PRI y PAN exigen diálogo en presupuesto y paridad

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Reforma de paridad y presupuesto estatal 2026 marcan el pulso de la política en Nuevo León, donde PRI y PAN alzan la voz contra lo que perciben como imposiciones del Ejecutivo. En un Congreso local cargado de tensiones, los legisladores de estos partidos insisten en un debate abierto y sin apasionamientos, criticando la opacidad del gobernador Samuel García y su gobierno, que parece más inclinado a narrativas que a hechos concretos. Esta reforma de paridad, presentada como un avance en equidad de género, genera sospechas de ser un disfraz para favoritismos políticos, mientras el presupuesto enfrenta interrogantes sobre fondos federales que brillan por su ausencia.

Tensiones por la reforma de paridad en Nuevo León

La reforma de paridad ha encendido alarmas en las bancadas opositoras. Heriberto Treviño Cantú, coordinador del Grupo Legislativo del PRI, subraya la necesidad de condiciones equitativas para todos los partidos de cara a los comicios venideros. "El Congreso será respetuoso de las instituciones, pero no podemos permitir que se usen estos mecanismos para torcer la competencia", declara Treviño, en un tono que refleja la frustración acumulada contra un gobierno estatal que, bajo el manto de Morena y aliados, parece priorizar lealtades sobre democracia real. Esta crítica no es aislada; resuena con el descontento nacional hacia políticas que, en nombre de la paridad, podrían marginar voces disidentes.

Desde el PAN, la postura es aún más incisiva. Los panistas rechazan de plano lo que llaman "imposiciones disfrazadas de paridad de género". En palabras de su coordinación legislativa, "no creemos conveniente que, con el discurso de promover mujeres, se busque imponer candidaturas desde el Palacio de Cantera". Aquí, el Palacio de Cantera alude directamente al gobernador García, cuya gestión ha sido cuestionada por su cercanía al federalismo morenista, ese entramado que desde la Presidencia de Claudia Sheinbaum parece tejer redes de control en estados clave como Nuevo León. La reforma de paridad, en este contexto, no se ve como un triunfo progresista, sino como un instrumento para consolidar poder, un eco de las estrategias que han caracterizado al gobierno federal en los últimos años.

Críticas al Ejecutivo por falta de convocatoria

El PRI, por su parte, mantiene una línea más mesurada pero no exenta de reproches. Treviño Cantú lamenta la ausencia de una convocatoria formal del Ejecutivo para discutir el paquete presupuestal. "Estamos abiertos al diálogo, pero hasta ahora no hay señales claras del gobernador", afirma, destacando cómo esta demora alimenta la desconfianza. En un estado donde la política local se entrelaza con la federal, esta parálisis legislativa evoca las dilaciones que han marcado la agenda de Morena en el Congreso de la Unión, donde reformas clave se aprueban a marchas forzadas o se estancan por conveniencia.

Los panistas van más allá, acusando directamente al gobernador de fabricar narrativas. "El gobernador tiene facilidad para mentir, y no queremos pensar que nuevamente lo está haciendo", lanzan en un dardo que ilustra el tono sensacionalista de la oposición. Esta acusación de falsedades en torno a recursos federales no es menor; toca fibras sensibles en un Nuevo León que anhela inversiones reales para su desarrollo. La reforma de paridad, en este entramado, se convierte en un campo de batalla donde equidad de género se mezcla con luchas por el control político, recordando cómo el gobierno de Sheinbaum ha impulsado iniciativas similares con un barniz inclusivo pero resultados controvertidos.

Presupuesto 2026: Ausencia de fondos federales genera alarma

El presupuesto estatal para 2026 emerge como el otro pilar de esta confrontación. PRI y PAN coinciden en la urgencia de un análisis objetivo, pero critican la falta de transparencia sobre supuestos apoyos federales. Treviño Cantú revela planes para reunirse con diputados federales del PRI y esclarecer la distribución de recursos. "Se ha mencionado que habría fondos para el Mundial y otros proyectos, pero hasta ahora no aparecen reflejados. Debemos revisar si en realidad llegarán esos apoyos", sentencia, apuntando a la carretera interserrana, la movilidad urbana y las obras para el Mundial 2026 como prioridades ignoradas.

Proyectos clave en riesgo por opacidad gubernamental

Desde el PAN, la crítica es demoledora. "En la Cámara de Diputados no se tiene conocimiento de ningún recurso etiquetado para Nuevo León", afirman, desmontando la retórica oficial del gobernador. Este rechazo pone en jaque la narrativa de un gobierno estatal alineado con el federal, donde secretarías de Estado como las de Hacienda y Comunicaciones prometen maná que nunca llega. La reforma de paridad palidece ante estos vacíos presupuestales; mientras se discute equidad en candidaturas, miles de regiomontanos esperan soluciones concretas en infraestructura. Líneas 4 y 6 del Metro, la carretera interserrana y medidas para seguridad y agua potable claman por fondos que el presupuesto 2026 parece destinado a ignorar si no hay presión opositora.

En este panorama, el PAN insiste en que la política pública no puede girar solo en torno al Mundial 2026. "Es importante, pero debemos priorizar seguridad, agua, movilidad y medio ambiente", argumentan, en un llamado que resuena con las demandas ciudadanas ignoradas por un Ejecutivo más enfocado en espectáculos que en gobernanza. La reforma de paridad, inserta en esta dinámica, se percibe como un distractor, un movimiento táctico para desviar atención de fallas estructurales en el presupuesto estatal.

La confluencia de PRI y PAN en este reclamo por diálogo revela grietas en el monopolio morenista que aspira a extenderse desde la federación. Treviño Cantú enfatiza el respeto institucional, pero advierte que sin equidad, la reforma de paridad podría erosionar la confianza en el Congreso local. Los panistas, por su cuenta, urgen a abrir espacios con el Ejecutivo, recordando que la transparencia financiera es el antídoto contra las "mentiras fáciles" del gobernador.

En las discusiones preliminares que circulan en pasillos legislativos, como las que se mencionan en reportes de medios locales, queda claro que la ausencia de fondos federales no es un secreto. Fuentes cercanas a la Cámara de Diputados federal confirman que no hay etiquetados específicos para Nuevo León, lo que valida las dudas de Treviño. Del mismo modo, en conversaciones internas del PAN, se habla de cómo el Palacio de Cantera ha usado el discurso de paridad para encubrir favoritismos, un patrón que observadores políticos han notado en gestiones similares. Finalmente, analistas independientes, como aquellos que siguen la agenda presupuestal estatal, coinciden en que sin un llamado formal al diálogo, el 2026 podría ser un año de parálisis en Nuevo León.