Tres recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos parecen cada vez más probables, según las expectativas de los operadores financieros en los mercados. Tres recortes de tasas representan un giro significativo en la política monetaria que podría impulsar la economía en un momento de enfriamiento en el mercado laboral. La Fed, bajo la guía de su presidente Jerome Powell, está evaluando estos ajustes para equilibrar el crecimiento y la inflación, en un contexto donde los datos recientes muestran una desaceleración en la creación de empleo. Esta perspectiva no solo afecta a los inversores estadounidenses, sino que también tiene repercusiones globales, incluyendo en economías emergentes como la de México, donde las tasas de interés en Estados Unidos influyen directamente en las decisiones del Banco de México.
Expectativas de los operadores financieros para los recortes de tasas
Los operadores en los mercados de futuros anticipan que la Fed iniciará el ciclo de tres recortes de tasas en su próxima reunión, programada para los días 16 y 17 de septiembre de 2024. Actualmente, la tasa de fondos federales se mantiene en un rango de 4.25% a 4.50%, un nivel que ha sido sostenido desde julio de 2024 tras una serie de incrementos previos para combatir la inflación post-pandemia. Un primer recorte de 0.25 puntos porcentuales en septiembre sería el inicio de una flexibilización monetaria que busca apoyar la recuperación económica. Sin embargo, no se trata solo de un ajuste aislado; las proyecciones apuntan a un segundo recorte similar en la reunión de octubre de 2024, seguido de un tercero en diciembre, lo que sumaría un total de 0.75 puntos porcentuales de reducción antes de fin de año.
Esta secuencia de tres recortes de tasas contrasta con las proyecciones iniciales de la Fed en junio de 2024, donde los responsables políticos habían previsto solo dos reducciones para todo el año. El cambio en las expectativas se debe en gran medida a la evolución del mercado laboral, que ha mostrado signos de debilidad. Datos recientes del Departamento de Trabajo de Estados Unidos indican que el aumento mensual en el empleo se ha ralentizado más de lo esperado, con revisiones a la baja en las cifras de meses anteriores. Este enfriamiento no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia que comenzó antes de las recientes propuestas de políticas comerciales, como los aranceles más elevados anunciados por el expresidente Donald Trump, aunque estos podrían agregar presión adicional en el futuro.
El rol del mercado laboral en las decisiones de la Fed
El mercado laboral es el factor clave que impulsa la posibilidad de tres recortes de tasas. En agosto de 2024, Jerome Powell, presidente de la Fed, destacó en un discurso que los riesgos a la baja para el empleo están aumentando, lo que podría justificar una acción más rápida en la política monetaria. Powell enfatizó que la Fed está monitoreando de cerca indicadores como la tasa de desempleo, que se mantiene en torno al 4.2%, y la participación laboral, que no ha recuperado niveles pre-pandemia. Si el enfriamiento continúa, tres recortes de tasas podrían prevenir una recesión al estimular el consumo y la inversión, aunque también plantean el riesgo de reavivar la inflación si no se manejan con precisión.
Expertos como Sal Guatieri, economista senior de BMO Capital Markets, coinciden en que los datos laborales recientes proporcionan "otra razón convincente" para que la Fed proceda con el primer recorte en septiembre. Guatieri argumenta que estos ajustes no solo apoyarían el empleo, sino que también reflejan una economía que se está estabilizando después de años de volatilidad. En este sentido, los tres recortes de tasas se ven como un puente hacia una normalización más gradual en 2025, donde las expectativas para un cuarto recorte en enero han disminuido al 40%, según las apuestas en los mercados de derivados. Esta moderación en las proyecciones para el próximo año sugiere que la Fed podría pausar después de diciembre para evaluar el impacto de los tres recortes de tasas en la inflación y el crecimiento del PIB, proyectado en alrededor del 2.5% para 2024.
Impacto económico de los tres recortes de tasas
Factores externos que influyen en la política de la Fed
Desde una perspectiva más amplia, los tres recortes de tasas podrían tener efectos en cadena en los mercados financieros globales. Por ejemplo, una reducción en las tasas de la Fed suele presionar a la baja los rendimientos de los bonos del Tesoro, lo que facilita el financiamiento para empresas y gobiernos. En el contexto de la política comercial de Estados Unidos, las propuestas de aranceles más altos podrían contrarrestar parte de estos beneficios al elevar los costos de importación, afectando especialmente a sectores como la manufactura y la agricultura. Sin embargo, el enfriamiento del mercado laboral parece ser el detonante principal, independientemente de estas medidas proteccionistas.
Además, los tres recortes de tasas representan una oportunidad para que la Fed mantenga su credibilidad como guardiana de la estabilidad económica. Históricamente, ajustes oportunos como estos han ayudado a evitar crisis mayores, como se vio en la respuesta a la Gran Recesión de 2008 o a la pandemia de COVID-19. En el actual ciclo, la Fed debe equilibrar el apoyo al empleo con el control de la inflación, que se ha moderado al 2.5% anual en los últimos meses. Analistas destacan que si los tres recortes de tasas se materializan, el dólar estadounidense podría debilitarse ligeramente, beneficiando a exportadores en países como México y mejorando la competitividad en el comercio bilateral.
En términos de proyecciones a mediano plazo, los operadores financieros ajustaron sus expectativas tras la revisión de datos laborales, reduciendo la probabilidad de recortes adicionales en 2025. Esto indica una confianza en que tres recortes de tasas serán suficientes para estabilizar la economía sin sobreestimularla. La reunión de septiembre será crucial, ya que no solo confirmará el primer recorte, sino que también proporcionará pistas sobre el calendario completo. Powell y otros miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) han sido cautelosos en sus comunicaciones, enfatizando datos-driven decisions, pero las señales actuales apuntan claramente hacia una acción más agresiva.
Perspectivas futuras tras los tres recortes de tasas
Mirando hacia 2025, la implementación de tres recortes de tasas en 2024 podría sentar las bases para un crecimiento sostenido, aunque con incertidumbres geopolíticas y electorales en el horizonte. La Fed ha demostrado flexibilidad en el pasado, ajustando su postura basada en evidencia real, y este ciclo no parece ser la excepción. Economistas como Guatieri sugieren que el enfoque en el mercado laboral continuará siendo prioritario, con posibles ajustes si la inflación muestra signos de repunte.
En discusiones recientes sobre economía global, se ha mencionado que estas expectativas de tres recortes de tasas alinean con análisis de instituciones como BMO, que ven en los datos del Departamento de Trabajo una justificación clara. Asimismo, declaraciones de Jerome Powell en foros como el de Jackson Hole en agosto refuerzan esta visión, destacando la necesidad de actuar ante riesgos descendentes. Fuentes especializadas en finanzas, como reportes de mercados de futuros, también respaldan la alta probabilidad de estos movimientos, basados en patrones históricos de la Fed.
Finalmente, el consenso entre analistas indica que los tres recortes de tasas no solo responderán al enfriamiento laboral, sino que ayudarán a navegar un panorama económico complejo, con influencias de políticas comerciales y datos macroeconómicos continuos.

