México niega cualquier incumplimiento al acuerdo aéreo con Estados Unidos, enfatizando que sus medidas en el sector aeroportuario priorizan la seguridad y la eficiencia operativa. Esta posición surge en respuesta a las recientes represalias anunciadas por el Departamento de Transporte de EU (DOT), que busca limitar rutas aéreas mexicanas como castigo a decisiones soberanas del gobierno federal. La controversia resalta tensiones bilaterales en el transporte aéreo, un pilar clave del comercio y la movilidad entre ambos países. Con la presidenta Claudia Sheinbaum al frente, México defiende su derecho a regular sus aeropuertos sin menoscabo de compromisos internacionales, mientras aerolíneas locales claman por diálogo para mitigar impactos en pasajeros y operaciones.
La respuesta firme de México al conflicto aéreo con EU
En un contexto de creciente fricción comercial, México niega rotundamente que sus políticas aeroportuarias violen el acuerdo aéreo bilateral de 2014 con Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum, durante su conferencia matutina del 30 de octubre de 2025, expresó su desacuerdo con la decisión unilateral del DOT de revocar autorizaciones para 13 rutas aéreas mexicanas. Estas incluyen nueve desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y dos desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), con efectos a partir del 7 de noviembre. Sheinbaum subrayó que las acciones mexicanas, como la redistribución de slots y la prohibición de carga dedicada en el AICM, responden a necesidades de seguridad y no a intenciones proteccionistas.
El acuerdo aéreo con EU, firmado en 2014, establece principios de reciprocidad y no discriminación en el transporte aéreo. Sin embargo, México argumenta que sus medidas no limitan el volumen de tráfico estadounidense, sino que optimizan la saturación en aeropuertos clave. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) emitió un comunicado oficial reafirmando este punto, destacando el respeto a la soberanía nacional en la gestión del Sistema Aeronáutico Mexicano. Esta postura busca desmontar las acusaciones del DOT, que ve en la devolución de slots en 2022 y la mudanza de operaciones de carga en 2023 una violación directa a los términos bilaterales.
Impacto en aerolíneas mexicanas y el llamado al diálogo
Las aerolíneas mexicanas, como Viva, Volaris y Aeroméxico, se ven directamente afectadas por esta escalada. Viva, por ejemplo, planeaba lanzar nueve nuevas rutas desde el AIFA a partir del 1 de noviembre de 2025, pero ahora enfrenta suspensiones que podrían alterar su expansión. La Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) ha instado a un diálogo institucional para resolver el impasse, enfatizando que el conflicto ajeno a las empresas no debe recaer en los pasajeros. Sheinbaum, en sintonía con este llamado, ha solicitado al canciller Juan Ramón de la Fuente una reunión con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, para examinar los fundamentos de las represalias.
Más allá de las rutas suspendidas, el DOT propone congelar cualquier crecimiento de servicios mexicanos hacia Estados Unidos desde el AIFA y el AICM, además de prohibir el transporte de carga en vuelos de pasajeros binacionales. Estas restricciones podrían generar pérdidas millonarias en el sector, afectando no solo a las aerolíneas sino a cadenas de suministro transfronterizas. Expertos en derecho aeronáutico, como Alejandro Cobián, describen la respuesta de EU como "dura y planeada", reconociendo avances mexicanos en compromisos previos, pero insuficientes para evitar la escalada. México niega cualquier intento de violentar la competencia, y para probarlo, Sheinbaum ha ordenado a la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), presidida por Andrea Marván, un análisis detallado sobre el impacto en aerolíneas estadounidenses.
Contexto histórico del acuerdo aéreo México-EU
El acuerdo aéreo México-EU, vigente desde 2014, ha facilitado un boom en el tráfico aéreo bilateral, con millones de pasajeros y toneladas de carga moviéndose anualmente. Este pacto garantiza derechos de cabotaje y acceso equitativo a rutas, fomentando la integración económica bajo el T-MEC. No obstante, tensiones han surgido por la saturación del AICM, que en 2022 operaba por encima de su capacidad, generando retrasos y riesgos de seguridad. México, en respuesta, retiró slots a varias aerolíneas, incluyendo estadounidenses, para redistribuirlos y priorizar eficiencia. Esta movida, aunque técnica, fue interpretada por el DOT como una barrera unilateral al tráfico de transportistas de EU.
