Gasto Pensiones batió máximo histórico en 9 meses
Gasto pensiones alcanzó 1 billón 590 mil millones de pesos entre enero y septiembre de 2025, según cifras oficiales de la Secretaría de Hacienda. Este monto representa el nivel más alto jamás registrado en un periodo similar y coloca al gasto pensiones como uno de los rubros que más presión ejerce sobre el presupuesto federal. El incremento sostenido del gasto pensiones refleja la combinación de compromisos históricos y políticas expansivas en bienestar social que han priorizado transferencias directas a adultos mayores.
El gasto pensiones absorbió 34% del gasto programable total en los primeros tres trimestres del año, porcentaje que supera con creces los niveles observados antes de 2018. Especialistas coinciden en que el gasto pensiones seguirá escalando mientras no se implementen ajustes estructurales en los sistemas contributivo y no contributivo.
Desglose: contributivas vs no contributivas
Dentro del gasto pensiones, las transferencias no contributivas lideran el crecimiento explosivo. En enero-septiembre se erogaron 433 mil 003 millones de pesos solo en pensiones no contributivas, cantidad que multiplica por más de 11 veces los 37 mil 220 millones registrados en igual lapso de 2018. La universalización de la Pensión para Adultos Mayores a partir de los 65 años, junto con los incrementos bimestrales al monto, explican esta trayectoria ascendente del gasto pensiones en su vertiente asistencial.
Por su parte, las pensiones contributivas —principalmente del IMSS bajo la Ley 73— concentraron el resto del gasto pensiones, con énfasis en los regímenes de reparto que aún concentran la mayor carga actuarial. Aunque su ritmo de expansión es menor, el gasto pensiones contributivo mantiene una tendencia al alza por el envejecimiento demográfico y la maduración de cohortes jubiladas bajo esquemas generosos.
¿A qué equivale el gasto pensiones de 1.59 billones?
Para dimensionar la magnitud del gasto pensiones, basta compararlo con otros conceptos clave del erario. Los 1.59 billones destinados a pensiones superan la recaudación conjunta de IVA e IEPS sobre combustibles, que sumó 1 billón 469 mil 913 millones de pesos en el mismo periodo. Asimismo, el gasto pensiones excedió el presupuesto combinado de educación y salud, que alcanzó 1 billón 376 mil 287 millones.
En términos relativos, cada peso gastado en pensiones representó más que lo asignado a inversión física o a participaciones federales. Esta priorización presupuestal ha generado debate sobre el equilibrio intertemporal del gasto público, pues el gasto pensiones creció 86% real desde 2018 mientras otros rubros enfrentaron recortes.
Proyecciones: gasto pensiones hacia 2026
Las estimaciones oficiales apuntan a que el gasto pensiones cierre 2025 en 2.2 billones de pesos, cifra que ascenderá a 2.3 billones en 2026 según el Proyecto de Presupuesto de Egresos. Expertos de Integralia prevén que el pico de erogaciones se alcance en las próximas dos décadas, cuando concluya el ciclo de jubilaciones masivas bajo sistemas de reparto y predominen las Afores de contribución definida.
Mientras tanto, el gasto pensiones no contributivo seguirá presionando las finanzas públicas si no se ajustan parámetros de elegibilidad o se diversifican fuentes de financiamiento. La Secretaría de Hacienda ha enfatizado que el incremento del gasto pensiones responde a compromisos constitucionales y a la reducción histórica de pobreza en adultos mayores.
Impacto macro del gasto pensiones en México
El gasto pensiones ya equivale a cerca del 5% del PIB proyectado para 2025, proporción que coloca a México entre los países con mayor carga fiscal por concepto jubilatorio en América Latina. Organismos como el CIEP han advertido que, sin reforma hacendaria integral, el gasto pensiones podría absorber todo el ingreso proveniente de impuestos indirectos en los próximos años.
Analistas consultados por El Economista coinciden en que el gasto pensiones contributivo alcanzará su máximo entre 2040 y 2050, momento en que la transición generacional hacia Afores aliviará la presión fiscal. No obstante, cualquier modificación legislativa que amplíe cobertura o montos elevaría inmediatamente el gasto pensiones no contributivo.
Informes trimestrales de la SHCP detallan mes a mes la ejecución del gasto pensiones, permitiendo un seguimiento puntual de sus variaciones. Integralia, por su parte, publica análisis anuales que desglosan el comportamiento del gasto pensiones por régimen y entidad federativa. Finalmente, el Coneval ha documentado cómo la expansión del gasto pensiones no contributivo redujo la pobreza extrema en mayores de 65 años en casi 30 puntos porcentuales desde 2018.
En resumen, el gasto pensiones de 1.59 billones en nueve meses marca un punto de inflexión presupuestal que obliga a repensar la sostenibilidad de las finanzas públicas mexicanas.
