Un oso negro protagonizó un hecho insólito en San Pedro Garza García, Nuevo León, al ser captado paseando por la plaza comercial Tanarah. El avistamiento ocurrió el pasado domingo 29 de junio, cuando el animal fue visto corriendo por la avenida José Vasconcelos y entrando al estacionamiento de la plaza, generando sorpresa entre los transeúntes.
El ejemplar, de tamaño mediano, deambulaba cerca de los locales y restaurantes de la plaza, aparentemente en busca de comida. Testigos grabaron al oso desde un edificio cercano, mostrando cómo se movía entre los vehículos y exploraba los alrededores, lo que desató una rápida movilización de las autoridades.
Elementos de Protección Civil de Nuevo León y Parques y Vida Silvestre acudieron al lugar tras el reporte ciudadano, pero el oso logró evadirlos en un primer momento. No fue sino hasta este jueves 3 de julio que el animal fue finalmente capturado en el cerro de la Loma Larga, en los límites entre San Pedro y Monterrey.
La captura no fue tarea fácil. Según Gilberto Almaguer, director de Protección Civil de San Pedro, el oso, por su tamaño, lograba esconderse con facilidad, complicando los esfuerzos de los rescatistas. Sin embargo, gracias a la coordinación entre las autoridades, el animal fue asegurado sin incidentes mayores.
El oso se encuentra ahora bajo el resguardo de Parques y Vida Silvestre, donde será evaluado por veterinarios para determinar su estado de salud. Las autoridades planean reubicarlo en su hábitat natural en las próximas horas, asegurando que pueda regresar a un entorno seguro.
Este no es un caso aislado. En los últimos días, los avistamientos de osos en zonas urbanas de Nuevo León han ido en aumento. Apenas el 30 de junio, otro oso fue visto en la colonia Valle Alto, al sur de Monterrey, trepando un árbol en busca de alimento antes de adentrarse en el Parque Natural La Estanzuela.
Expertos señalan que la presencia de osos en áreas urbanas se debe a la cercanía de la Sierra Madre Oriental y al crecimiento de las ciudades, que reduce el hábitat natural de estos animales. La búsqueda de comida, especialmente en temporadas de calor, los lleva a explorar basureros y zonas residenciales.
Gilberto Almaguer advirtió que los descuidos de la población, como dejar basura o alimentos al aire libre, facilitan que los osos se acerquen a las ciudades. Esto no solo altera sus hábitos alimenticios, sino que aumenta el riesgo de encuentros peligrosos con humanos.
Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para reportar avistamientos de osos al 911, al 070 o al número de la Guardia Forestal (81 16087514). También recomiendan mantener la calma, no acercarse a los animales y evitar cualquier acción que pueda provocarlos.
Este incidente pone en evidencia la necesidad de medidas más efectivas para proteger tanto a la fauna silvestre como a los habitantes de las zonas urbanas. La reubicación del oso capturado es solo un paso en la búsqueda de un equilibrio entre el crecimiento de las ciudades y la conservación de la vida salvaje.
