La Ley Silla, una reforma laboral que obliga a las empresas a proporcionar asientos y descansos a sus trabajadores, entró en vigor en México el 17 de junio de 2025, pero en Querétaro muchas compañías aún no la cumplen. Esta normativa busca garantizar mejores condiciones laborales para quienes pasan largas jornadas de pie, como cajeros, guardias de seguridad y personal de limpieza.
Erick Osornio Medina, líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) en Querétaro, señaló que varias empresas no han implementado medidas para cumplir con esta ley. A pesar de que la reforma ya es obligatoria, muchas compañías no han adquirido sillas adecuadas ni han adaptado sus espacios para ofrecer zonas de descanso.
La falta de cumplimiento no es solo una cuestión de desconocimiento. Osornio Medina indicó que algunas empresas podrían estar ignorando la normativa por falta de información, pero esto no las exime de responsabilidad. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ya anunció que realizará inspecciones aleatorias para verificar que las empresas cumplan con la Ley Silla.
Las sanciones por no acatar esta reforma no son menores. Las multas pueden oscilar entre 27,000 y 283,000 pesos, dependiendo de la gravedad del incumplimiento. En casos extremos, las autoridades podrían incluso suspender temporalmente las actividades de los centros de trabajo que no cumplan.
CATEM ha tomado un papel activo en este asunto. El sindicato planea notificar formalmente a las empresas donde tiene presencia para instarlas a cumplir con la ley. Además, Osornio Medina adelantó que, si las compañías no responden, el sindicato podría adquirir sillas para apoyar a los trabajadores y garantizar que se respeten sus derechos.
La Ley Silla beneficia directamente a millones de trabajadores en sectores como el comercio, la hostelería y los servicios, quienes ahora tienen derecho a descansar en sillas con respaldo durante sus jornadas. La normativa también exige a las empresas actualizar sus reglamentos internos para reflejar estos cambios.
La STPS tiene hasta el 17 de julio de 2025 para emitir lineamientos específicos sobre las condiciones ergonómicas de las sillas y los tiempos de descanso. Esto incluye detalles sobre los tipos de asientos que las empresas deben proporcionar y cómo deben adaptarse los espacios de trabajo.
El incumplimiento de esta ley no solo implica sanciones económicas. Las empresas que no respeten el derecho de sus trabajadores a descansar podrían enfrentar denuncias anónimas a través de la STPS o la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), lo que podría derivar en mayores consecuencias legales.
En Querétaro, la resistencia de algunas empresas a adoptar la Ley Silla ha generado preocupación entre los trabajadores. La implementación de esta reforma no solo es una obligación legal, sino una oportunidad para mejorar las condiciones laborales y la calidad de vida de miles de personas.
A medida que las inspecciones de la Secretaría del Trabajo se intensifiquen, las empresas que no cumplan podrían enfrentar serios problemas. La Ley Silla es un paso hacia la protección de los derechos laborales, pero su éxito dependerá de la voluntad de las compañías para adaptarse y de la vigilancia de las autoridades.
