La administración municipal de San Pedro Garza García, encabezada por el alcalde Mauricio Fernández, ha anunciado que analizará a fondo la propuesta estatal para hacer obligatorio el uso del transporte escolar en primarias y secundarias.
Luis Susarrey, secretario general del municipio, señaló que la ciudad ya cuenta con iniciativas como el carpool, implementado desde la administración 2015-2018 y retomado recientemente, lo que les permite estar un paso adelante en la gestión del tráfico escolar.
La propuesta del gobierno de Nuevo León busca reducir el congestionamiento vehicular en horas pico, especialmente entre las 7:00 y 8:00 de la mañana, eliminando hasta 60 mil vehículos de las calles, según estimaciones preliminares.
Susarrey destacó que en San Pedro no se planea obligar a los ciudadanos a adoptar el transporte escolar, ya que confían en la participación voluntaria de los sampetrinos, quienes han respondido positivamente al carpool.
El funcionario municipal aseguró que la ciudadanía colabora activamente y no requiere medidas impositivas, pues el municipio ya trabaja en ofrecer transporte escolar como una opción adicional sin forzar su uso.
Por su parte, la propuesta estatal aún está en fase de discusión, y no se han definido detalles clave, como quién asumirá los costos del programa o cómo se coordinará en las escuelas públicas y privadas.
El secretario de Educación de Nuevo León, Juan Paura, mencionó que la medida podría aplicarse inicialmente solo en escuelas privadas, aunque aún falta claridad sobre su implementación en el ciclo escolar 2025-2026.
San Pedro, mientras tanto, se mantiene a la espera de revisar los pormenores de la iniciativa, evaluando cómo integrarla a sus estrategias actuales de movilidad sin imponer restricciones a los ciudadanos.
La discusión sobre el transporte escolar obligatorio sigue generando debate, con opiniones divididas sobre su viabilidad y los beneficios reales que podría traer a la movilidad en la zona metropolitana.
El municipio sampetrino insiste en que su enfoque colaborativo y las medidas ya implementadas son un modelo que podría inspirar a otras ciudades, sin necesidad de obligar a las familias.
