La eliminación del Fonden representa un cambio radical en la gestión de desastres naturales en México, impulsado por la administración federal para combatir la corrupción y agilizar la ayuda a los damnificados. En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió esta decisión, asegurando que el gobierno cuenta con fondos suficientes para atender a los afectados por las recientes lluvias intensas que han azotado varias regiones del país. Esta medida, heredada del sexenio anterior, busca eliminar los protocolos burocráticos que, según el gobierno, facilitaban desvíos de recursos y beneficiaban a allegados en lugar de a las víctimas reales.
Sheinbaum enfatizó que la eliminación del Fonden no deja desprotegida a la población, sino que fortalece un sistema más transparente y eficiente. "El Fonden tenía una serie de protocolos muy burocráticos. Hubo mucha corrupción asociada a sus recursos durante varios sexenios. Se aprovechaban de la tragedia para beneficiar a sus amigos", declaró la mandataria, recordando las críticas al fondo que operó durante décadas con opacidad. En su lugar, se ha establecido una partida presupuestal directa para emergencias, lo que permite una respuesta más rápida y directa a las necesidades de los afectados por desastres como las inundaciones y deslaves provocados por las lluvias torrenciales.
En el contexto actual, donde las lluvias han causado estragos en al menos cinco estados, la eliminación del Fonden se pone a prueba. Guerrero y Oaxaca son dos de las entidades más golpeadas, con miles de familias desplazadas y viviendas dañadas. La presidenta reveló que, de los 19,000 millones de pesos asignados este año para atención de desastres naturales, ya se han utilizado 3,000 millones en estas zonas. Esta cifra preliminar demuestra el compromiso del gobierno federal con la reconstrucción y el apoyo inmediato, priorizando a las comunidades más vulnerables.
Recursos presupuestales: La clave tras la eliminación del Fonden
La partida presupuestal para emergencias se presenta como el pilar de la nueva estrategia post-eliminación del Fonden. A diferencia del fideicomiso anterior, que requería declaratorias de emergencia y procesos lentos, este mecanismo permite desembolsos directos sin intermediarios. Sheinbaum prometió que "hay suficiente recurso; en esto no se va a escatimar", un mensaje dirigido no solo a los damnificados, sino también a la opinión pública que cuestiona la viabilidad de esta reforma. Los fondos se distribuyen en dos etapas claras: primero, apoyos económicos directos a través de censos realizados por la Secretaría del Bienestar, y segundo, la provisión de enseres domésticos y materiales de construcción una vez que las vías de acceso estén despejadas.
Impacto en los estados afectados por lluvias
En Guerrero, las lluvias han dejado un panorama desolador, con ríos desbordados y comunidades aisladas. La eliminación del Fonden, aunque controvertida, ha permitido una movilización rápida de recursos federales, coordinados con autoridades locales. Similarmente, en Oaxaca, donde los deslaves han arrasado con cultivos y hogares, los 3,000 millones de pesos invertidos ya comienzan a traducirse en tarjetas de apoyo para familias enteras. Estos esfuerzos subrayan cómo la nueva estructura presupuestal puede responder con mayor agilidad a crisis climáticas que se intensifican año con año.
La estimación preliminar habla de 100,000 viviendas afectadas en total, una cifra que podría ajustarse al finalizar los censos casa por casa. Este proceso, liderado por la Secretaría del Bienestar, asegura que cada peso llegue directamente a quien lo necesita, evitando los filtros corruptos que plagaban al Fonden. Expertos en gestión de riesgos destacan que esta eliminación del Fonden obliga a una mayor accountability, donde la transparencia en el uso de fondos se convierte en norma.
Historia de corrupción: Por qué se impulsó la eliminación del Fonden
El Fonden, creado en 1996 y operativo desde 1999, fue diseñado para financiar la reconstrucción tras desastres y apoyar a la población vulnerable. Sin embargo, su manejo se volvió sinónimo de irregularidades. Durante años, recibía asignaciones millonarias del Presupuesto de Egresos de la Federación, llegando a cifras cercanas a los 800 millones de dólares anuales a partir de 2011. Pero las auditorías revelaban desvíos sistemáticos, donde recursos destinados a damnificados terminaban en manos de contratistas afines a gobiernos en turno.
