Gasto en pensiones alcanza cifra histórica en 2025
Gasto en pensiones del gobierno federal marcó un hito al sumar 1 billón 590 mil millones de pesos entre enero y septiembre de 2025, según cifras oficiales de la Secretaría de Hacienda. Este gasto en pensiones representa el 34% del gasto programable total y supera en 86% real lo erogado desde 2018. El gasto en pensiones se consolida como la principal partida presupuestal, por encima de rubros clave como educación y salud combinados.
¿Qué impulsa el gasto en pensiones no contributivas?
El gasto en pensiones no contributivas explicó la mayor parte del incremento, al pasar de 37 mil 220 millones de pesos en los primeros nueve meses de 2018 a 433 mil 003 millones en igual lapso de 2025. Este salto de más de 1,000% responde a la universalización de la Pensión Universal para Adultos Mayores (PUAM) a partir de los 65 años y al aumento progresivo de su monto. El gasto en pensiones de este tipo se financia íntegramente con recursos fiscales, sin aportaciones previas de los beneficiarios.
Especialistas como Carlos Ramírez, de Integralia, destacan que el gasto en pensiones contributivas sigue concentrado en sistemas de reparto, especialmente la ley 73 del IMSS. Sin embargo, el gasto en pensiones no contributivas crece a ritmo acelerado y presiona las finanzas públicas. Ramírez anticipa que el gasto en pensiones mantendrá trayectoria ascendente durante las próximas dos décadas hasta alcanzar el pico de jubilados bajo esquemas antiguos.
Proyecciones confirman tendencia alcista del gasto en pensiones
Para todo 2025, el gasto en pensiones cerrará en 2.2 billones de pesos, mientras que el Proyecto de Presupuesto 2026 estima 2.3 billones. Estas cifras consolidan al gasto en pensiones como el rubro de mayor peso en el erario. El gasto en pensiones ya supera la recaudación conjunta de IVA e IEPS, que sumó 1 billón 469 mil 913 millones de pesos en el periodo analizado.
Gasto en pensiones vs. prioridades sociales
El gasto en pensiones eclipsa el presupuesto destinado a educación y salud, que juntos alcanzaron 1 billón 376 mil 287 millones de pesos. Esta comparación evidencia el reordenamiento de prioridades fiscales. El gasto en pensiones absorbe recursos equivalentes a los impuestos sobre consumo y combustibles, segundo y tercer lugares en ingresos tributarios.
Una vez superado el máximo de pensionados bajo reparto, el gasto en pensiones comenzará a estabilizarse. Los trabajadores afiliados a Afores generarán menor carga fiscal al Estado, al depender de cuentas individuales. No obstante, el gasto en pensiones actual refleja compromisos adquiridos en décadas pasadas y la ampliación de cobertura social.
Desafíos estructurales detrás del gasto en pensiones
El gasto en pensiones combina obligaciones históricas con programas asistenciales recientes. Las pensiones contributivas cubren a ex trabajadores que cotizaron al IMSS o ISSSTE, mientras las no contributivas atienden a población vulnerable sin historial laboral formal. Esta dualidad explica por qué el gasto en pensiones crece más rápido que el PIB.
Analistas consultados por medios especializados coinciden en que el gasto en pensiones requerirá ajustes graduales para evitar presiones insostenibles. La transición hacia Afores mitigará parte del problema, pero el gasto en pensiones no contributivas dependerá de decisiones políticas futuras.
Datos de la SHCP revelan que el gasto en pensiones ya representa una cuarta parte del presupuesto neto pagado. Integralia ha advertido que, sin reformas, el gasto en pensiones podría comprometer inversiones en infraestructura y programas productivos.
En resumen, el gasto en pensiones de 1.59 billones en nueve meses confirma la magnitud del reto fiscal. Observadores independientes calculan que el pico se alcanzará hacia 2040, momento en que el gasto en pensiones iniciará descenso paulatino.
