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**Oso capturado en Allende reaparece en las calles de Monterrey: ¿un peligro suelto en la ciudad?**

Un oso negro que había sido capturado el pasado 28 de junio en el centro de Allende, Nuevo León, ha vuelto a merodear por zonas urbanas, esta vez en Monterrey. El animal, que fue sedado y trasladado por personal de Parques y Vida Silvestre, sorprendió a los habitantes al reaparecer en una colonia al sur de la ciudad, generando preocupación entre los vecinos.

El avistamiento ocurrió en la colonia Rincón de las Rosas, donde el oso fue visto buscando comida en basureros. Según reportes, el mamífero ya había sido capturado previamente y liberado en un área natural, pero su regreso a la ciudad evidencia los crecientes conflictos entre la fauna silvestre y la expansión urbana. Los residentes, alarmados, grabaron al animal mientras deambulaba por las calles.

La presencia de osos en zonas urbanas de Monterrey no es un hecho aislado. En los últimos años, los avistamientos han aumentado significativamente debido a la invasión de su hábitat natural. La urbanización descontrolada en áreas cercanas a la Sierra Madre Oriental ha reducido el espacio donde estos animales buscan alimento, obligándolos a bajar a la ciudad.

Expertos de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León explicaron que el oso, identificado con una etiqueta de registro, podría estar habituado a buscar comida en zonas urbanas. La basura en las calles y la falta de contenedores adecuados son un imán para estos animales, que encuentran en los desechos una fuente fácil de alimento, aunque peligrosa para su salud.

La situación ha generado inquietud entre los habitantes, quienes temen por su seguridad y la de sus familias. Aunque los ataques de osos a humanos son raros, la cercanía de estos animales representa un riesgo. En 2024, se reportaron al menos 195 avistamientos de osos en Nuevo León, una cifra récord que refleja la magnitud del problema.

Las autoridades han reiterado la importancia de no alimentar a los osos ni dejar basura accesible. Sin embargo, la falta de medidas efectivas para gestionar los residuos en zonas cercanas a áreas naturales sigue siendo un desafío. Los expertos advierten que alimentar a los osos los condena a depender de los humanos, aumentando los riesgos para ambas partes.

Parques y Vida Silvestre informó que el oso será nuevamente capturado para una evaluación médica antes de ser liberado en un hábitat más seguro. Sin embargo, los especialistas señalan que las reubicaciones no siempre son efectivas, ya que los osos pueden recorrer grandes distancias para regresar a zonas urbanas en busca de comida.

La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León ha implementado regulaciones para mejorar la gestión de residuos en municipios cercanos al Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Pese a estos esfuerzos, la problemática persiste, y los ciudadanos exigen soluciones integrales para evitar que los osos sigan invadiendo las ciudades.

Este caso pone en evidencia la necesidad de un equilibrio entre el desarrollo urbano y la conservación de la fauna. La expansión de la mancha urbana, combinada con la sequía y la escasez de alimento en las sierras, seguirá empujando a los osos hacia las zonas pobladas si no se toman medidas urgentes.

Mientras tanto, los habitantes de Monterrey permanecen alerta ante la posibilidad de nuevos avistamientos. La convivencia con la fauna silvestre en una ciudad en crecimiento plantea un reto que requiere la colaboración de autoridades y ciudadanos para proteger tanto a los osos como a la población.

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