Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones propone alternativas innovadoras para ampliar la cobertura rural en México, un desafío clave en el avance de la conectividad digital. Esta iniciativa surge de la necesidad de cerrar la brecha digital que afecta a miles de comunidades marginadas, donde el acceso a internet sigue siendo un lujo inalcanzable. La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+), conformada por asociaciones, cooperativas y operadores independientes, ha presentado una serie de recomendaciones dirigidas a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y al Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel). Estas propuestas buscan optimizar recursos públicos y fomentar la participación de actores locales, impulsando un ecosistema más inclusivo y eficiente.
En un contexto donde México enfrenta 51,632 localidades sin cobertura de internet, según datos oficiales del Programa de Cobertura Social (PCS), la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones propone alternativas que priorizan la equidad territorial. Estas medidas no solo alinean con la Agenda Digital Nacional (ADN), sino que también responden al mandato constitucional de garantizar el derecho a las tecnologías de la información. Al integrar a pequeños proveedores y comunidades, se pretende acelerar el despliegue de infraestructura en zonas de difícil acceso, donde los grandes operadores han mostrado poco interés por la baja rentabilidad.
Propuestas clave de la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones
Infraestructura de Datos Espaciales para telecomunicaciones rurales
Una de las pilares de las propuestas de la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones es la creación de una Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) dedicada a las telecomunicaciones. Esta plataforma nacional concentraría información geográfica y estadística actualizada sobre cobertura e infraestructura, permitiendo identificar con precisión las localidades sin servicio. En particular, facilitaría la priorización de intervenciones en comunidades rurales e indígenas, optimizando el uso de recursos en programas como el PCS.
La IDE no solo serviría como herramienta técnica, sino como un instrumento de gobernanza colaborativa. La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones recomienda un modelo de acceso regulado que garantice la seguridad de los datos, mientras invita a la participación de operadores comunitarios y pequeños proveedores de internet (ISP). De esta manera, se fortalecería la coordinación entre el sector público y privado, acelerando la reducción de la brecha digital. Imagina un mapa interactivo que revela en tiempo real las Zonas de Atención Prioritaria (ZAP), con 4,510 identificadas en el PCS 2023-2024, guiando inversiones precisas hacia donde más se necesitan.
Esta propuesta resalta el potencial de la tecnología geoespacial para transformar la planificación en telecomunicaciones rurales. Al distribuir datos abiertos de forma estratégica, la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones propone alternativas que eviten duplicidades y maximicen el impacto social, beneficiando a poblaciones marginadas que dependen de la conectividad para educación y salud.
Reasignación de recursos en el Programa de Cobertura Social
Otra recomendación destacada de la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones es la reasignación de fondos del PCS hacia proyectos de última milla gestionados por comunidades locales. Administrado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), este programa podría destinar subsidios a pequeños ISP y Operadores Móviles Virtuales (OMV), que poseen un conocimiento profundo del terreno y una adaptabilidad superior a la de los gigantes del sector.
La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones propone alternativas que reconozcan la cercanía de estos actores con las realidades locales, permitiendo un despliegue más rápido y sostenible. En zonas donde los grandes operadores no invierten por falta de incentivos comerciales, los operadores comunitarios emergen como aliados clave. Esta estrategia no solo aceleraría la cobertura rural, sino que generaría empleo local y fomentaría modelos de gobernanza impulsados por la comunidad, asegurando servicios resilientes y responsivos.
Reconocimiento de operadores comunitarios en la Agenda Digital Nacional
Fortalecimiento del rol de actores locales en conectividad
La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones enfatiza la necesidad de reconocer explícitamente a los operadores comunitarios y de redes locales dentro del marco de la ADN y el PCS. Estos actores, a menudo ignorados por su escala modesta, juegan un rol vital en áreas desatendidas. Al otorgarles legitimidad, visibilidad y acceso a financiamiento, se impulsaría su expansión y sostenibilidad.
Entre las propuestas, se incluye un Programa de Conectividad para la Inclusión, que ofrece incentivos voluntarios a Operadores de Redes Móviles (ORM) para proyectos rurales. Supervisado por la ATDT, este programa contemplaría deducciones fiscales, reducciones en derechos por espectro radioeléctrico y acceso preferente a coinversiones. Además, subsidios para tarjetas SIM y terminales básicas en localidades con menos de 5,000 habitantes facilitarían el acceso a servicios esenciales, excluyendo a comunidades por su baja rentabilidad para inversores privados.
La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones propone alternativas que preserven la seguridad jurídica, atrayendo más inversión mientras se prioriza la inclusión. Este enfoque dinámico integra la innovación tecnológica con la realidad social, promoviendo una conectividad que empodera a las comunidades marginadas.
Programa de formación para sostenibilidad digital
Para cerrar el círculo, la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones aboga por un programa de formación avalado por la ATDT, enfocado en operación de redes, ciberseguridad y atención al cliente. Esta iniciativa fortalecería el ecosistema de pequeños proveedores, reduciendo dependencias externas y elevando la calidad del servicio en zonas rurales.
Al capacitar a operadores locales en facturación y gestión, se garantizaría la viabilidad a largo plazo de estos proyectos. La brecha digital no es solo técnica, sino también de habilidades, y estas propuestas abordan ambos frentes con un enfoque proactivo.
En el panorama más amplio, la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones propone alternativas que alinean con objetivos globales de desarrollo sostenible, adaptados al contexto mexicano. La cobertura rural no es un lujo, sino un derecho que impulsa el crecimiento económico y la cohesión social. Al priorizar la colaboración público-privada, México podría posicionarse como líder en equidad digital en Latinoamérica.
Estas ideas, presentadas en un documento reciente de la ALT+, han sido bien recibidas en foros especializados, donde expertos destacan su potencial para transformar el sector. Como se mencionó en análisis de El Economista, la integración de datos espaciales podría revolucionar la planificación, mientras que reportes de la SICT subrayan la urgencia de reasignar recursos en el PCS para maximizar impactos en ZAP. Incluso, observadores independientes en telecomunicaciones han notado que el reconocimiento de operadores comunitarios, tal como lo detalla la ALT+, podría inspirar modelos similares en otros países de la región.

