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Oro sube 2% por rebaja Fed y pacto Trump-Xi

Oro sube impulsado por la reciente rebaja de tasas de la Reserva Federal y el anuncio del acuerdo comercial entre Donald Trump y Xi Jinping, marcando un repunte significativo en los mercados de metales preciosos. Este movimiento refleja la búsqueda de refugio seguro entre los inversores ante la volatilidad económica global. El precio del oro al contado ha escalado un 1.9%, alcanzando los 4,004.75 dólares por onza, mientras que los futuros para entrega en diciembre se mantienen firmes en torno a los 4,018.30 dólares. Este ascenso no es aislado; el platino y el paladio también registran ganancias superiores al 2%, consolidando una tendencia alcista en el sector de commodities preciosos.

Impacto de la rebaja de tasas de la Fed en el oro

La decisión de la Reserva Federal de recortar las tasas de interés en 25 puntos básicos ha sido el catalizador principal para que el oro suba con fuerza. Con el rango objetivo ahora en 3.75%-4.00%, el entorno de tipos bajos favorece a activos como el oro, que no genera rendimientos pero ofrece estabilidad en tiempos de incertidumbre. Jerome Powell, presidente de la Fed, enfatizó durante la conferencia posterior a la reunión que no se debe asumir un nuevo recorte en diciembre, lo que añade un matiz de cautela a las expectativas del mercado. Sin embargo, la debilidad inmediata del dólar estadounidense ha propiciado que el oro suba como respuesta natural, atrayendo flujos de capital hacia metales preciosos.

Analistas como Lukman Otunuga de FXTM destacan que el oro sube precisamente porque los inversores digieren no solo la política monetaria de la Fed, sino también los desarrollos geopolíticos. Esta combinación de factores macroeconómicos ha elevado la demanda del oro como hedge contra la inflación y la volatilidad cambiaria. En un contexto donde las tasas bajas persisten por segundo año consecutivo en 2025, el oro sube consolidando su rol como reserva de valor en portafolios diversificados.

Detalles del recorte y sus implicaciones para commodities

El recorte de la Fed, el segundo de 2025, responde a presiones inflacionarias moderadas y un crecimiento económico estable pero no exuberante en Estados Unidos. Esta medida ha debilitado al dólar, haciendo que el oro sube en términos relativos frente a otras monedas. Para los metales preciosos en general, esto significa un impulso adicional: la plata avanza un 1.4% a 48.22 dólares la onza, beneficiándose de su correlación con el oro. El platino, utilizado ampliamente en la industria automotriz, gana un 2% hasta 1,616.20 dólares, mientras que el paladio, clave en catalizadores, repunta un 2.9% a 1,441.24 dólares. Estos movimientos subrayan cómo una política monetaria expansiva puede catalizar rallies en commodities preciosos.

El acuerdo Trump-Xi: un impulso inesperado para el oro

El oro sube también gracias al anuncio del acuerdo comercial entre Donald Trump y Xi Jinping, que alivia tensiones en la guerra arancelaria entre las dos mayores economías mundiales. Trump reveló que Estados Unidos reducirá aranceles a China a cambio de que Pekín reanude compras de soja estadounidense, mantenga el flujo de exportaciones de tierras raras y combata el comercio ilícito de fentanilo. Esta cumbre en Busan, Corea del Sur, cierra un viaje asiático de Trump donde también avanzó en pactos con Corea del Sur, Japón y naciones del Sudeste Asiático. Aunque el acuerdo pospone nuevos controles a tierras raras, las restricciones previas persisten, impactando el comercio global de minerales críticos.

La incertidumbre residual alrededor de este pacto ha hecho que el oro sube como refugio, ya que los inversores evalúan si este es un paso hacia la desescalada o solo una pausa temporal. El comercio de soja y tierras raras es vital para cadenas de suministro globales, y cualquier disrupción afecta directamente a los precios de metales. En este sentido, el oro sube no solo por el dólar débil, sino por el apetito renovado por activos seguros ante posibles repercusiones en el comercio internacional.

Análisis del pacto comercial y su efecto en metales preciosos

El acuerdo Trump-Xi, aunque preliminar, ha inyectado optimismo en los mercados, pero la cautela persiste debido a las restricciones en tierras raras que continúan afectando industrias como la electrónica y la automotriz. Esto beneficia indirectamente al platino y paladio, metales con usos industriales intensivos, al mantener la volatilidad que favorece compras especulativas. El oro sube en este panorama porque actúa como ancla para inversores preocupados por escaladas proteccionistas. Expertos señalan que, si el pacto se materializa plenamente, podría estabilizar precios, pero por ahora, el oro sube capitalizando la fase de digestión de noticias.

En el ámbito de los commodities preciosos, el oro sube liderando el rally, pero no está solo. La plata, a menudo vista como el "oro del pueblo" por su accesibilidad, sigue el paso con su ganancia del 1.4%, impulsada por demanda industrial en paneles solares y electrónica. El platino, con su rol en convertidores catalíticos, ve un alza del 2% que refleja expectativas de recuperación en la manufactura global post-acuerdo. Similarmente, el paladio, escaso y demandado en vehículos híbridos, sube un 2.9%, destacando vulnerabilidades en suministros rusos y sudafricanos. Estos patrones ilustran cómo eventos geopolíticos y monetarios entrelazados elevan el atractivo de metales preciosos.

La dinámica actual del oro sube en un mercado donde la liquidez abundante de la Fed contrasta con riesgos comerciales. Inversores institucionales están ajustando posiciones, incrementando tenencias en oro para mitigar exposición a equities volátiles. Históricamente, periodos de recortes de tasas han coincidido con rallies en el oro de hasta 10-15% en trimestres subsiguientes, sugiriendo potencial para más ganancias si la incertidumbre Trump-Xi se prolonga. Además, la demanda física de oro en Asia, particularmente de India y China, se mantiene robusta, apoyando el precio al contado.

Otros factores contribuyen a que el oro sube: la inflación subyacente en EE.UU. ronda el 2.5%, por debajo de metas pero persistente, lo que mantiene el atractivo del oro como inflacionario. En Europa, el Banco Central Europeo sigue una senda dovish similar, debilitando el euro y reforzando el dólar débil relativo. Para el paladio y platino, la transición energética global hacia vehículos eléctricos representa un doble filo: reduce demanda automotriz tradicional pero aumenta necesidades en baterías y hidrógeno, donde estos metales juegan roles emergentes.

Proyectando adelante, si la Fed mantiene su postura neutral, el oro sube podría extenderse hacia los 4,100 dólares en noviembre. El acuerdo Trump-Xi, si se ratifica en foros multilaterales, podría moderar este impulso, pero por ahora, el momentum es alcista. Traders minoristas, accesibles vía ETFs como GLD, están acumulando posiciones, amplificando el efecto. En resumen, el oro sube en un ecosistema donde política monetaria y diplomacia comercial dictan el ritmo de los commodities preciosos.

La intersección de estos eventos ha sido analizada por fuentes como FXTM, donde Otunuga subraya la presión alcista en el oro. De igual modo, reportes de Reuters sobre la cumbre en Busan detallan las concesiones en soja y fentanilo. Finalmente, datos de la Fed confirman el recorte al 3.75%-4.00%, alineándose con observaciones de Bloomberg en la debilidad del dólar.

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