Slim gana licitación para el tramo Saltillo-Santa Catarina del Tren del Norte, un proyecto emblemático que impulsa la infraestructura ferroviaria en México. Esta adjudicación, anunciada recientemente, representa un hito en el desarrollo económico del norte del país, donde el magnate Carlos Slim, a través de su consorcio empresarial, se posiciona como actor clave en la modernización del transporte. Con un presupuesto de 31 mil 844 millones de pesos, esta obra no solo acelera la conectividad regional, sino que también genera empleo y dinamiza la economía local en Coahuila y Nuevo León.
Avance en el Tren del Norte bajo el gobierno de Sheinbaum
El Tren del Norte emerge como una de las iniciativas prioritarias del sexenio de Claudia Sheinbaum, enfocada en revitalizar la red ferroviaria de pasajeros. Este proyecto, que conectará la Ciudad de México con Nuevo Laredo en Tamaulipas, abarca inicialmente 396 kilómetros desde Saltillo hasta la frontera norte. Dentro de esta ruta, el tramo Saltillo-Santa Catarina, de 111 kilómetros, se convierte en el corazón operativo de la primera fase. La licitación para este segmento, ganada por el consorcio integrado por Operativo Cicsa y FCC Construcción —empresas ligadas al imperio de Slim—, subraya la confianza del gobierno federal en alianzas público-privadas para ejecutar obras de gran envergadura.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) fue la encargada de llevar a cabo el proceso de licitación, asegurando transparencia y eficiencia en la asignación. El consorcio de Slim presentó una propuesta competitiva que no solo cumplió con los requisitos técnicos, sino que también ofreció el mejor valor por el costo invertido. Este tramo específico del Tren del Norte está diseñado para operar a velocidades máximas de entre 160 y 200 kilómetros por hora, lo que lo posiciona como un medio de transporte rápido y eficiente, ideal para el comercio y el turismo en la región norteña.
Detalles técnicos del tramo Saltillo-Santa Catarina
En términos de infraestructura, el tramo Saltillo-Santa Catarina demandará la construcción de un viaducto principal, 15 pasos vehiculares inferiores, un paso superior vehicular y 30 puentes ferroviarios. Además, se incluirán 146 obras de drenaje para mitigar riesgos hidrológicos en la zona, garantizando la durabilidad y seguridad de la vía. Estas especificaciones técnicas reflejan un enfoque integral en la ingeniería civil, adaptado al terreno variado de Coahuila y Nuevo León, donde se alternan llanuras y elevaciones moderadas.
Las estaciones previstas en este segmento incluyen terminales principales en Saltillo y Santa Catarina, junto con paradas intermedias y de baja demanda en comunidades más pequeñas. Esto no solo facilita el acceso a poblados remotos, sino que también fomenta el desarrollo urbano equilibrado. Según expertos en transporte, estas paradas secundarias serán clave para integrar el Tren del Norte en la vida cotidiana de los habitantes, reduciendo la dependencia del automóvil y promoviendo un modelo de movilidad sostenible.
El plazo de ejecución es de 31 meses, con inicio oficial programado para el 30 de septiembre de 2025 y finalización estimada a finales de abril de 2028. Este cronograma ajustado responde a la urgencia del gobierno por materializar promesas de campaña, como la expansión de la red ferroviaria que beneficiará a millones de usuarios en el corredor México-Norteamérica.
Impacto económico de la licitación en la región norte
Slim gana licitación para el tramo Saltillo-Santa Catarina, lo que inyecta vitalidad al sector de la construcción en México. Con una inversión de más de 31 mil millones de pesos, esta obra genera miles de empleos directos e indirectos, desde ingenieros y obreros hasta proveedores de materiales. En Saltillo, capital de Coahuila, se espera un repunte en la actividad económica local, con énfasis en la industria siderúrgica y manufacturera, que se beneficiarán de una logística más fluida.
En Santa Catarina, municipio de Nuevo León, el proyecto acelera el crecimiento industrial, atrayendo inversiones extranjeras gracias a la mejora en la conectividad con la frontera. El Tren del Norte, al facilitar el flujo de mercancías y pasajeros, fortalece el nearshoring —la relocalización de cadenas de suministro cerca de Estados Unidos—, un fenómeno que ha ganado momentum en los últimos años. Analistas estiman que esta infraestructura podría incrementar el PIB regional en un 2-3% anual durante la fase de construcción.
Beneficios para el comercio y la movilidad
La integración del tramo Saltillo-Santa Catarina en la red nacional de trenes de pasajeros optimiza el transporte de carga y personas, reduciendo tiempos de viaje en hasta un 50% comparado con las vías actuales. Para el comercio bilateral con Estados Unidos, esto significa una ventaja competitiva, especialmente en sectores como el automotriz y el agroindustrial, predominantes en la zona. Además, el proyecto incorpora estándares ambientales modernos, como sistemas de bajo consumo energético en las locomotoras, alineándose con metas de sostenibilidad globales.
Otro aspecto relevante es el rol de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), liderada por Andrés Lajous, quien ha enfatizado la importancia de estaciones accesibles para comunidades vulnerables. Estas medidas inclusivas aseguran que el Tren del Norte no sea solo un vehículo de progreso económico, sino también social, democratizando el acceso a oportunidades en el norte de México.
El banderazo inicial del proyecto, dado por la presidenta Claudia Sheinbaum el 9 de septiembre de 2025, marcó el compromiso oficial del gobierno con esta visión transformadora. Desde entonces, las autoridades han coordinado esfuerzos con entidades locales para minimizar impactos en el entorno urbano y rural, priorizando consultas comunitarias y planes de mitigación.
Desafíos y perspectivas futuras del proyecto ferroviario
A pesar de los avances, el tramo Saltillo-Santa Catarina enfrenta retos logísticos inherentes a proyectos de esta escala, como la coordinación entre múltiples subcontratistas y la gestión de suministros en un contexto de volatilidad en precios de materiales. Sin embargo, la experiencia de empresas como Cicsa y FCC, con trayectoria en obras similares, mitiga estos riesgos, asegurando cumplimiento en tiempo y forma.
Mirando hacia el futuro, la culminación de este tramo pavimentará el camino para extensiones posteriores del Tren del Norte, potencialmente integrando rutas hacia el Bajío y el Pacífico. Esta expansión podría posicionar a México como líder en transporte ferroviario en América Latina, atrayendo financiamiento internacional y fomentando alianzas estratégicas.
En el panorama más amplio, Slim gana licitación para el tramo Saltillo-Santa Catarina como parte de una estrategia federal que invierte miles de millones en infraestructura, contrastando con recortes en otros rubros. Esta apuesta por el ferrocarril refleja una apuesta por el largo plazo, donde el retorno económico se materializará en décadas de mayor competitividad.
El anuncio de esta adjudicación, detallado en un comunicado dirigido a la Bolsa Mexicana de Valores, resalta la solidez financiera del consorcio y su capacidad para absorber la magnitud del proyecto. Fuentes cercanas al sector de la construcción destacan cómo esta victoria consolida la influencia de Slim en licitaciones gubernamentales, recordando éxitos previos en telecomunicaciones y energía.
Por otro lado, observadores del transporte han señalado, basados en reportes de la SICT, la meticulosidad en el diseño del viaducto y los puentes, elementos que según ingenieros consultados elevan el estándar de calidad en obras públicas mexicanas. Finalmente, como se mencionó en análisis recientes de medios especializados en economía, esta iniciativa no solo acelera el nearshoring, sino que también posiciona al norte como eje de desarrollo integral.
