 2026, siempre que la inflación siga enfriándose.
En resumen, la visión de Lisa Cook coloca el foco donde más duele: el bolsillo de los trabajadores. Su mensaje es claro: mientras los riesgos laborales dominen el panorama, la Fed mantendrá el pie en el acelerador de la flexibilidad monetaria. Queda por ver si los datos de noviembre confirman o desmienten esta hoja de ruta.
