Adeudos del Estado: crisis en municipios de Nuevo León
Adeudos del Estado por más de 36 millones de pesos mantienen en jaque a nueve alcaldías rurales de Nuevo León. Los recursos retenidos corresponden al Fondo de Desarrollo Municipal y al SIPINNA 2025, fondos que debieron liberarse desde marzo y que, a noviembre, siguen congelados. Esta retención genera un efecto dominó: obras paradas, nóminas en riesgo y servicios básicos cubiertos con presupuestos locales que ya están al límite.
Retrasos históricos que agravan la deuda
Los adeudos del Estado no son nuevos. Varios municipios arrastran pendientes desde 2024, lo que duplica la presión financiera. Alcaldes como Daniel González, de Sabinas Hidalgo, explican que han tenido que destinar 8.5 millones propios solo para mantener psicólogos, trabajadores sociales y abogados del DIF municipal. “Adeudos del Estado nos obligan a robarle a la gente para cumplir funciones que no nos corresponden”, resumió González.
En Higueras, Rafael González reporta 4.7 millones del Fondo más 600 mil de SIPINNA sin desembolsar. Bustamante suma 5 millones y medio millón extra, además del incumplimiento del apoyo Pueblo Mágico. Los Ramones esperan 6 millones; Los Aldamas, 4.5 millones más rezagos del año anterior; General Bravo, 6.4 millones; Parás ni siquiera recibió notificación oficial; General Treviño, 4.5 millones y 450 mil; Agualeguas, 5 millones y 470 mil. La suma supera los 36 millones y crece con intereses moratorios que nadie menciona.
Impacto directo: obras y servicios en pausa
Los adeudos del Estado han congelado bacheo, alumbrado público y reparación de caminos rurales. En General Treviño, Maribel Hinojosa tuvo que posponer la construcción de un centro comunitario. En Agualeguas, Aldo Castellanos paga con recursos propios el mantenimiento de escuelas estatales. “Si el Estado no cumple, ¿quién recoge la basura o repara la carretera?”, cuestiona.
Fondos municipales desviados a tareas estatales
La mayoría de estos municipios sobrevive con el predial. Sin los adeudos del Estado liberados, los alcaldes cubren gasolina de patrullas, sueldos de maestros suplentes y hasta ambulancias. El diputado Ignacio Castellanos Amaya, del PAN, advirtió en el Congreso: “Adeudos del Estado complican hasta el pago de nóminas”. Los ediles coinciden: el dinero no es de ellos, es de la gente.
La presidenta de la Comisión de Presupuesto, Lorena de la Garza, recibió la carpeta con montos exactos y prometió una segunda reunión este jueves. Los alcaldes exigen que, antes de discutir el presupuesto 2026, se salde 2025. “No puede haber negociación mientras existan adeudos del Estado”, sentenció Castellanos Amaya.
Presión legislativa y exigencia ciudadana
La denuncia ante el Congreso local busca visibilizar que los adeudos del Estado no son un problema administrativo, sino político. Los nueve presidentes municipales —siete de ellos emanados del PAN y dos independientes— cerraron filas para evitar que el tema se diluya en comisiones. La próxima semana presentarán un punto de acuerdo que obligue al Ejecutivo estatal a rendir cuentas públicas de cada peso retenido.
En redes sociales y medios locales, vecinos de Parás y Los Aldamas ya organizan manifestaciones. Saben que los adeudos del Estado significan menos becas, menos parques y más baches. La presión crece y el reloj corre: quedan menos de 60 días para cerrar el ejercicio fiscal.
Información recopilada en la sesión del Congreso local y en declaraciones directas de los alcaldes a periodistas de ABC Noticias refleja la urgencia. Reportes de la Comisión de Presupuesto confirman que los adeudos del Estado ascienden exactamente a 36.27 millones de pesos, cifra que podría aumentar si no se libera antes del 31 de diciembre. Fuentes cercanas al Palacio de Gobierno filtraron que la Secretaría de Finanzas prepara un calendario de pagos, pero sin fecha concreta.
