Incremento al ISN amenaza Pymes en Nuevo León

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El incremento al ISN propuesto en Nuevo León genera preocupación entre el sector empresarial, ya que podría impactar directamente en la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas. Esta medida fiscal, que busca elevar la tasa del Impuesto Sobre Nómina del 3 al 4 por ciento, se presenta en un momento de fragilidad económica donde los costos operativos y las presiones externas ya complican el panorama. Las cámaras empresariales han alzado la voz para advertir sobre los riesgos que implica esta decisión unilateral del gobierno estatal, destacando cómo el incremento al ISN podría frenar la recuperación y agravar la situación de miles de negocios locales.

Impacto del incremento al ISN en el sector productivo

En el corazón de la economía regiomontana, las Pymes representan el motor principal de la generación de empleo y la innovación. Sin embargo, el incremento al ISN amenaza con erosionar sus márgenes de ganancia, obligando a muchas a recortar personal o incluso cerrar operaciones. Expertos en finanzas locales estiman que esta alza podría sumar hasta un 15 por ciento adicional en los gastos laborales para empresas con nóminas modestas, lo que en un contexto de inflación persistente resulta insostenible. Nuevo León, como polo industrial clave, depende en gran medida de estas entidades que aportan más del 70 por ciento de los puestos de trabajo formales en el estado.

Afectaciones específicas en la generación de empleo

Uno de los aspectos más críticos del incremento al ISN radica en su potencial para desincentivar la contratación. En 2024, el estado ya experimentó una desaceleración en la creación de puestos laborales, con un crecimiento del empleo formal por debajo del promedio nacional. Si se aprueba esta medida, las proyecciones indican una posible caída del 5 al 8 por ciento en las vacantes nuevas durante el próximo año fiscal. Las Pymes, que suelen operar con estructuras ágiles pero recursos limitados, serían las primeras en sentir el golpe, priorizando la supervivencia sobre la expansión. Esta dinámica no solo afecta a los trabajadores directos, sino que propaga efectos en cadena hacia proveedores y servicios complementarios, profundizando la certidumbre económica en la región.

Además, el incremento al ISN se suma a otros desafíos como las presiones arancelarias provenientes de Estados Unidos, que ya han elevado los costos de importación para el sector manufacturero. Empresas dedicadas a la exportación, particularmente en industrias automotriz y electrónica, reportan incrementos en sus tarifas de hasta un 20 por ciento debido a estas tensiones comerciales. En este escenario, cualquier carga fiscal adicional como el incremento al ISN actúa como un catalizador para la reubicación de operaciones hacia estados con regímenes tributarios más favorables, lo que podría restar competitividad a Nuevo León en el mapa nacional.

Posiciones de las cámaras empresariales ante el incremento al ISN

Las principales cámaras, como Canaco Servytur y Coparmex, han emitido pronunciamientos claros contra el incremento al ISN, argumentando que esta política carece de consulta amplia y no considera el pulso real de la economía local. Líderes del sector han enfatizado la necesidad de alternativas como incentivos fiscales para la digitalización o programas de capacitación que fortalezcan la productividad sin penalizar el esfuerzo empresarial. En foros recientes, se ha discutido cómo el incremento al ISN podría exacerbar la brecha entre el sector formal e informal, donde este último, que alcanza el 35 por ciento en Nuevo León, evade tales cargas pero limita el acceso a créditos y beneficios sociales.

Declaraciones clave de Coparmex y Canaco

Roberto Cantú, presidente de Coparmex en el estado, ha señalado que las presiones arancelarias ya están impactando al sector industrial, y el incremento al ISN agravaría esta vulnerabilidad al encarecer la mano de obra. Por su parte, Fernando Canales, del Consejo Consultivo de Canaco Servytur Monterrey, ha expresado inquietudes sobre el reciente ajuste al salario mínimo del 13 por ciento, que sin políticas de formalización deja a las Pymes en desventaja. Canales subraya que el incremento al ISN no solo afecta la certidumbre económica, sino que ignora la realidad de una economía informal que ronda el 45 por ciento a nivel nacional, proponiendo en cambio un enfoque en la compensación integral para los colaboradores.

Estas voces empresariales resuenan en un debate más amplio sobre la sostenibilidad fiscal del estado. Mientras el gobierno busca equilibrar presupuestos para 2026, incluyendo inversiones en infraestructura como el tren Saltillo-Nuevo Laredo, el incremento al ISN se percibe como una solución de corto plazo que sacrifica el crecimiento a mediano plazo. Analistas coinciden en que, sin un diálogo inclusivo, esta medida podría desmotivar inversiones extranjeras, que en los últimos años han posicionado a Nuevo León como destino preferente para nearshoring.

Contexto económico y propuestas alternativas al incremento al ISN

El panorama económico de Nuevo León se ve influido por factores globales y locales que hacen del incremento al ISN una apuesta riesgosa. La competencia internacional, combinada con inseguridades internas, ya ha elevado los costos operativos en un 12 por ciento anual para muchas Pymes. En respuesta, asociaciones empresariales proponen reformas como la deducibilidad ampliada de gastos en innovación y la creación de fondos de mitigación para aranceles, que podrían generar más ingresos sin recurrir a alzas impositivas directas. Estas ideas buscan preservar la generación de empleo mientras se fortalece la certidumbre económica, un pilar esencial para atraer talento y capital.

Implicaciones para la formalización y productividad

Otro ángulo del incremento al ISN es su efecto en la formalización de la economía. Iniciativas como la reducción gradual a 40 horas semanales, aunque bien intencionadas, podrían impactar la productividad si no van acompañadas de apoyos tecnológicos. Líderes empresariales abogan por políticas que incentiven la transición del sector informal hacia el formal, reduciendo así la evasión y ampliando la base tributaria de manera orgánica. En Nuevo León, donde el 35 por ciento de la actividad económica opera en la informalidad, el incremento al ISN podría paradójicamente impulsar más negocios hacia la sombra, complicando la recaudación a largo plazo.

Desde la perspectiva de grandes corporaciones, como Femsa, el rechazo al incremento al ISN es categórico. Thalía Fernández, directora de Recursos Humanos, lo califica como una decisión unilateral que ignora el diálogo con el sector privado, esencial para el equilibrio presupuestal. Esta postura se alinea con llamados a una mesa de negociación que incluya al Congreso local y representantes de la iniciativa privada, evitando así medidas que frenen el dinamismo económico del estado.

En discusiones recientes con cámaras empresariales, se ha explorado cómo integrar incentivos fiscales con metas de sostenibilidad, reconociendo aportes de análisis locales sobre la desaceleración laboral del año pasado. Tales perspectivas, compartidas en foros como los de Canaco, subrayan la urgencia de enfoques colaborativos.

Por otro lado, reportes de Coparmex destacan los efectos preliminares de aranceles en la industria, sugiriendo que el incremento al ISN podría amplificar estas presiones sin estrategias de contención. Estas observaciones, basadas en datos del sector, invitan a una revisión profunda de la propuesta fiscal.

Finalmente, como se ha mencionado en declaraciones de líderes como Fernando Canales, la certidumbre económica depende de políticas que equilibren apoyo a trabajadores y viabilidad empresarial, evitando impactos desproporcionados en las Pymes de Nuevo León.