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BBVA México eleva pronóstico PIB 2025 a 0.7%

BBVA México ha ajustado al alza su pronóstico de crecimiento económico para el país en 2025, pasando de 0.4% a 0.7%, según su informe Situación México elaborado por el equipo de BBVA Research Mexico. Esta mejora refleja el desempeño positivo de la actividad económica durante el primer semestre del año, impulsado principalmente por el adelanto de pedidos de exportación que contribuyeron a un arranque más dinámico de lo esperado. Sin embargo, el banco financiero advierte que esta tendencia podría ser transitoria, con expectativas de una desaceleración en la segunda mitad de 2025 debido a factores como la moderación en la creación de empleo y la pérdida de dinamismo en la inversión.

El pronóstico de crecimiento económico para el país se beneficia de un contexto donde la demanda externa ha jugado un rol clave, pero los analistas de BBVA México enfatizan la necesidad de monitorear indicadores internos para sostener este impulso. En particular, el sector industrial ha mostrado signos de enfriamiento, lo que podría repercutir en el consumo privado, un pilar fundamental de la economía mexicana. Este ajuste al alza representa la segunda revisión positiva del banco en el año, lo que genera cierta optimismo moderado entre expertos, aunque no altera el panorama general de bajo crecimiento proyectado para la región latinoamericana.

Factores clave detrás del pronóstico de crecimiento económico

El informe detalla que el adelanto de exportaciones en el primer semestre aportó un efecto positivo temporal al Producto Interno Bruto (PIB), pero la evidencia apunta a que este fenómeno no se repetirá con la misma intensidad. BBVA México destaca la moderación en el ritmo de creación de empleo, especialmente en el sector industrial, como un indicador de alerta. Se estima que el crecimiento del empleo formal alcanzará solo el 0.8% en 2025 y el 1.7% en 2026, lo que limitará el avance de la masa salarial y, por ende, del consumo de los hogares.

Desaceleración en inversión y consumo privado

En este escenario, la inversión muestra una clara pérdida de dinamismo, lo que agrava las presiones sobre el pronóstico de crecimiento económico para el país. Los analistas señalan que la debilidad en la generación de puestos de trabajo formales podría traducirse en una contracción del gasto familiar, particularmente en bienes duraderos y servicios no esenciales. Esta dinámica se ve agravada por un contexto global donde las tensiones comerciales y la volatilidad en los precios de commodities afectan las cadenas de suministro mexicanas, dependientes en gran medida de Estados Unidos.

Además, el informe de BBVA México incorpora variables macroeconómicas que respaldan esta visión cautelosa. Por ejemplo, la inflación general se prevé en 3.8% al cierre de 2025, mientras que la subyacente se ubicará en 4.1%. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que la inflación general actual es de 3.74% y la subyacente de 4.26%, con un repunte en el segundo trimestre que ya comienza a revertirse en el tercero. Esta trayectoria descendente permite al Banco de México (Banxico) continuar con su ciclo de normalización monetaria.

Perspectivas monetarias y tipo de cambio

El banco central mexicano mantiene espacio para recortes en su tasa de referencia, que actualmente se sitúa en 7.75% y se espera que baje a 7.5% esta semana tras una reducción de 25 puntos base. BBVA México pronostica que esta tasa cerrará 2025 en 7% y 2026 en 6.50%, apoyado por la debilidad en la demanda interna. Las tasas de largo plazo también tienen margen para bajar, impulsadas por el ciclo del Banxico y una corrección en las primas de riesgo país.

En cuanto al tipo de cambio, el peso mexicano podría enfrentar una ligera depreciación en los próximos meses debido a un menor diferencial de tasas con Estados Unidos y la desaceleración económica nacional. El pronóstico sitúa el dólar en 19.40 pesos al final de 2025 y en 19.80 pesos en 2026, partiendo de los actuales 18.43 pesos. Esta proyección refleja preocupaciones sobre la sostenibilidad del crecimiento económico para el país en un entorno de política monetaria divergente entre México y su principal socio comercial.

Inflación y su impacto en la economía

La evolución de la inflación es un elemento crucial en el pronóstico de crecimiento económico. Aunque el repunte reciente ha sido moderado, factores como los precios de los energéticos y los alimentos volátiles podrían generar volatilidad. BBVA México subraya que la reversión observada en el tercer trimestre fortalece la confianza en que la política monetaria restrictiva ha cumplido su objetivo de anclar las expectativas inflacionarias, permitiendo un aterrizaje suave sin sacrificar el empleo de manera abrupta.

Desafíos fiscales en el horizonte

Sobre las finanzas públicas, el informe anticipa que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicará en 52.3% del PIB este año y en 51.4% en 2025. La consolidación fiscal propuesta para 2026 es modesta, con una reducción del endeudamiento de 4.3% a 4.1% del PIB, pero presiones como el aumento de programas sociales, apoyos a Pemex, pensiones y la limitada capacidad de recaudación sin reformas fiscales complican el panorama.

BBVA México advierte que el gobierno federal probablemente necesitará ajustes al gasto programable para mantener déficits en torno al 2.0% del PIB, evitando que la deuda pública retome una trayectoria ascendente. Este reto fiscal se entrelaza directamente con el pronóstico de crecimiento económico para el país, ya que un manejo inadecuado podría erosionar la confianza de los inversionistas y elevar el costo del financiamiento.

Comparación con otros pronósticos regionales

En un contexto más amplio, el ajuste de BBVA México alinea con tendencias observadas en otros bancos, aunque el 0.7% sigue siendo conservador comparado con estimaciones más optimistas para economías emergentes. Factores como la nearshoring y la diversificación exportadora podrían ofrecer un colchón, pero la dependencia de la manufactura y la exposición a ciclos estadounidenses limitan el potencial alcista. Expertos coinciden en que reformas estructurales en energía y educación serían clave para elevar el pronóstico de crecimiento económico a largo plazo.

El informe de BBVA México también toca aspectos sectoriales, como la construcción y el comercio minorista, que han mostrado resiliencia pese a la moderación general. No obstante, la agricultura enfrenta retos climáticos que podrían restar hasta 0.2 puntos al PIB si las sequías persisten. En este sentido, políticas de mitigación ambiental se vuelven esenciales para estabilizar el pronóstico de crecimiento económico para el país.

Hacia finales de 2025, el enfoque estará en cómo responde la economía a estos vientos en contra. La creación de empleo en servicios podría compensar parcialmente la debilidad industrial, pero la inversión extranjera directa dependerá de la estabilidad regulatoria. BBVA México recomienda una vigilancia estrecha de indicadores mensuales del Inegi para calibrar ajustes oportunos.

En discusiones recientes con analistas del sector, se ha mencionado que datos preliminares de exportaciones manufactureras respaldan esta revisión al alza, aunque con matices sobre su sostenibilidad. Por otro lado, reportes del Banco de México coinciden en la trayectoria descendente de la inflación, lo que abre puertas a más flexibilización. Finalmente, observaciones de economistas independientes, como las publicadas en foros especializados, alinean con la cautela fiscal expresada en el informe de BBVA Research.

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