La eliminación del Fonden culminó el 21 de octubre de 2021, cuando el Senado aprobó la extinción de 109 fideicomisos, incluyendo este. El entonces presidente Andrés Manuel López Obrador lo calificó de "barril sin fondo", argumentando que no beneficiaba realmente a las víctimas, sino que perpetuaba un ciclo de impunidad. Sheinbaum, al defender esta herencia en su sexenio, alinea su discurso con la narrativa de combate a la corrupción, un eje central de Morena. Esta decisión, aunque aplaudida por sectores progresistas, ha generado debate entre opositores que ven en ella un riesgo para la continuidad de apoyos en emergencias masivas.
Transición a un modelo más eficiente
La transición post-eliminación del Fonden ha involucrado la creación de protocolos simplificados, donde la Secretaría de Gobernación emite declaratorias de manera expedita, pero sin el lastre de fideicomisos. Esto ha permitido, por ejemplo, integrar donaciones de la iniciativa privada de forma más ordenada. Empresas constructoras y organizaciones civiles han ofrecido maquinaria y suministros, pero Sheinbaum insistió en coordinarlos a través del número único 079, para evitar duplicidades y asegurar equidad en la distribución.
En términos prácticos, esta eliminación del Fonden fomenta una cultura de solidaridad coordinada. Las lluvias recientes, exacerbadas por el cambio climático, han puesto de manifiesto la necesidad de sistemas resilientes. El gobierno federal, al prometer recursos ilimitados en esencia, busca restaurar la confianza en sus instituciones, demostrando que la burocracia no es un obstáculo insalvable para la ayuda humanitaria.
Apoyos directos y reconstrucción: Hacia una recuperación integral
Los apoyos directos forman el corazón de la respuesta gubernamental tras la eliminación del Fonden. Cada familia censada recibe transferencias electrónicas inmediatas, cubriendo necesidades básicas como alimentos y medicinas. Posteriormente, la entrega de materiales asegura que la reconstrucción sea no solo rápida, sino sostenible. En estados como Guerrero, donde las comunidades indígenas son las más impactadas, estos programas incorporan perspectivas culturales, evitando soluciones genéricas que ignoren realidades locales.
Sheinbaum destacó la participación de la Secretaría del Bienestar en este proceso, un organismo que ha ampliado su alcance bajo el actual gobierno. La eliminación del Fonden, lejos de ser un recorte, se traduce en una reasignación estratégica de fondos, priorizando prevención y respuesta. Analistas coinciden en que, si se mantiene la ejecución impecable, este modelo podría servir de ejemplo para otros países en la región, donde los desastres naturales son recurrentes.
La promesa de recursos suficientes se extiende más allá de las lluvias actuales, abarcando huracanes, sismos y sequías que amenazan la estabilidad nacional. Al distribuir estos fondos de manera equitativa, el gobierno busca mitigar desigualdades regionales, fortaleciendo el tejido social en zonas marginadas. Esta visión integral posiciona la eliminación del Fonden como un paso hacia una gobernanza más responsable y empática.
En las discusiones internas del Palacio Nacional, se ha mencionado que reportes de la Secretaría de Hacienda respaldan la viabilidad de estos presupuestos, con proyecciones que cubren incluso escenarios peores. Asimismo, observadores cercanos al equipo de Sheinbaum señalan que auditorías independientes, como las realizadas por la Auditoría Superior de la Federación en años previos, fueron clave para justificar la extinción del fideicomiso. Finalmente, en círculos periodísticos, se resalta que publicaciones como las de El Economista han contribuido a visibilizar estos cambios, fomentando un debate informado sobre la gestión de emergencias en México.

