Fortalecer el diálogo legislativo se ha convertido en un imperativo para el avance de la Reforma Judicial en Querétaro, donde el Poder Judicial local mantiene una postura de respeto absoluto hacia las decisiones del Congreso estatal. En este contexto, el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Braulio Guerra Urbiola, ha enfatizado la necesidad de un intercambio abierto y constructivo entre los poderes públicos, recordando que el debate sobre esta trascendental modificación normativa recae exclusivamente en los legisladores. Esta llamada al fortalecimiento del diálogo legislativo no solo busca armonizar visiones divergentes, sino también garantizar que las propuestas incorporen aportes técnicos sólidos para beneficiar directamente a la ciudadanía queretana.
El fortalecimiento del diálogo legislativo cobra mayor relevancia ante las manifestaciones públicas recientes en el pleno del Congreso, como las pancartas desplegadas por el Grupo Parlamentario de Morena, que demandan la aprobación inmediata de la Reforma Judicial. Guerra Urbiola, en su intervención, defendió la libertad de expresión como un pilar democrático esencial, afirmando que tales acciones son parte legítima del proceso político. "Respeto la libertad de expresión de los diputados y reitero que siempre habrá espacio para sostener un diálogo abierto sobre el tema", declaró el magistrado, subrayando que estas expresiones no alteran la disposición institucional del TSJ para colaborar en el análisis de la iniciativa.
La postura técnica del Poder Judicial en la Reforma Judicial
Desde marzo pasado, el TSJ ha cumplido con su rol al entregar un exhaustivo documento con su postura técnica y científica sobre la Reforma Judicial, el cual fue remitido formalmente al Congreso local y permanece accesible para su revisión detallada. Este material, elaborado con base en evidencia empírica y experiencias comparadas, busca enriquecer el debate legislativo y evitar improvisaciones que podrían comprometer la independencia judicial. El fortalecimiento del diálogo legislativo, en este sentido, implica que los diputados contrasten diversas perspectivas, incorporen sugerencias expertas y tomen decisiones informadas que respondan a las particularidades de Querétaro.
Guerra Urbiola fue categórico al precisar que "el diálogo y la discusión están entre diputados y diputadas, y nosotros los escucharemos cuando nos inviten". Esta declaración resalta la separación de poderes, pero también la voluntad de colaboración: el TSJ no pretende interferir, sino acompañar el proceso con insumos valiosos cuando se soliciten. En un panorama donde la Reforma Judicial ha generado tensiones a nivel nacional, el fortalecimiento del diálogo legislativo en Querétaro representa una oportunidad para modelar un enfoque maduro y consensuado, alejado de polarizaciones extremas.
Diversidad de reformas judiciales en México y la aspiración queretana
México cuenta con 33 reformas judiciales vigentes —una federal y 32 estatales—, cada una adaptada a las realidades locales, lo que ilustra la flexibilidad del sistema federal para abordar desafíos en la administración de justicia. Algunas entidades han optado por réplicas cercanas a la norma federal, mientras que otras han innovado con énfasis en la eficiencia judicial y el acceso a la justicia. En Querétaro, el fortalecimiento del diálogo legislativo debe guiar la construcción de una reforma que supere estándares nacionales, incorporando lecciones de la experiencia local para hacer del sistema judicial un instrumento más ágil y equitativo.
"Aspiramos a tener la mejor reforma del país, Querétaro debe tenerla (…) algunas reformas sí han sido muy similares a la federal, pero en realidad, cada estado ha sido libre de discutir y trabajar la reforma judicial basada en lo que se aprobó en la reforma federal", puntualizó el magistrado. Esta visión ambiciosa no es retórica: se traduce en propuestas concretas para optimizar procesos, reducir tiempos de resolución de casos y ampliar el acceso a la justicia para sectores vulnerables, como comunidades indígenas o familias en litigio familiar.
Hacia un sistema judicial más sólido y transparente
El fortalecimiento del diálogo legislativo no concluye con la entrega de documentos; implica un compromiso continuo del TSJ para aportar datos y análisis que fortalezcan el dictamen final. Guerra Urbiola insistió en que cualquier cambio normativo debe resultar en un Poder Judicial más transparente, cercano a la sociedad y eficiente en su operación diaria. En Querétaro, donde la confianza ciudadana en las instituciones es un activo clave, esta reforma podría posicionar al estado como referente en modernización judicial, integrando tecnologías digitales para audiencias virtuales y mecanismos alternativos de resolución de conflictos.
La importancia de la eficiencia judicial en este proceso es innegable. En un estado con un crecimiento económico sostenido, como Querétaro, un sistema judicial lento puede frenar inversiones y generar desigualdades. Por ello, el fortalecimiento del diálogo legislativo debe priorizar medidas que agilicen trámites, como la digitalización de expedientes o la capacitación continua de jueces y personal administrativo. Además, el acceso a la justicia, como palabra clave secundaria en este debate, demanda reformas que eliminen barreras económicas y geográficas, asegurando que todos los queretanos —desde el empresario en la zona metropolitana hasta el agricultor en la sierra— reciban atención oportuna y justa.
En el marco de la Reforma Judicial, el rol de Morena como impulsor local añade un matiz político al fortalecimiento del diálogo legislativo. Aunque las pancartas generaron revuelo, el magistrado las contextualizó como expresión democrática, invitando a un debate que trascienda afiliaciones partidistas. Este enfoque inclusivo podría mitigar críticas a la apresurada implementación de cambios, fomentando en cambio un consenso que eleve la calidad de la legislación queretana.
La diversidad de enfoques en las reformas judiciales estatales ofrece lecciones valiosas. Por ejemplo, estados vecinos han experimentado con colegios de jueces para mayor deliberación, lo que podría inspirar a Querétaro en su búsqueda de excelencia. El TSJ, con su experiencia acumulada, está listo para contribuir con estudios comparativos que iluminen el camino, asegurando que el fortalecimiento del diálogo legislativo no sea solo formal, sino transformador.
Finalmente, el compromiso del TSJ con la transparencia se evidencia en su apertura a revisiones externas, lo que podría incluir foros públicos o consultas con la sociedad civil. En conversaciones informales con analistas locales, se ha destacado cómo este documento técnico del TSJ, entregado en marzo, ha sido referenciado en sesiones preliminares del Congreso, sirviendo de base para enmiendas clave. De igual modo, observadores del ámbito jurídico en Querétaro mencionan que la aspiración a la "mejor reforma" resuena con reportes de entidades como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que miden el impacto de cambios similares en otros estados. Así, mientras el debate avanza, el fortalecimiento del diálogo legislativo se consolida como el eje para una justicia al servicio de todos.


