Solicitudes CAME registran incremento vertiginoso
Solicitudes CAME han escalado hasta las 2,312 en apenas semanas tras la intervención oficial de la sofipo. Este salto refleja la urgencia de miles de ahorradores por recuperar su dinero luego de que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores revocara la autorización el pasado 19 de septiembre. Las solicitudes CAME se concentran mayoritariamente en octubre, impulsadas por la publicación de las bases para el pago de obligaciones garantizadas.
Proceso de liquidación acelera trámites
La disolución de CAME se formalizó el 22 de septiembre mediante el Diario Oficial de la Federación. Desde entonces, las solicitudes CAME fluyen hacia el portal oficial del interventor. Alfonso Ascencio Triujeque, liquidador designado, reveló en reunión del 23 de octubre que 697 expedientes —equivalentes al 30.2%— presentan irregularidades documentales que frenan su avance.
Los ahorradores enfrentan obstáculos cotidianos: oficinas cerradas en Iztapalapa, líneas telefónicas saturadas y respuestas evasivas. Estas barreras alimentan la percepción de opacidad en el manejo de las solicitudes CAME.
Prosofipo: el escudo que cubre 99.5% de afectados
El Fondo de Protección (Prosofipo) garantiza hasta 25,000 UDIs por persona, monto que al 19 de septiembre equivale a 213,560 pesos. Con esta cifra, las solicitudes CAME de 169,564 ahorradores quedarán cubiertas casi en su totalidad. Los pagos provienen exclusivamente del fondo, sin tocar un peso del erario público.
Cifras que alarman: solo 6 millones disponibles
A pesar del respaldo, la realidad financiera de CAME es crítica. Existen apenas 6 millones de pesos líquidos frente a una cartera vencida de 1,000 millones y adeudos fiscales por 3,000 millones. Además, medidas cautelares congelan cuentas con al menos 3 millones retenidos por demandas de proveedores.
Estas restricciones complican el panorama para quienes superan el límite asegurado. Muchos ahorradores con saldos mayores ven diluirse sus expectativas mientras las solicitudes CAME se acumulan en el limbo administrativo.
Denuncias estancadas en la FGR
Los afectados han presentado querellas ante la Fiscalía General de la República, pero la CNBV retiene información clave. Sin avances visibles, la impunidad ronda el caso y aviva la desconfianza hacia el manejo de las solicitudes CAME.
Recomendaciones prácticas para completar expedientes
Para agilizar las solicitudes CAME, el interventor exige contratos originales, estados de cuenta certificados y comprobantes de depósito. Quienes subsanen antes del corte tendrán prioridad en el calendario de pagos que Prosofipo publicará en las próximas semanas.
El portal oficial actualiza diariamente el estatus de cada solicitud. Los ahorradores organizados en colectivos recomiendan capturar pantallas y conservar acuses electrónicos como respaldo ante posibles demoras.
Información del Diario Oficial de la Federación y reportes de la CNBV coinciden en que el proceso avanza, aunque con tropiezos burocráticos inevitables en una liquidación de esta magnitud.
Voceros de la Secretaría de Gobernación confirmaron que supervisan el cumplimiento de plazos para evitar mayores perjuicios a los solicitantes.
El propio interventor Alfonso Ascencio Triujeque ha prometido reuniones quincenales hasta resolver el 100% de las solicitudes CAME viables.
