Pronóstico de crecimiento económico en México para 2025 representa un ajuste clave en las proyecciones del sector financiero, impulsado por un desempeño inicial positivo que contrasta con las señales de desaceleración en el horizonte. BBVA México, en su más reciente informe Situación México elaborado por el equipo de BBVA Research, eleva su estimación de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de 0.4% a 0.7%, reflejando el impacto favorable de la actividad económica durante el primer semestre del año. Esta revisión, la segunda al alza en 2025, subraya la resiliencia de la economía nacional pese a los vientos en contra, aunque advierte sobre una moderación en la segunda mitad del ejercicio.
El pronóstico de crecimiento económico en México se beneficia principalmente del adelanto en los pedidos de exportación registrados en los meses iniciales, un factor que ha inyectado dinamismo temporal al sector manufacturero y al comercio exterior. Sin embargo, los analistas de BBVA México enfatizan que este impulso parece transitorio, ya que la evidencia apunta a una normalización en los flujos comerciales. En paralelo, la creación de empleo muestra un ritmo más lento, particularmente en el ámbito industrial, lo que podría repercutir en el consumo privado, uno de los pilares del crecimiento interno. Este escenario invita a una reflexión sobre la sostenibilidad de las tendencias actuales en un contexto de inversión que pierde fuelle.
Factores que impulsan el pronóstico de crecimiento económico en México
Desempeño del primer semestre y señales mixtas
El primer semestre de 2025 ha sido un período de contrastes para la economía mexicana, donde el pronóstico de crecimiento económico en México ha encontrado sustento en datos preliminares alentadores. Según las métricas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el PIB acumuló un avance moderado gracias a la recuperación en las exportaciones no petroleras y un consumo interno que, aunque robusto, comienza a mostrar fisuras. BBVA México destaca que la moderación en la generación de puestos formales, con un crecimiento estimado en 0.8% para todo el año, limitará el dinamismo salarial y, por ende, el gasto de los hogares.
En este marco, el pronóstico de crecimiento económico en México incorpora una visión equilibrada: por un lado, el efecto positivo de las remesas y el nearshoring continúa apoyando la demanda agregada; por el otro, la debilidad en la inversión fija bruta, influida por la incertidumbre global, actúa como freno. Los expertos señalan que el sector servicios, que representa cerca del 60% del PIB, mantendrá un rol estabilizador, pero el manufacturero podría enfrentar presiones por la desaceleración en Estados Unidos, principal socio comercial.
Inflación y política monetaria en el horizonte del pronóstico de crecimiento
La inflación emerge como otro elemento crucial en el pronóstico de crecimiento económico en México, con BBVA México proyectando que la tasa general cerrará el año en 3.8%, mientras que la subyacente se situará en 4.1%. Estos niveles, por debajo de las expectativas iniciales, responden a la reversión del repunte inflacionario observado en el segundo trimestre, atribuible a una menor presión en los precios de alimentos y energéticos. Actualmente, la inflación general ronda el 3.74%, y la subyacente el 4.26%, según los indicadores más recientes del Inegi, lo que abre la puerta a una mayor flexibilidad en la política monetaria.
Espacio para recortes en la tasa de referencia
El Banco de México (Banxico) mantiene margen para normalizar su postura, en un entorno de demanda interna debilitada que favorece el pronóstico de crecimiento económico en México. BBVA México anticipa que la tasa de referencia terminará 2025 en 7% y 2026 en 6.50%, partiendo de los 7.75% actuales. Se espera que en la próxima reunión de la junta de gobierno, programada para este jueves, se materialice un recorte de 25 puntos base, llevando la tasa a 7.5%. Este movimiento, alineado con el ciclo de la Reserva Federal de Estados Unidos, podría estimular la inversión al reducir el costo del crédito, aunque su impacto en el consumo dependerá de la evolución del empleo.
Las tasas de largo plazo, por su parte, exhiben potencial bajista, respaldadas por la corrección en las primas de riesgo país y el diferencial de tasas con la economía norteamericana. En este sentido, el pronóstico de crecimiento económico en México se entrelaza con la estabilidad cambiaria: el peso podría depreciarse ligeramente en los próximos meses, cerrando 2025 en 19.40 unidades por dólar y 2026 en 19.80, desde los 18.43 actuales. Esta trayectoria moderada mitiga riesgos para las importaciones y preserva la competitividad exportadora.
Desafíos fiscales y sostenibilidad a mediano plazo
Consolidación fiscal lenta y presiones presupuestales
El ámbito fiscal añade complejidad al pronóstico de crecimiento económico en México, con BBVA México estimando que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicará en 52.3% del PIB al cierre de 2025, descendiendo a 51.4% en 2026. La propuesta de consolidación para el próximo año, que reduce el endeudamiento de 4.3% a 4.1% del PIB, avanza a paso lento, condicionado por crecientes demandas en gasto social, pensiones y apoyos a Pemex. Sin una reforma fiscal profunda, el margen para recortes en el gasto programable es limitado, lo que podría estabilizar el déficit en torno al 2.0% del PIB.
Estos elementos fiscales influyen directamente en el pronóstico de crecimiento económico en México, ya que una trayectoria ascendente de la deuda podría erosionar la confianza de los inversionistas y elevar los costos de financiamiento. BBVA México advierte que el gobierno federal enfrentará retos para equilibrar prioridades sociales con la disciplina presupuestaria, en un contexto donde la recaudación tributaria crece por debajo del PIB. La inversión pública, clave para infraestructuras como el Corredor Interoceánico o el Tren Maya, requerirá eficiencia para no desviar recursos de áreas productivas.
En el panorama más amplio, el pronóstico de crecimiento económico en México para 2026 se perfila en 1.7%, impulsado por una recuperación gradual en el empleo y una inflación controlada. Sectores como la construcción y el turismo podrían liderar esta fase, beneficiados por la depreciación controlada del peso y políticas de estímulo selectivo. No obstante, riesgos externos como una recesión en EE.UU. o tensiones geopolíticas podrían ajustar estas cifras a la baja, subrayando la necesidad de diversificar las fuentes de crecimiento.
El análisis de BBVA México resalta, además, la importancia de monitorear indicadores laborales mensuales para validar el pronóstico de crecimiento económico en México, ya que la masa salarial impacta directamente en el ciclo virtuoso del consumo. En este sentido, programas de capacitación y apoyo a la formalización podrían mitigar la desaceleración en el sector industrial, fomentando un empleo de mayor calidad.
Hacia el cierre del año, el pronóstico de crecimiento económico en México invita a un optimismo cauteloso, con el sector financiero alineando sus expectativas a datos empíricos sólidos. Expertos consultados en informes sectoriales coinciden en que la resiliencia observada en el primer semestre ofrece una base para ajustes posteriores, siempre que se aborden las vulnerabilidades estructurales.
En las discusiones recientes sobre estos temas, analistas independientes han respaldado la visión de BBVA Research al enfatizar el rol transitorio de los impulsos exportadores, basándose en series históricas del Inegi que muestran patrones similares en ciclos pasados. De igual modo, proyecciones de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional alinean sus estimaciones con esta moderación fiscal, destacando la necesidad de reformas para sostener el crecimiento a largo plazo sin comprometer la estabilidad.
Finalmente, el informe de BBVA México, accesible a través de sus canales habituales de análisis económico, proporciona un marco detallado que integra variables macroeconómicas con escenarios prospectivos, sirviendo como referencia para inversionistas y policymakers en la toma de decisiones informadas.

