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Fuentes Limpias en México: 23.4% de Electricidad en 2024

Fuentes limpias en México representaron el 23.4% de la generación total de electricidad durante el año 2024, un avance modesto que refleja los esfuerzos continuos por impulsar la transición energética en el país. Esta cifra, divulgada recientemente por la Secretaría de Energía (Sener), subraya la importancia de diversificar las fuentes de energía para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y cumplir con compromisos ambientales internacionales. Aunque el incremento es leve comparado con años anteriores, abre la puerta a nuevas oportunidades para expandir la participación de las energías renovables en el mix energético nacional.

El Panorama Actual de Fuentes Limpias en México

En el contexto de la generación eléctrica, las fuentes limpias en México han mostrado una evolución gradual. Según el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025-2039 (Pladese), la producción de electricidad a partir de estas fuentes alcanzó los 82,426 gigawatts-hora (GWh) en 2024, lo que equivale a un crecimiento del 2.6% respecto al año previo. Esta expansión se produce en un escenario donde la demanda total de energía aumentó un 1.7%, llegando a 352,305 GWh. Sin embargo, las fuentes fósiles aún dominan con el 76.6%, contribuyendo 269,879 GWh, un incremento del 1.4%.

Contribuciones por Tecnología: Hidroeléctrica, Eólica y Fotovoltaica

Entre las tecnologías destacadas, la hidroeléctrica emergió como un pilar clave, elevando su participación del 5.9% en 2023 al 6.8% en 2024. Este repunte se atribuye a la mejora en las condiciones climáticas tras las severas sequías que azotaron el país en 2022 y 2023, permitiendo una mayor generación en presas y embalses. Por otro lado, la energía eólica experimentó una ligera contracción, pasando del 6% al 5.7%, mientras que la fotovoltaica se mantuvo estable en el 5.3%. Estas variaciones resaltan la vulnerabilidad de ciertas fuentes limpias en México ante factores externos como el clima, pero también la necesidad de invertir en diversificación para estabilizar el aporte renovable.

La estabilidad en la fotovoltaica, por ejemplo, contrasta con el potencial que esta tecnología tiene en regiones soleadas como el norte del país. Expertos en transición energética señalan que, con incentivos adecuados, podría duplicar su contribución en los próximos años. De igual modo, la eólica, concentrada en estados como Oaxaca y Tamaulipas, requiere mantenimiento y expansión de parques para contrarrestar el estancamiento reciente.

Metas y Compromisos: Hacia un Futuro Sostenible

Las fuentes limpias en México no solo representan un logro técnico, sino también un compromiso con metas globales y nacionales. En los Acuerdos de París de 2015, México se adhirió a un objetivo del 35% de generación limpia para 2024, una meta que, lamentablemente, no se cumplió con el 23.4% actual. No obstante, el Pladese ajusta la trayectoria al 38% para 2030, superando ligeramente el umbral parisino pero quedando por debajo del ambicioso 45% anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su toma de protesta el 1 de octubre de 2024.

La Visión de Sheinbaum y el Pladese 2025-2039

En su discurso desde el Zócalo, Sheinbaum enfatizó: “Vamos a impulsar las energías renovables. El objetivo es que en el 2030 tengan una participación del 45%”. Esta declaración forma parte de los 100 compromisos de gobierno para el sexenio 2024-2030, priorizando la transición energética como eje de desarrollo sostenible. El Pladese, por su parte, proyecta una expansión ordenada, integrando inversiones en infraestructura y regulaciones que fomenten la participación privada sin comprometer la soberanía energética.

Históricamente, el máximo de fuentes limpias en México se registró en 2021 con el 28.6%, impulsado por mecanismos como las subastas eléctricas de largo plazo introducidas en la reforma energética de 2014. Estas subastas permitieron a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) adquirir energía renovable a precios competitivos, acelerando el crecimiento de eólica y fotovoltaica entre 2017 y 2021. Sin embargo, su suspensión en el sexenio anterior generó un estancamiento que ahora se busca revertir.

Acciones Recientes para Impulsar las Fuentes Limpias

Para contrarrestar el rezago, el gobierno federal lanzó esta semana la Convocatoria para la Atención Prioritaria de Solicitudes de Permisos de Generación Eléctrica. Esta iniciativa busca otorgar permisos a la iniciativa privada en tiempo récord, permitiendo la construcción de hasta 6,000 megawatts (MW) de nueva capacidad renovable: 3,790 MW en fotovoltaica y 2,100 MW en eólica. Se estima que esta expansión requerirá una inversión de aproximadamente 7,140 millones de dólares, un monto que podría transformar el panorama de las fuentes limpias en México.

El Rol de la Comisión Nacional de Energía y la CFE

La Comisión Nacional de Energía (CNE), sucesora de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), resolverá las solicitudes el 10 de diciembre, publicando la lista aprobada al día siguiente. Para facilitar el proceso, se implementó la Ventanilla Única de Proyectos Estratégicos del Sector Energético (VUPE), que agiliza trámites y reduce burocracia. Sesiones informativas se llevaron a cabo este lunes y miércoles, atrayendo a inversionistas interesados en contribuir a la transición energética.

La CFE, como entidad estatal clave, jugará un rol complementario, asegurando que los nuevos proyectos se integren al sistema nacional sin interrupciones. Esta colaboración público-privada marca un giro en la política de la Cuarta Transformación, que durante el periodo anterior priorizó la emisión limitada de permisos a privados. Ahora, el enfoque es equilibrar la generación estatal con aportes externos para alcanzar las metas de fuentes limpias en México.

En el largo plazo, estas medidas no solo elevarán la participación renovable, sino que también generarán empleo en sectores como la manufactura de paneles solares y turbinas eólicas. Regiones como Baja California y Yucatán podrían convertirse en hubs de innovación, atrayendo tecnología y expertise internacional adaptada a las condiciones locales.

Además, la recuperación de la hidroeléctrica en 2024 demuestra que las fuentes limpias en México pueden ser resilientes. Programas de manejo de agua y reforestación complementarán la expansión de eólica y fotovoltaica, asegurando un mix equilibrado. Analistas destacan que, con estabilidad regulatoria, el país podría superar el 38% proyectado en el Pladese, acercándose al 45% presidencial.

La integración de almacenamiento de energía, como baterías de litio, será crucial para manejar la intermitencia de solar y viento. Proyectos piloto ya en marcha en Sonora y Nuevo León prueban esta tecnología, prometiendo mayor eficiencia en la red nacional.

En resumen, el 23.4% de 2024 es un punto de partida sólido para las ambiciones futuras. Con políticas coherentes, las fuentes limpias en México liderarán la electrificación sostenible, beneficiando la economía y el medio ambiente.

De acuerdo con reportes de la Secretaría de Energía, estos datos se alinean con tendencias observadas en informes anuales del sector. Asimismo, declaraciones de funcionarios durante la presentación del Pladese refuerzan la viabilidad de las metas ajustadas. Por último, análisis de entidades como la CFE confirman el potencial de las convocatorias recientes para catalizar inversiones clave.

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