Atención prioritaria a familias de desaparecidos en Querétaro

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Atención a familias de personas desaparecidas representa uno de los ejes fundamentales en la agenda del gobierno estatal de Querétaro, donde se ha priorizado la colaboración y el apoyo integral para mitigar el dolor de quienes buscan respuestas. En un contexto donde la desaparición de personas sigue siendo un desafío nacional que exige respuestas urgentes y coordinadas, el secretario de Gobierno, Eric Gudiño Torres, resaltó durante su comparecencia ante la LXI Legislatura del estado, el viernes 26 de septiembre de 2025, el trabajo realizado con al menos 336 familias afectadas. Esta iniciativa no solo busca brindar contención emocional, sino también avanzar en procesos de búsqueda activa, destacando la necesidad de armonizar la legislación local para fortalecer los mecanismos de protección y justicia.

La comparecencia de Gudiño Torres formó parte de la Glosa del Cuarto Informe de Gobierno del gobernador Mauricio Kuri, un ejercicio que permite rendir cuentas sobre las acciones implementadas en el último año. En este marco, la atención a familias de personas desaparecidas emergió como un tema prioritario, reflejando el compromiso del Ejecutivo estatal con la defensa de los derechos humanos. Según lo expuesto, estas familias han recibido acompañamiento directo desde la Secretaría de Gobierno, lo que incluye orientación legal, apoyo psicológico y coordinación con instancias federales para agilizar las investigaciones. Este enfoque integral busca no solo localizar a los desaparecidos, sino también prevenir futuras incidencias mediante políticas preventivas que involucren a la sociedad civil y las autoridades.

Acciones clave en la atención a familias de personas desaparecidas

En el núcleo de estas labores, la atención a familias de personas desaparecidas se ha materializado a través de mesas de trabajo interinstitucionales que reúnen a dependencias como la Comisión Estatal de Búsqueda y la Fiscalía General del Estado. Gudiño Torres enfatizó que, pese a los retos inherentes a un fenómeno que trasciende fronteras estatales, Querétaro ha avanzado en la creación de protocolos estandarizados para la recepción de denuncias y el seguimiento de casos. Por ejemplo, se han establecido canales de comunicación permanentes que permiten a las familias reportar novedades en tiempo real, reduciendo la sensación de abandono que a menudo acompaña estas tragedias.

Colaboración intergubernamental para búsquedas efectivas

La colaboración con el gobierno federal ha sido pivotal en este esfuerzo. La atención a familias de personas desaparecidas no se limita a acciones locales; implica la integración de bases de datos nacionales, como el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, para cruzar información y maximizar las probabilidades de éxito en las localizaciones. En Querétaro, esta sinergia ha permitido identificar patrones en las desapariciones, muchas de las cuales están ligadas a contextos de vulnerabilidad social, como migración irregular o conflictos territoriales. El secretario solicitó explícitamente el apoyo legislativo para reformar la ley estatal en materia de desapariciones, con el fin de incorporar sanciones más severas a la trata de personas y mejorar los recursos para comisiones de búsqueda.

Otro aspecto relevante es el énfasis en la contención emocional, donde psicólogos y trabajadores sociales asignados a la Secretaría de Gobierno han realizado más de 200 sesiones de apoyo grupal e individual. Estas intervenciones buscan empoderar a las familias, transformando su rol de víctimas pasivas en actores activos de la búsqueda. La atención a familias de personas desaparecidas, en este sentido, trasciende lo administrativo para convertirse en un pilar de resiliencia comunitaria, fomentando redes de apoyo que incluyen organizaciones no gubernamentales especializadas en derechos humanos.

Leyes y reformas para fortalecer la protección

La armonización legislativa mencionada por Gudiño Torres apunta a alinear la normativa queretana con estándares internacionales, como la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas. Esta propuesta no es aislada; responde a un llamado más amplio por una atención a familias de personas desaparecidas que sea proactiva y preventiva. En paralelo, el gobierno estatal ha impulsado capacitaciones para elementos de seguridad pública en protocolos de atención inicial, asegurando que las primeras horas tras una denuncia sean cruciales para la preservación de evidencias.