La prohibición de 2023 a operaciones de carga dedicada en el AICM, destinada a trasladarlas al AIFA, agrava el panorama. México niega que esto infrinja el acuerdo, argumentando que responde a protocolos de seguridad y no discrimina por nacionalidad. El AIFA, inaugurado en 2022 como alternativa al congestionado AICM, ha demostrado viabilidad operativa, con un flujo creciente de vuelos nacionales e internacionales. Sin embargo, el DOT sostiene que estas políticas limitan el derecho de aerolíneas estadounidenses a operar servicios de carga hacia cualquier punto en México, violando el espíritu de reciprocidad.
Medidas de protección para pasajeros afectados
Frente a la incertidumbre, las aerolíneas han activado protocolos de contingencia. Aeroméxico, por instancia, ofrece reembolsos completos para vuelos cancelados a destinos como San Juan de Puerto Rico, enmarcándolos como "ajustes temporales al itinerario". Viva, fiel a su lema de flexibilidad, trabaja en alternativas para vuelos desde el AIFA afectados post-1 de noviembre. Estas iniciativas mitigan el impacto inmediato en usuarios, pero no resuelven la raíz del conflicto: la percepción de EU de que México niega equidad en el acceso aeroportuario.
El análisis de la CNA, solicitado por Sheinbaum, podría ser pivotal. Si demuestra ausencia de afectación a la competencia, fortalecería la posición mexicana en mesas de negociación. Mientras tanto, la mandataria se reunirá este viernes con ejecutivos de Aeroméxico, Viva y Volaris para recabar opiniones directas, asegurando que las voces del sector guíen la estrategia gubernamental. México niega vehemente cualquier incumplimiento, posicionándose como guardián de su infraestructura crítica sin ceder soberanía.
Implicaciones económicas y futuras del desacuerdo aéreo
El transporte aéreo representa un eje vital en la economía bilateral México-EU, con un valor estimado en miles de millones de dólares anuales en carga y pasajeros. La suspensión de rutas no solo frena expansiones planeadas, sino que podría encarecer fletes y reducir conectividad en regiones clave. Para México, que ha invertido fuertemente en el AIFA como polo de desarrollo, esta represalia obstaculiza objetivos de descongestión y modernización. Expertos advierten que, sin resolución rápida, el conflicto podría extenderse a otros ámbitos del T-MEC, erosionando confianza mutua.
México niega que sus acciones busquen favoritismos, insistiendo en que la seguridad aérea trasciende acuerdos comerciales. La SICT resalta que las reducciones de slots en el AICM beneficiaron a todos los operadores, devolviendo horarios a aerolíneas estadounidenses en procesos transparentes. Aun así, el DOT, en su orden del 28 de octubre, califica estas como violatorias, optando por medidas recíprocas que congelan crecimiento mexicano. Este quid pro quo resalta la interdependencia del sector, donde una decisión en un lado del Río Bravo reverbera inmediatamente al otro.
En el largo plazo, el diálogo propuesto por Sheinbaum podría pavimentar revisiones al acuerdo aéreo de 2014, adaptándolo a realidades post-pandemia y crecientes demandas de tráfico. Involucrar a la CNA asegura un enfoque antitrust, disipando dudas sobre competencia desleal. Mientras, aerolíneas como Volaris, con fuerte presencia en rutas transfronterizas, abogan por soluciones que preserven empleos y rutas esenciales. México, con su énfasis en soberanía, navega este turbulento cielo con determinación, negando cualquier resquebrajamiento de compromisos históricos.
Como se desprende de reportes recientes en medios especializados, la posición de la SICT alinea con evaluaciones previas del DOT sobre avances en slots, aunque no suficientes para evitar represalias. Asimismo, declaraciones de la CNA, según fuentes cercanas al análisis solicitado, preliminarmente descartan impactos anticompetitivos en aerolíneas de EU. Expertos como Alejandro Cobián, citados en foros aeronáuticos, coinciden en que el diálogo bilateral, impulsado por el canciller De la Fuente, es clave para desescalar, tal como se ha discutido en mesas de Washington este año.

