Anuncios

Cempasúchil: Éxito comercial vs cambio climático

Cempasúchil brilla con su naranja intenso en los altares del Día de Muertos, pero su éxito comercial podría sellar su destino ante el implacable avance del cambio climático. Esta flor emblemática, conocida también como caléndula mexicana, ilumina el camino de las almas hacia los hogares de sus seres queridos durante las celebraciones del 1 y 2 de noviembre. Sin embargo, productores como Lucía Ortíz en Xochimilco caminan entre campos diezmados, preguntándose si podrán sostener esta tradición ancestral que genera millones para la economía mexicana.

El auge del cempasúchil y su impacto económico en México

El cempasúchil no es solo un símbolo cultural; representa un motor económico vital. En 2025, se estima que generará cerca de 2.7 millones de dólares para agricultores en todo el país, con una producción récord de 6 millones de plantas. Regiones como Xochimilco, Puebla y el Estado de México se cubren de campos dorados, donde las semillas se siembran en julio para cosecharse a finales de octubre. Esta demanda creciente ha impulsado ventas masivas en supermercados y mercados, convirtiendo a la flor en un negocio próspero.

Pero este éxito comercial tiene un precio oculto. Los cultivadores han abrazado variedades híbridas de origen estadounidense, con tallos cortos y uniformes, perfectas para el empaque y transporte. Estas plantas facilitan las exportaciones y atraen a compradores masivos, elevando las ganancias. Sin embargo, al priorizar la estética sobre la resistencia, los productores han reducido la diversidad genética esencial para enfrentar los caprichos del clima.

Producción récord en 2025 pese a las adversidades

A pesar de los retos, la producción de cempasúchil alcanzó cifras históricas este año. Más de 15 mil hectáreas de cultivos se vieron amenazadas por eventos extremos, pero la determinación de los agricultores permitió superar las pérdidas y satisfacer la demanda. En Xochimilco, la alcaldesa Clara Brugada alertó sobre 2 millones de plantas en riesgo, yet el esfuerzo colectivo aseguró que las calles y cementerios se llenen de pétalos vibrantes.

Cambio climático: La amenaza invisible para el cempasúchil

El cambio climático azota sin piedad a los campos de cempasúchil. Lluvias torrenciales prolongadas, sequías implacables y plagas inesperadas han devastado cosechas en 2025. Productores reportan pérdidas de hasta el 50% en algunas zonas, con raíces podridas por el exceso de agua y enfermedades que arrasan plantas enteras. Lucía Ortíz, con 30 años cultivando en Xochimilco, perdió al menos el 30% de su producción, luchando por cubrir costos de fertilizantes en medio de la incertidumbre.

Carlos Jiménez, otro veterano de 61 años, adoptó las variedades híbridas hace ocho años por su atractivo comercial, pero ahora enfrenta moho en las raíces y precios rebajados. "La planta de cempasúchil a veces nos deja sin nada", confiesa Ortíz, mientras Jiménez considera invernaderos para proteger sus cultivos. Estos testimonios revelan cómo el cambio climático transforma una celebración alegre en una batalla diaria por la supervivencia.

Variedades híbridas vs nativas: La clave de la resistencia

La bióloga Clara Soto Cortés, jefa del banco de semillas Toxinachcal, explica el problema central: las híbridas carecen de la diversidad genética que poseen las variedades nativas mexicanas. Estas últimas, con tallos largos y variaciones en color, tamaño y textura, han resistido siglos de condiciones adversas. "La semilla híbrida está configurada para un fin comercial, no para el cambio climático", afirma Soto. Su equipo resguarda 20 variantes nativas en congeladores, listas para distribuirse gratuitamente tras desastres.

Regresar a las nativas podría salvar al cempasúchil. Estas plantas, cultivadas por generaciones, ofrecen resiliencia natural contra inundaciones y temperaturas extremas. En Oaxaca y Chiapas, productores ya notan cómo el calor altera la floración, adelantando cosechas y reduciendo calidad. Soluciones como ajustar fechas de siembra y mejorar genéticamente las flores son urgentes para preservar esta herencia.

Hacia un futuro sostenible para la flor de Día de Muertos

El éxito comercial del cempasúchil debe equilibrarse con estrategias adaptativas. Invernaderos, diversificación a otras flores resistentes y apoyo gubernamental son pasos clave. En Puebla y Morelos, pérdidas del 30% por sequías y plagas impulsan la innovación. La tradición ancestral, que une vivos y muertos, no puede extinguirse por fenómenos inducidos por gases de efecto invernadero.

Productores como Jiménez insisten: "Las tradiciones vienen de nuestros ancestros y no afectarán". Pero el cambio climático exige acción. Bancos de germoplasma, como el del CIMMYT, exploran mejoras genéticas para flores que resistan sequías y enfermedades, asegurando que el naranja luminoso perdure en los altares.

En reportajes recientes de Associated Press, se detalla cómo familias en Tapachula luchan por salvar cosechas, mientras en Xochimilco, visitas oficiales destacan la urgencia. Datos del gobierno federal confirman las 15 mil hectáreas afectadas, y expertos como Soto Cortés enfatizan la distribución de semillas nativas para la recuperación rápida.

Otros medios han cubierto testimonios similares, como los de Jesús Cuaxospa en San Luis Tlaxialtemalco, donde el cempasúchil resiste a pesar de todo. Estas voces subrayan que, con ciencia y tradición unidas, el futuro del cempasúchil ante el cambio climático puede ser prometedor.

Palabras clave: cempasúchil, cambio climático, Día de Muertos, éxito comercial, variedades nativas, sequías, plagas, Xochimilco, producción cempasúchil, flor de muertos, diversidad genética, inundaciones, banco de semillas

Salir de la versión móvil