La Fiscalía General del Estado de Guerrero ha activado las alertas Amber para localizar a tres hermanos desaparecidos en Acapulco. Se trata de Cristian, Santiago y Porfirio Verduzco Sotelo, quienes fueron vistos por última vez el 21 de febrero de 2025. La situación ha generado preocupación en la comunidad, ya que han pasado meses sin noticias de los menores.
Los hermanos, uno de ellos de nacionalidad estadounidense, desaparecieron en circunstancias que aún no han sido esclarecidas. Las autoridades emitieron las fichas de búsqueda el 4 de marzo, bajo los reportes 68/2025, 69/2025 y 70/2025. Sin embargo, no fue hasta esta semana que la Secretaría de la Mujer del Estado difundió las alertas en redes sociales, solicitando la colaboración ciudadana.
Cristian Verduzco Sotelo, de ocho años, es descrito como un niño de tez clara y complexión delgada. Tiene cabello corto, lacio y negro, cejas pobladas y ojos café oscuro. Como seña particular, presenta una cicatriz horizontal arriba del ombligo, un detalle que podría ser clave para su identificación.
Santiago y Porfirio, sus hermanos, también están siendo buscados intensamente. Aunque las fichas no proporcionan detalles específicos sobre ellos, la Fiscalía ha reiterado que cualquier información, por mínima que sea, puede ser crucial para encontrarlos. La falta de avances en el caso ha generado críticas hacia las autoridades locales.
La desaparición de los tres menores ocurrió en Acapulco, una ciudad que enfrenta serios problemas de inseguridad. Este contexto agrava la preocupación por el paradero de los niños, ya que la violencia en la zona ha sido un obstáculo constante para las investigaciones de este tipo.
La demora en la difusión de las alertas Amber, activadas más de una semana después de la desaparición, ha sido señalada como una falla en la respuesta de las autoridades. Organismos y ciudadanos han cuestionado por qué se tardó tanto en hacer pública la búsqueda, considerando la urgencia del caso.
La Secretaría de la Mujer del Estado ha compartido en redes sociales las imágenes de las alertas, con la esperanza de que la ciudadanía pueda aportar pistas. La colaboración de la población es fundamental, ya que los menores podrían estar en cualquier parte de la ciudad o incluso fuera de ella.
Este caso pone en evidencia los retos que enfrentan las familias y las autoridades en la búsqueda de personas desaparecidas en Guerrero. La situación de los hermanos Verduzco Sotelo refleja una problemática más amplia, donde la inseguridad y la falta de recursos complican los esfuerzos para garantizar la seguridad de los más vulnerables.
La comunidad de Acapulco y las autoridades estatales continúan trabajando para localizar a los tres niños. Sin embargo, el tiempo transcurrido sin avances significativos mantiene en vilo a quienes esperan su regreso. La difusión masiva de las alertas podría ser la clave para encontrarlos.
La desaparición de Cristian, Santiago y Porfirio es un recordatorio de la importancia de actuar con rapidez en estos casos. La esperanza de encontrarlos sanos y salvos sigue viva, pero la urgencia de obtener respuestas crece con cada día que pasa.


