Arquitectos alertan sobre colapso vial
Estación rápida del tren México-Querétaro genera rechazo unánime entre especialistas locales. El Colegio de Arquitectos del Estado de Querétaro, encabezado por Édgar Cetina García, declaró rotundamente que la estación rápida del tren carece de toda viabilidad en la zona centro, específicamente junto al Parque Alcanfores y la antigua terminal ferroviaria. Esta posición coincide con ambientalistas que ya habían advertido el desastre urbano que provocaría la estación rápida del tren en un área saturada.
La estación rápida del tren, pensada para recibir y despachar hasta mil pasajeros por viaje, depende exclusivamente de Avenida Universidad como arteria de acceso. Esta vialidad ya opera al límite de su capacidad, con congestionamientos diarios que paralizan el tránsito. Integrar la estación rápida del tren en este punto convertiría el caos actual en colapso permanente, afectando no solo a usuarios del ferrocarril sino a miles de residentes y trabajadores del centro histórico.
Una sola vía no soporta mil llegadas y mil salidas
Estación rápida del tren implica flujos masivos en horarios pico. Cetina García explicó que “la única vialidad de desahogo es Avenida Universidad y está saturada”. Los cálculos urbanos revelan que la estación rápida del tren duplicaría la demanda vehicular en menos de 500 metros lineales, generando embotellamientos de hasta dos horas en las inmediaciones de Alcanfores. Ni los carriles existentes ni los posibles carriles reversibles resolverían el cuello de botella que provocaría la estación rápida del tren.
Alternativa viable: Zona Militar
Frente a la inviabilidad de la estación rápida del tren en el centro, los arquitectos proponen reubicarla en la Zona Militar. Esta área cuenta con Avenida 5 de Febrero, Carretera a Tlacote y acceso directo al Campo Militar, tres ejes de alta capacidad que absorberían sin problema el volumen de la estación rápida del tren. Además, la población ya asentada en la zona amortiguaría el impacto urbanístico, evitando la saturación que sí provocaría la estación rápida del tren en Alcanfores.
Expertos locales excluidos del proyecto federal
A pesar de su conocimiento territorial, el Colegio de Arquitectos ha sido ignorado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. “Hemos solicitado reuniones, pero nos informan que el proyecto está completamente autorizado desde el nivel federal”, lamentó Cetina. Esta exclusión impide estudios de impacto urbano que optimicen la estación rápida del tren y protejan la calidad de vida queretana.
La estación rápida del tren forma parte del ambicioso plan ferroviario impulsado por el gobierno federal, que incluye tramos como México-Querétaro con paradas intermedias. Sin embargo, la prisa por inaugurar obras emblemáticas ha llevado a decisiones centralizadas que desoyen a los técnicos locales. El resultado: una estación rápida del tren condenada al fracaso operativo desde su planeación.
Impacto urbano que cambiará Querétaro
Más allá de la movilidad, la estación rápida del tren alterará el tejido social del centro. El flujo constante de pasajeros modificaría el comercio, la seguridad y hasta el valor inmobiliario en un radio de dos kilómetros. Especialistas coinciden en que ubicar la estación rápida del tren en Alcanfores equivaldría a importar los problemas de saturación que ya padecen terminales metropolitanas mal planeadas.
Necesidad urgente de estudios integrales
El Colegio ofrece realizar análisis gratuitos de impacto vial, ambiental y social. “Podemos ayudar a que la estación rápida del tren beneficie en lugar de estresar a la ciudad”, insistió Cetina. Estos estudios revelarían que la estación rápida del tren requiere al menos cuatro accesos vehiculares y conexión multimodal con autobuses, taxis y ciclovías, elementos imposibles de implementar en el sitio propuesto.
Organismos como Plaza de Armas han documentado desde agosto los avances y retrocesos en la definición de estaciones. Reportajes previos destacaron que incluso el gobernador Mauricio Kuri solicitó información técnica pública ante las dudas generadas por la posible ubicación central. Estas publicaciones confirman que la controversia sobre la estación rápida del tren lleva meses en la agenda local.
Ambientalistas citados en coberturas periodísticas independientes alertaron sobre la afectación a áreas verdes protegidas cercanas a Alcanfores. Sus diagnósticos, respaldados por mediciones de aforo vehicular, refuerzan la tesis de inviabilidad que ahora comparten arquitectos. La prensa queretana ha sido clave para visibilizar estas voces técnicas que el proyecto federal parece ignorar.
En resumen, la estación rápida del tren enfrenta un rechazo fundamentado que trasciende ideologías. Tanto expertos como autoridades locales coinciden en pedir una revisión inmediata antes de que la obra avance. Solo un replanteamiento urgente garantizará que el tren México-Querétaro sea un éxito y no un monumento al desorden urbano.


