Debilidad laboral y el alza en los precios de la vivienda están impactando de manera significativa el mercado de la adquisición hipotecaria en México. Según el reciente informe "Situación Inmobiliaria" de BBVA, el sector financiero enfrenta una contracción notable en el otorgamiento de créditos para compra de hogares, lo que refleja desafíos estructurales en la economía nacional. Esta debilidad laboral, combinada con la persistente inflación inmobiliaria, reduce el poder adquisitivo de las familias y complica el acceso a la propiedad. En los primeros seis meses de 2025, la banca comercial ha visto una disminución del 6.8% en el número de hipotecas otorgadas, pasando de 47,800 a 44,500 créditos. Además, el monto total financiado cayó un 10.3%, de 122,200 millones de pesos a 109,600 millones. Estos datos subrayan cómo la debilidad laboral se erige como un obstáculo clave para el crecimiento del sector inmobiliario.
Impacto de la debilidad laboral en el financiamiento hipotecario
La debilidad laboral se manifiesta en una creación de empleo formal estancada, lo que limita los ingresos disponibles para las familias mexicanas. A pesar de incrementos en el salario mínimo y una leve recuperación en los ingresos del hogar, estos avances no compensan el deterioro en la estabilidad laboral. Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, destaca que "el empleo se está debilitando, la creación de empleo formal está estancada". Esta situación directa afecta la capacidad de los solicitantes para calificar en los requisitos de los bancos, donde la estabilidad laboral es un factor determinante. En consecuencia, no solo se otorgan menos créditos hipotecarios, sino que los montos promedio también han disminuido, pasando de 2.5 millones de pesos en 2024 a 2.4 millones en 2025, una reducción del 3.7%.
Estancamiento en la creación de puestos formales
El estancamiento en la creación de puestos formales es particularmente evidente en sectores clave como la manufactura y los servicios, que representan una porción significativa del mercado laboral mexicano. Esta debilidad laboral no solo frena la adquisición hipotecaria, sino que también genera un efecto dominó en el consumo y la inversión inmobiliaria. Familias que antes aspiraban a mudarse a viviendas más amplias ahora optan por posponer sus planes, contribuyendo a un ciclo de menor dinamismo económico. Expertos en el sector coinciden en que, sin políticas que fomenten la generación de empleo de calidad, la debilidad laboral continuará presionando el mercado de créditos hipotecarios.
Alza en precios de la vivienda agrava la situación
Paralelamente a la debilidad laboral, los precios de la vivienda han experimentado un incremento acelerado, con una apreciación del 8.7% en el segundo trimestre de 2025. Este alza, especialmente pronunciada en segmentos medio y residencial, hace que las propiedades se vuelvan menos asequibles para el ciudadano promedio. El informe de BBVA señala que "el precio de la vivienda aceleró su apreciación entre 2023 y 2024, sobre todo en los segmentos medio y residencial". Esta dinámica inmobiliaria, impulsada por la demanda en zonas urbanas como Ciudad de México y Guadalajara, eleva el costo total de adquisición y reduce el atractivo de los créditos hipotecarios. Como resultado, los potenciales compradores enfrentan una brecha creciente entre sus ingresos y los requisitos financieros para una hipoteca.
Segmentos más afectados por el aumento de costos
Los segmentos de ingresos medios son los más impactados por este alza en los precios de la vivienda, ya que dependen en gran medida de la banca comercial para su financiamiento. En contraste, los hogares de bajos ingresos, apoyados por instituciones como Infonavit, muestran un comportamiento más resiliente. Sin embargo, incluso en estos casos, la debilidad laboral incide en la aprobación de créditos, ya que requiere contribuciones estables al fondo de vivienda. La combinación de estos factores genera un panorama donde la adquisición hipotecaria se convierte en un sueño lejano para muchos, exacerbando la desigualdad en el acceso a la propiedad en México.
Contraste entre banca comercial e instituciones públicas
Mientras la banca comercial sufre una contracción en el otorgamiento de créditos hipotecarios, las instituciones públicas como Infonavit presentan un panorama más positivo. En el periodo enero-junio de 2025, Infonavit incrementó su cartera en un 5.1%, otorgando 163,600 créditos frente a los 155,700 del año anterior, con un monto financiado que creció un 7.6% hasta 108,800 millones de pesos. El monto promedio también subió un 2.4%, alcanzando los 665,000 pesos. Esta tendencia ascendente contrasta con la debilidad laboral observada en el sector privado y sugiere que los subsidios y garantías públicas mitigan parcialmente el impacto de la inestabilidad económica. No obstante, Fovissste registró caídas del 20.3% en el número de créditos y 16.6% en el monto total, aunque con un ligero aumento del 4.7% en el promedio por crédito.
Perspectivas futuras en tasas de interés hipotecarias
Respecto a las tasas de interés, estas se han mantenido estables pese a la trayectoria descendente de la tasa de referencia del Banco de México, ya que dependen más de los bonos a 10 años. Serrano proyecta que "ahora que continúe el ciclo de bajadas del Banco de México, podría haber cierta reducción en los bonos de largo plazo, y con ello tener bajas en la tasa de créditos hipotecarios". Esta posible disminución podría aliviar la presión sobre la adquisición hipotecaria, pero su efecto dependerá de la evolución de la debilidad laboral y los precios de la vivienda. Analistas del sector inmobiliario estiman que, sin intervenciones adicionales, el mercado podría enfrentar una desaceleración prolongada en los próximos trimestres.
La intersección entre la debilidad laboral y el encarecimiento de la vivienda no solo afecta a los individuos, sino que tiene implicaciones macroeconómicas más amplias. Por ejemplo, una menor rotación en el mercado inmobiliario reduce la inversión en construcción y mantenimiento, sectores que generan empleo indirecto. Además, la postergación de compras hipotecarias puede llevar a un envejecimiento del parque habitacional, incrementando la necesidad de reformas urbanas. En este contexto, el informe de BBVA subraya la importancia de monitorear indicadores laborales para anticipar tendencias en el financiamiento hipotecario. La recuperación en los ingresos familiares, aunque positiva, debe acelerarse para contrarrestar la erosión en la asequibilidad.
En regiones como el Bajío y el norte del país, donde la industria manufacturera ha sido un pilar del empleo, la debilidad laboral se siente con mayor intensidad, traduciéndose en una demanda reprimida por viviendas. Esto crea oportunidades para desarrolladores que enfoquen proyectos en precios accesibles, pero también riesgos de sobreendeudamiento si las tasas no bajan oportunamente. La adquisición hipotecaria, por ende, se posiciona como un termómetro de la salud económica general, reflejando tanto fortalezas como vulnerabilidades del modelo productivo mexicano.
Para cerrar, es interesante notar cómo datos del informe "Situación Inmobiliaria" de BBVA, presentado en octubre de 2025, coinciden con observaciones de economistas independientes sobre el estancamiento laboral. Asimismo, análisis del Banco de México sobre bonos de largo plazo respaldan las proyecciones de Serrano, mientras que estadísticas de Infonavit confirman el rol estabilizador de las instituciones públicas en medio de esta debilidad laboral.
