Delincuentes colombianos operan en zonas residenciales de San Pedro

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Autoridades de San Pedro Garza García han encendido las alarmas tras detectar la presencia de bandas de origen colombiano dedicadas al robo en zonas residenciales de alto nivel. Estas organizaciones criminales han puesto en jaque la seguridad de uno de los municipios más exclusivos de Nuevo León, generando preocupación entre los habitantes.
Los reportes indican que estas bandas operan con un modus operandi sofisticado. Estudian minuciosamente a sus objetivos, vigilando casas en colonias de lujo durante días o incluso semanas antes de cometer los atracos. Su objetivo principal son objetos de alto valor, como relojes de lujo, joyas y dinero en efectivo.
Según la Secretaría de Seguridad de San Pedro, los delincuentes aprovechan momentos en los que las residencias están desocupadas, especialmente durante los fines de semana. Este patrón ha sido identificado en colonias como Valle Oriente, Olinalá y La Herradura, donde los robos han alcanzado sumas millonarias.
Las autoridades municipales han intensificado los operativos en respuesta a esta ola delictiva. Patrullajes y revisiones en puntos estratégicos se han incrementado, pero los criminales han demostrado ser escurridizos, lo que ha generado críticas sobre la efectividad de las medidas de seguridad.
Fuentes policiales han señalado que estas bandas, posiblemente originarias de Medellín, no se establecen en un solo lugar, lo que complica su captura. Se mueven constantemente entre estados, ejecutando robos planeados y huyendo rápidamente para evitar ser rastreados.
Un caso reciente que llamó la atención fue el robo a la familia del futbolista Rogelio Funes Mori en el sector de La Herradura. Los delincuentes se llevaron un botín valuado en más de medio millón de pesos, incluyendo relojes Rolex y dinero en efectivo.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León ha confirmado que las investigaciones están en curso, pero los avances son limitados. Las autoridades han evitado dar detalles para no entorpecer las indagatorias, lo que ha generado incertidumbre entre los residentes.
La percepción de inseguridad en San Pedro, que durante años fue considerado uno de los municipios más seguros del país, ha comenzado a deteriorarse. Los habitantes exigen medidas más contundentes para frenar esta creciente amenaza.
Este tipo de delincuencia trasnacional plantea un reto no solo para las autoridades locales, sino también para las federales. La colaboración entre diferentes niveles de gobierno será clave para desmantelar estas redes que operan con alta precisión.
La situación en San Pedro refleja un problema más amplio de inseguridad que afecta a Nuevo León, donde los delitos de alto impacto han disminuido, pero los robos especializados como estos siguen siendo un desafío sin resolver.