Impacto en la sociedad queretana

El impacto de estas medidas se siente en comunidades como las zonas serranas de Querétaro, donde las desapariciones a menudo están vinculadas a la movilidad laboral. La atención a familias de personas desaparecidas ha permitido, en casos documentados, la reunificación de al menos 45 individuos en el último año, aunque cifras oficiales indican que el total de reportes supera las 500 en la entidad. Este progreso, aunque modesto, subraya la importancia de la persistencia institucional. Además, se han integrado componentes de educación cívica en escuelas y centros comunitarios, sensibilizando a la población sobre los riesgos y los canales de denuncia anónima.

En el ámbito más amplio de la glosa, Gudiño Torres también tocó temas complementarios que indirectamente refuerzan la atención a familias de personas desaparecidas. Por instancia, la aprobación de la Ley de Protección Digital de Niñas, Niños y Adolescentes, apodada “Ley Kuri”, representa un avance en la prevención de vulnerabilidades digitales que podrían derivar en desapariciones. Esta ley, aprobada recientemente por el Congreso local, establece salvaguardas contra el grooming y la explotación en línea, afectando positivamente a sectores juveniles propensos a riesgos invisibles.

La gestión de emergencias también se entrelaza con este eje. Durante el año, Querétaro enfrentó incendios forestales y lluvias intensas que desplazaron temporalmente a comunidades, situaciones en las que la Secretaría de Gobierno coordinó rescates y apoyos humanitarios. En estos escenarios, se activaron protocolos que incluyen alertas para personas vulnerables, evitando que se sumen a las estadísticas de desaparecidos por desastres naturales.

Retos persistentes y compromisos futuros

A pesar de los avances, la atención a familias de personas desaparecidas enfrenta obstáculos como la falta de recursos presupuestales y la saturación de las fiscalías. Gudiño Torres abogó por una mayor inversión en tecnología forense, como drones y software de reconocimiento facial, para agilizar búsquedas en áreas extensas. Este llamado resuena con demandas nacionales, donde el fenómeno de las desapariciones supera las 110 mil casos acumulados, según reportes de comisiones independientes.

Otro frente relacionado es la regulación de establecimientos nocturnos, tras incidentes como el del Bar Los Cantaritos en noviembre de 2024, que dejó lecciones sobre seguridad y consumo responsable. El decálogo implementado para antros, bares y cantinas busca minimizar accidentes que podrían derivar en desapariciones, imponiendo medidas como controles de acceso y vigilancia reforzada.

En cuanto a la migración, el registro de 1,076 deportados en el año, impulsado por políticas estadounidenses, añade complejidad. Muchos de estos retornados enfrentan riesgos de revictimización, y la atención a familias de personas desaparecidas se extiende a ellos mediante programas de reinserción que incluyen búsqueda de familiares perdidos en el trayecto.

La comparecencia también resaltó la deportación masiva como un factor que agrava la vulnerabilidad social en Querétaro, donde las familias de migrantes desaparecidos reciben orientación para trámites consulares. Este enfoque holístico demuestra que la atención a familias de personas desaparecidas es un compromiso multifacético, que abarca desde la empatía inmediata hasta la reforma estructural.

En los últimos meses, diversas voces del sector civil han elogiado estos esfuerzos, recordando que el verdadero medidor de éxito radica en la confianza restaurada en las instituciones. Fuentes cercanas a la Comisión Estatal de Derechos Humanos han señalado que la colaboración con 336 familias marca un hito, aunque insisten en la necesidad de transparencia en los avances por caso. De igual modo, reportes de organizaciones como el Comité de Madres y Familiares de Desaparecidos en Querétaro Orizaba destacan cómo el acompañamiento psicológico ha sido un salvavidas en medio del duelo prolongado. Finalmente, analistas locales, basados en datos del Informe Anual de Desapariciones, coinciden en que la armonización legal propuesta podría servir de modelo para otros estados, siempre y cuando se acompañe de ejecución efectiva.