Lluvia, granizo y vientos arrasan el norte de Nuevo León: árboles caídos y casas dañadas

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Una intensa tormenta sorprendió a los habitantes del norte de Nuevo León, dejando a su paso un rastro de destrucción. Fuertes vientos, lluvia y granizo azotaron la región, afectando municipios como Bustamante, Lampazos de Naranjo y Villaldama. Las imágenes compartidas por los residentes muestran la magnitud del fenómeno, con parabrisas destrozados y techos colapsados.
Protección Civil de Nuevo León reportó que los vientos alcanzaron velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, acompañados de granizo de diversos tamaños. En El Cercado, municipio de Santiago, las precipitaciones moderadas se combinaron con ráfagas que complicaron la situación. Los daños materiales han sido significativos, afectando tanto vehículos como viviendas.
En Bustamante, uno de los municipios más golpeados, los reportes indican que el granizo rompió cristales de automóviles y dañó techos de varias casas. Los habitantes de la zona describen el evento como inesperado, ya que la tarde comenzó con un clima cálido que no presagiaba la tormenta que se avecinaba.
Lampazos de Naranjo también sufrió las consecuencias de este fenómeno meteorológico. Árboles caídos bloquearon caminos y generaron complicaciones en la movilidad de los residentes. Las autoridades locales trabajan para despejar las vialidades, pero la magnitud de los escombros ha retrasado las labores.
En Villaldama, la situación no fue menos grave. Los fuertes vientos arrancaron estructuras ligeras y provocaron daños en viviendas, especialmente en aquellas con techos poco reforzados. Los ciudadanos han compartido videos en redes sociales mostrando el granizo acumulado en las calles, un espectáculo poco común en la región.
La Comisión Nacional del Agua había alertado horas antes sobre la posibilidad de lluvias fuertes y granizo en el norte del estado, pero la intensidad del fenómeno superó las expectativas. Los pronósticos indicaban la presencia de un sistema frontal interactuando con un canal de baja presión, lo que generó estas condiciones extremas.
Protección Civil estatal ha recomendado a la población extremar precauciones, especialmente al conducir, ya que los restos de árboles y objetos arrastrados por el viento representan un riesgo. También se ha sugerido asegurar objetos en exteriores y reforzar puertas y ventanas para evitar más daños en caso de nuevas tormentas.
A pesar de los daños, no se han reportado víctimas fatales ni heridos graves hasta el momento. Sin embargo, los residentes de las zonas afectadas enfrentan ahora la tarea de reparar los estragos causados por este evento climático. Las autoridades continúan monitoreando la situación ante posibles réplicas del mal tiempo.
La tormenta ha dejado en evidencia la vulnerabilidad de algunas comunidades ante fenómenos meteorológicos extremos. Los habitantes del norte de Nuevo León esperan que las autoridades agilicen las labores de limpieza y apoyo para recuperar la normalidad en la región.
Este evento climático se suma a una serie de tormentas que han afectado a Nuevo León en las últimas semanas, marcando un inicio de temporada de lluvias más intenso de lo habitual. Los ciudadanos permanecen atentos a los comunicados oficiales mientras evalúan los daños en sus propiedades.