Asesinan a Ernesto Barajas, líder de Enigma Norteño en Jalisco

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La tragedia golpeó al mundo del regional mexicano con el asesinato de Ernesto Barajas, vocalista y fundador de Enigma Norteño, en un violento ataque armado ocurrido en Zapopan, Jalisco. El cantante, conocido por su carisma y talento, fue acribillado en una pensión de autos en la colonia Arenales Tapatíos, un suceso que ha conmocionado a sus seguidores y a la industria musical. Este crimen, que también dejó un hombre muerto y una joven herida, refleja la creciente ola de violencia que azota la región, un problema que las autoridades parecen incapaces de controlar. El asesinato de Ernesto Barajas no solo enluta a sus fans, sino que pone en evidencia la inseguridad que afecta a figuras públicas en México.

El ataque ocurrió la tarde del 19 de agosto, cuando Ernesto Barajas, de 38 años, se encontraba dentro de una camioneta en una pensión ubicada en el cruce de las calles Francisco I. Madero y Arenales, en Zapopan. Según reportes, dos sujetos armados a bordo de una motocicleta se acercaron al vehículo y dispararon sin mediar palabra. Las balas alcanzaron al cantante y a un acompañante, quienes perdieron la vida de manera instantánea. Una joven de 18 años, empleada del lugar, resultó herida de gravedad en la pierna, siendo trasladada a un hospital donde su estado se reportó como estable. La escena, rápidamente acordonada por la policía municipal, mostró el caos que dejó este ataque directo, uno más en la lista de crímenes violentos en Jalisco.

Ernesto Barajas, originario de Culiacán, Sinaloa, era una figura icónica en el género de los corridos, conocido por temas como *Mayito Gordo*, *Los lujos del R* y *El Ondeado*. Su agrupación, Enigma Norteño, fundada en 2004, se consolidó como una de las más influyentes del regional mexicano, con millones de reproducciones en plataformas digitales. Sin embargo, su trayectoria no estuvo exenta de controversias. En 2023, Ernesto Barajas fue blanco de amenazas por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quienes dejaron una narcomanta advirtiéndole que no se presentara en la Feria de Rosarito, Baja California. El mensaje hacía referencia a una supuesta protección por parte de miembros del Cártel de Sinaloa, algo que el cantante siempre negó, asegurando no tener vínculos con el crimen organizado.

La muerte de Ernesto Barajas se suma a una alarmante lista de artistas del género regional mexicano que han sido víctimas de la violencia. Apenas meses atrás, cinco integrantes del grupo Fugitivo fueron asesinados en el norte del país, y hace pocos días, el cantante Camilo Ochoa también perdió la vida en un ataque similar. Estos crímenes han desatado críticas hacia las autoridades por su aparente incapacidad para frenar la inseguridad que afecta no solo a ciudadanos comunes, sino también a figuras públicas. En el caso de Ernesto Barajas, la Fiscalía de Jalisco ha iniciado una investigación para dar con los responsables, pero hasta el momento no hay detenidos, y los detalles del móvil del crimen permanecen poco claros.

El impacto del asesinato de Ernesto Barajas trasciende el ámbito musical. Además de su carrera como cantante, Barajas era un empresario y productor que impulsó a otros artistas a través de su podcast *Puntos de vista*, donde entrevistó a figuras como Carín León, Eduin Caz y Gabito Ballesteros. Su última publicación en redes sociales, apenas cinco días antes de su muerte, fue un video promocionando el sencillo *Hello Kitty*, en colaboración con Edgardo Núñez. Este tema, parte del subgénero de los corridos tumbados, mostraba la versatilidad de Ernesto Barajas, quien buscaba adaptarse a las nuevas tendencias sin perder la esencia norteña que lo caracterizaba.

La violencia en Jalisco, donde ocurrió el asesinato de Ernesto Barajas, es un reflejo de la lucha entre cárteles que ha convertido a la región en un punto caliente de la inseguridad en México. Zapopan, parte del área metropolitana de Guadalajara, ha sido escenario de múltiples enfrentamientos y crímenes de alto impacto en los últimos años. La presencia de grupos del crimen organizado, como el CJNG, ha generado un clima de temor que afecta a todos los sectores de la sociedad. La muerte de Ernesto Barajas pone de manifiesto cómo ni siquiera las figuras públicas están a salvo de esta ola de violencia, lo que ha llevado a cuestionar la efectividad de las estrategias de seguridad del gobierno.

En el ámbito musical, el asesinato de Ernesto Barajas ha generado reacciones de consternación. Personalidades como Beto Sierra y La Chicuela expresaron sus condolencias en redes sociales, destacando el legado del cantante. Enigma Norteño, con más de cuatro millones de oyentes mensuales en Spotify, no solo era un referente en México, sino también en Estados Unidos, donde sus corridos resonaban entre la comunidad latina. Sin embargo, el género de los narcocorridos, al que Barajas dedicó parte de su carrera, ha sido objeto de controversia por su relación con el crimen organizado, un tema que el propio cantante abordó en entrevistas, defendiendo su trabajo pero asegurando respetar las leyes.

La investigación sobre el asesinato de Ernesto Barajas está en curso, y las autoridades han prometido esclarecer los hechos. Según información recopilada por medios locales, el ataque fue directo y planeado, lo que sugiere un posible ajuste de cuentas, aunque no se ha confirmado oficialmente. Testigos en la zona mencionaron que los agresores actuaron con rapidez y precisión, huyendo sin dejar rastro. La policía de Zapopan y la Fiscalía de Jalisco han intensificado los operativos en la zona, pero la falta de avances inmediatos genera escepticismo entre la población.

Diversos reportes periodísticos han señalado que Ernesto Barajas había recibido amenazas previas, lo que lo llevó a mantener un perfil bajo en redes sociales tras el incidente de la narcomanta en 2023. Algunos colegas del cantante, en entrevistas recientes, mencionaron que Barajas era consciente de los riesgos de su profesión, pero siempre buscó mantenerse al margen de conflictos. Su muerte, sin embargo, ha reavivado el debate sobre la seguridad de los artistas que interpretan corridos, un género que, aunque popular, a menudo se ve envuelto en polémicas por su contenido.

La tragedia de Ernesto Barajas no solo deja un vacío en el regional mexicano, sino que también subraya la urgencia de abordar la inseguridad en México. Mientras las autoridades continúan con las investigaciones, los fans y seres queridos del cantante lloran su pérdida, recordándolo como una voz única que llevó el nombre de Sinaloa a lo más alto. Su legado, marcado por éxitos musicales y una carrera de más de 20 años, seguirá resonando, pero su asesinato es un recordatorio sombrío de los peligros que enfrentan quienes se atreven a cantar sobre realidades incómodas.