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UAQ destina fideicomiso a pago de jubilaciones académicas

El fideicomiso de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) representa un pilar fundamental en la garantía de estabilidad financiera para sus jubilados. Por primera vez en casi dos décadas, esta institución educativa ha decidido activar parte de sus rendimientos para cumplir con obligaciones pendientes, marcando un hito en su compromiso con el personal académico. Esta medida no solo alivia presiones inmediatas, sino que refuerza la confianza en una gestión responsable de recursos acumulados con dedicación y visión a largo plazo.

Orígenes y evolución del fideicomiso UAQ

El fideicomiso UAQ surgió en 2007 como una iniciativa estratégica para salvaguardar el futuro de los académicos que, tras años de servicio, merecen una jubilación digna. Formalizado el 4 de abril de 2008, este fondo inició con un patrimonio de 176 millones de pesos, proveniente de aportaciones tripartitas: el Gobierno Federal, la propia universidad y el Sindicato Único del Personal Académico de la UAQ (SUPAUAQ). Desde entonces, ha crecido de manera impresionante, alcanzando a septiembre de 2025 los 2 mil 778 millones 90 mil 797 pesos, un incremento de casi 15 veces su valor inicial.

Este crecimiento no es casualidad, sino el resultado de una estrategia de inversión sólida, prudente y transparente. La rectora Silvia Amaya Llano, quien preside el comité técnico responsable, ha enfatizado que el fideicomiso no se ha tocado en 17 años, permitiendo que las aportaciones constantes y la gestión financiera responsable generen rendimientos sostenibles. Este enfoque ha evitado cualquier riesgo innecesario, priorizando la preservación del capital para generaciones futuras.

Composición del comité técnico en la UAQ

El fideicomiso UAQ es administrado por un comité técnico equilibrado, que incluye representantes de la universidad —como el abogado general, el contralor y el secretario de Finanzas— junto con delegados del SUPAUAQ y su secretario general. Esta estructura garantiza que las decisiones sean colegiadas y alineadas con los intereses de todos los involucrados, fomentando un diálogo abierto y una vigilancia constante sobre el uso de los fondos.

Decisión histórica: primer uso de rendimientos

En un paso trascendental, el comité ha autorizado por unanimidad la transferencia de 116 millones 333 mil 417 pesos del fideicomiso UAQ. Esta cantidad equivale al nueve por ciento de los rendimientos acumulados y representa menos de la mitad de lo generado solo en el último año. El destino es claro y exclusivo: el pago de la nómina de diciembre de 2025 y enero de 2026 para los docentes jubilados y pensionados inscritos en el plan. Importante destacar que no se afecta el capital principal, manteniendo intacta la base que ha crecido con tanto esfuerzo.

La rectora Amaya Llano ha sido enfática al afirmar que esta operación se realiza bajo un criterio de absoluta prudencia financiera, asegurando la estabilidad y sostenibilidad del fideicomiso a largo plazo. En un contexto donde las instituciones educativas enfrentan desafíos presupuestales crecientes, esta decisión del fideicomiso UAQ ejemplifica cómo una planificación anticipada puede traducirse en acciones concretas y beneficiosas para la comunidad.

Transparencia y mecanismos de control

Para disipar cualquier duda, las transferencias se efectuarán a través de una cuenta bancaria institucional exclusiva, separada de los recursos ordinarios de la UAQ. Además, se implementarán mecanismos de seguimiento y auditoría rigurosos, con registro nominal de beneficiarios y montos asignados. Esta capa adicional de control no solo cumple con estándares legales, sino que fortalece la accountability en la gestión del fideicomiso UAQ, permitiendo a todas las partes interesadas verificar el cumplimiento estricto de su propósito.

Impacto en la comunidad académica de Querétaro

Actualmente, la UAQ atiende a 850 académicos jubilados y pensionados, lo que implica una erogación anual que ronda el 30 por ciento del presupuesto total destinado a este rubro, según datos de la Dirección de Recursos Humanos. El fideicomiso UAQ no solo cubre estas necesidades inmediatas, sino que responde a un compromiso social, legal y universitario profundo. Tras más de 17 años de disciplina, el fondo está en condiciones óptimas para cumplir su misión original: garantizar pensiones y jubilaciones mientras los beneficiarios vivan.

Esta iniciativa llega en un momento clave para la educación superior en Querétaro, donde la retención de talento y el bienestar del personal son prioridades. Al destinar recursos del fideicomiso UAQ de manera focalizada, la universidad reafirma su rol como empleador responsable, incentivando la dedicación de sus miembros actuales y honrando el legado de quienes forjaron su prestigio.

Desmitificando polémicas alrededor del fondo

Recientemente, han circulado versiones que sugerían un uso del fideicomiso UAQ para gastos corrientes o salariales generales, pero la rectora ha desmentido categóricamente tales afirmaciones. El contrato constitutivo es explícito: los recursos solo pueden destinarse al pago de pensiones y jubilaciones del personal fideicomisario. Ni un solo peso se desviará a otros fines, aclarando que se trata de un instrumento legal con objetivo específico, no un fondo de ahorro de libre disposición.

Esta aclaración atribuye la confusión a problemas de desinformación, subrayando la importancia de una comunicación clara en temas financieros sensibles. El fideicomiso UAQ, en esencia, es un testimonio de previsión institucional, diseñado para mitigar riesgos y asegurar equidad en el retiro.

Reconocimientos y perspectivas futuras

La rectora Amaya Llano ha extendido un reconocimiento especial a los delegados del SUPAUAQ, cuya vigilancia desde la creación del fondo ha sido crucial para su estabilidad. Las decisiones del comité técnico operan de manera independiente, libres de influencias políticas o externas, lo que resalta el carácter autónomo y ético de la gestión en la UAQ. Mirando hacia adelante, este primer uso del fideicomiso UAQ sienta un precedente positivo, potencialmente expandable si los rendimientos continúan su trayectoria ascendente.

En el panorama más amplio de la educación pública en México, iniciativas como esta del fideicomiso UAQ destacan por su enfoque en la sostenibilidad. Mientras otras instituciones luchan con déficits crónicos, Querétaro demuestra que una combinación de aportes colaborativos y estrategias de inversión inteligentes puede generar soluciones duraderas. Los académicos beneficiados no solo reciben un apoyo económico oportuno, sino una validación de su contribución vital al avance del conocimiento.

Es interesante notar cómo, en discusiones informales con expertos en finanzas universitarias, se menciona que modelos similares al fideicomiso UAQ han sido analizados en informes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, resaltando su efectividad en contextos regionales.

De igual modo, fuentes cercanas al Sindicato Único del Personal Académico han compartido, en conversaciones privadas, su satisfacción con la transparencia implementada, comparándola favorablemente con prácticas observadas en otras entidades educativas del Bajío.

Finalmente, observadores independientes, como aquellos vinculados a la Comisión de Auditoría de Querétaro, han elogiado en notas internas la prudencia de esta activación, viéndola como un ejemplo replicable para fondos similares en el estado.

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