Un nuevo episodio de violencia sacude Querétaro. El pasado viernes 11 de julio, un policía municipal de Corregidora perdió la vida en un ataque armado mientras apoyaba una investigación de la Fiscalía General del Estado. El incidente, ocurrido en los límites con Guanajuato, ha desatado preocupación por la creciente inseguridad en la región.
El gobernador Mauricio Kuri González lamentó la muerte del oficial José Luis Corona Zavala, destacando su compromiso con la seguridad de las familias de Corregidora. Según el mandatario, la investigación avanza con pasos firmes, pero el hecho pone en evidencia los riesgos que enfrentan las fuerzas del orden en la entidad.
El ataque ocurrió en la carretera libre a Celaya, cerca de la comunidad de La Norita. Los oficiales apoyaban un operativo relacionado con el robo de combustible, conocido como huachicol, cuando fueron emboscados por sujetos armados. Un segundo policía resultó herido, pero sobrevivió gracias a su chaleco antibalas.
Kuri González aseguró que la Fiscalía General del Estado, en colaboración con autoridades federales, trabaja para identificar y capturar a los responsables. Sin embargo, la falta de información clara sobre las circunstancias del operativo genera dudas sobre la coordinación entre las autoridades locales y estatales.
El secretario de Seguridad Pública de Corregidora, Ángel Rangel Nieves, detalló que los agresores aprovecharon un punto ciego para atacar la patrulla. Los responsables huyeron hacia Guanajuato, un estado que enfrenta altos índices de violencia relacionados con el crimen organizado.
El caso también ha reavivado el debate sobre la presencia de grupos delictivos en Querétaro. Aunque el gobernador insiste en que la entidad sigue siendo segura, incidentes como este sugieren que los problemas de inseguridad están cruzando las fronteras estatales.
La ceremonia de honores al oficial caído, encabezada por Kuri y el alcalde Josué “Chepe” Guerrero, buscó rendir tributo a su valentía. Sin embargo, la ciudadanía exige medidas más contundentes para prevenir que hechos como este se repitan.
La muerte de José Luis Corona Zavala no solo deja un vacío en su familia, sino también un recordatorio de los peligros que enfrentan los policías en su labor diaria. Mientras las autoridades prometen justicia, la sociedad queretana espera respuestas y acciones concretas para frenar la violencia.
