EU revoca 13 rutas de aerolíneas mexicanas operando desde el AIFA y el AICM, una medida que sacude el sector aéreo bilateral entre México y Estados Unidos. Esta decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) entra en vigor a partir del 7 de noviembre de 2025 y responde directamente a las políticas implementadas por el gobierno mexicano para redistribuir el tráfico aéreo, priorizando el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) sobre el saturado Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La revocación no solo afecta conexiones clave para pasajeros y carga, sino que también pone en jaque planes de expansión de aerolíneas como Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, en un contexto de tensiones crecientes por la gestión de slots y operaciones de carga.
Impacto inmediato de la revocación de rutas aéreas
La revocación de 13 rutas aéreas por parte de EU representa un golpe directo a la conectividad aérea entre ambos países, especialmente en rutas que salían del AIFA, el aeropuerto impulsado por la administración federal mexicana. Entre las afectadas, destaca la prohibición para Aeroméxico de operar vuelos directos desde el AIFA hacia Houston y McAllen, dos destinos cruciales para el comercio y el turismo transfronterizo. Estas rutas, que habían sido aprobadas recientemente, formaban parte de una estrategia para descongestionar el AICM y potenciar el AIFA como hub principal del centro del país.
Además, EU revoca 11 nuevas rutas que estaban en fase de lanzamiento, incluyendo conexiones desde el AICM como el vuelo de Aeroméxico a San Juan, Puerto Rico, programado para el 29 de octubre de 2025, y el de Volaris a Newark, Nueva Jersey, previsto para el 3 de noviembre. Desde el AIFA, Viva Aerobus pierde nueve rutas planeadas hacia ciudades estadounidenses como Chicago, Austin, Denver, Dallas, Miami y Los Ángeles. Incluso la aerolínea estatal Mexicana de Aviación, que acababa de anunciar adquisiciones de aviones Embraer para estas operaciones, se ve frenada en su relanzamiento comercial.
Razones detrás de la decisión del DOT
El DOT justifica esta revocación de rutas aéreas citando efectos anticompetitivos derivados del decreto presidencial mexicano que obligó a trasladar las operaciones de carga dedicada del AICM al AIFA en la primera mitad de 2023. Según el subsecretario adjunto principal de Aviación y Asuntos Internacionales, Daniel J. Edwards, esta medida ha alterado la distribución de slots en el AICM, reduciendo repentinamente la capacidad para aerolíneas estadounidenses y generando desventajas en un mercado ya saturado. El gobierno de EU argumenta que México no ha cumplido con el convenio aéreo bilateral, que establece reciprocidad en el acceso a rutas y frecuencias.
En un comunicado oficial, el DOT enfatiza que su acción busca restaurar el equilibrio, no escalar el conflicto, y ofrece un plazo de 14 días para que las aerolíneas mexicanas presenten comentarios, con respuestas en siete días adicionales. Sin embargo, la exigencia es clara: derogar el decreto de traslado de carga y restablecer slots competitivos para carriers estadounidenses en el AICM, aunque algunos de estos podrán usarse hasta la temporada de verano de 2026.
Aeropuertos involucrados: AIFA y AICM en el centro del debate
El AIFA, administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), emerge como el principal damnificado en esta revocación de rutas aéreas. El aeropuerto, que ha invertido en infraestructura para captar más tráfico internacional, veía en estas 11 nuevas conexiones una oportunidad para consolidarse como alternativa viable al AICM. Ahora, con la prohibición, sus planes de crecimiento se tambalean, afectando no solo a Viva Aerobus, sino también a Mexicana de Aviación, cuya flota renovada estaba lista para debutar en estos mercados.
Por su parte, el AICM enfrenta una doble presión: por un lado, la saturación crónica que motivó el traslado de carga al AIFA; por otro, la restricción provisional a vuelos combinados de pasajeros y carga operados por Aeroméxico, que entrará en vigor tras 108 días. Esta medida impacta directamente en la logística de exportaciones mexicanas, donde el transporte aéreo de carga es vital para perecederos y electrónicos hacia EU.
Respuestas de las aerolíneas mexicanas
Aeroméxico, la aerolínea más afectada en términos de rutas existentes, ha iniciado consultas internas para reasignar vuelos alternos, pero reconoce el impacto en su red desde el AIFA. Volaris, por su cuenta, minimiza el efecto en carga dada su baja participación en ese segmento, pero advierte sobre disrupciones en pasajeros para la ruta a Newark. En un comunicado, Volaris señaló que está en contacto con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la industria para dialogar soluciones que eviten afectaciones futuras al sector aéreo mexicano.
Viva Aerobus, enfocada en rutas low-cost, pierde el mayor número de conexiones nuevas, lo que podría retrasar su expansión en el mercado estadounidense. Fuentes internas indican que la aerolínea ya había promocionado boletos para estas rutas, generando expectativas entre viajeros que ahora enfrentan cancelaciones inminentes.
Contexto histórico de tensiones en el convenio aéreo bilateral
Esta revocación de rutas aéreas no surge en el vacío; forma parte de una serie de fricciones bajo la política "America First" del DOT durante 2025. En julio, el departamento solicitó itinerarios detallados para servicios de carga de aerolíneas mexicanas como Aeroméxico, Volaris, Viva, Estafeta y otras, y emitió órdenes para aprobar previamente vuelos chárter. En septiembre, revocó la inmunidad antimonopolio de la alianza entre Delta Air Lines y Aeroméxico, efectiva desde enero de 2026, una decisión ya impugnada judicialmente.
Funcionarios mexicanos han mantenido contactos con el DOT a lo largo del año para explicar las reformas al AIFA y la gestión de slots, pero estos argumentos no han disuadido a Washington. El convenio aéreo bilateral, renegociado en años previos, establece derechos recíprocos, pero EU interpreta las acciones mexicanas como violaciones que priorizan el desarrollo nacional sobre la equidad comercial.
Implicaciones económicas para México y EU
Desde una perspectiva económica, la revocación de rutas aéreas podría reducir el flujo de pasajeros y carga entre los dos países, que representan el mayor corredor aéreo del mundo con millones de viajeros anuales. Para México, esto significa pérdidas en ingresos por turismo y exportaciones, especialmente en un cierre de año con alta demanda navideña. Aerolíneas mexicanas estiman impactos en miles de asientos semanales, afectando empleos y la cadena de suministro.
En EU, la medida busca proteger slots para sus carriers, pero analistas advierten que podría elevar tarifas aéreas y reducir opciones para consumidores. La industria aérea bilateral genera miles de millones en ingresos, y cualquier disrupción amenaza la recuperación post-pandemia.
Expertos en aviación consultados en foros especializados destacan que, aunque el DOT deja la puerta abierta a negociaciones, la resolución dependerá de la voluntad política de ambos gobiernos. Un informe preliminar del sector privado sugiere que, sin un acuerdo rápido, la revocación de rutas aéreas podría extenderse a más conexiones en 2026.
En discusiones recientes con representantes de la SICT, se menciona que México podría contraargumentar invocando soberanía sobre su espacio aéreo, pero el DOT ha sido firme en su postura. Publicaciones del Departamento de Transporte detallan que las consultas de 2025 no resolvieron las asimetrías en slots.
Al final, como señalan analistas en reportes de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, el equilibrio en el convenio bilateral es clave para evitar escaladas mayores, recordando que precedentes similares en el pasado llevaron a renegociaciones exitosas.
