Productores de maíz inician protestas masivas
Productores de maíz tomaron las carreteras de Jalisco desde el lunes 27 de octubre de 2025 para exigir un precio justo por su cosecha. Cientos de agricultores, armados con tractores y pancartas, se concentraron en puntos clave como el kilómetro 40 de la carretera a Morelia, Ocotlán, La Barca, Atotonilco, Degollado y Arandas. Los productores de maíz denuncian que el precio actual, entre 5 mil y 5 mil 200 pesos por tonelada, no cubre ni los costos de producción, dejando a miles de familias al borde de la ruina.
La desesperación de los productores de maíz es palpable: fertilizantes disparados, diésel por las nubes y sequías recurrentes han convertido cada ciclo agrícola en una lotería perdida. Lucio Vivanco, desde San Martín Hidalgo, lo resume crudo: “No sacamos ni para pagar deudas, mucho menos para vivir”. Los productores de maíz exigen 7 mil 200 pesos por tonelada, cifra que el propio gobierno federal fijó como base para pequeños campesinos, pero que ahora parece olvidada en los escritorios de la Ciudad de México.
¿Por qué 7 mil 200 pesos? El cálculo detrás
Los productores de maíz no piden un capricho: 7 mil 200 pesos representan el punto de equilibrio entre costos reales y supervivencia. Según cálculos compartidos en las asambleas carreteras, una hectárea de temporal requiere al menos 35 mil pesos de inversión; con rendimientos promedio de 8 toneladas, cualquier precio menor condena al rojo. Los productores de maíz señalan que los intermediarios y grandes acopiadores se llevan la tajada gruesa mientras el campo se desangra.
En Jalisco, segundo productor nacional con 3.8 millones de toneladas anuales, los productores de maíz representan el 96% de pequeños agricultores con menos de 20 hectáreas. Sin apoyo, advierten, la próxima siembra simplemente no ocurrirá.
Bloqueos escalan: 11 puntos colapsados
El martes 28, los productores de maíz redoblaron la apuesta: 11 bloqueos simultáneos paralizaron accesos al Área Metropolitana de Guadalajara. La carretera Guadalajara-Colima, Nogales, Chapala y hasta rutas alternas como Nextipac quedaron intransitables. Filas de tráilers de 20 kilómetros y automovilistas varados durante horas marcaron el pulso de la protesta. Los productores de maíz abrieron carriles intermitentes para emergencias, pero el mensaje fue claro: sin precio justo, no hay paso.
En Atotonilco el Alto, la tensión escaló a golpes cuando policías intentaron despejar un carril. Los productores de maíz respondieron con tractores formando murallas humanas. “No es contra la gente, es contra un sistema que nos abandona”, gritaba Ricardo Hernández desde La Barca.
El gobierno estatal entra al quite
Mientras la federación guardaba silencio, Pablo Lemus anunció 180 millones de pesos estatales: 150 pesos extra por tonelada. Aunque los productores de maíz agradecieron el gesto, lo calificaron de “parche”. “Nos ayudan, pero la solución es federal”, coincidieron en las asambleas nocturnas bajo lonas improvisadas.
En la madrugada del 29, tras 48 horas de plantón, llegó el acuerdo: 800 pesos federales + 150 estatales = 950 pesos de apoyo complementario, llevando el precio efectivo a 6 mil 150 pesos para hasta 200 toneladas por productor. A las 8:00 a.m., los 11 bloqueos se levantaron. Los productores de maíz regresaron a sus parcelas con la promesa de mesas técnicas en los próximos días.
El impacto silencioso en tu tortilla
Detrás de cada tractor hay una familia que ya vende tierras para comer. Los productores de maíz advierten: sin rentabilidad, Jalisco podría perder 500 mil hectáreas de siembra en 2026. Eso significa menos maíz nacional, más importaciones y tortillas a 30 pesos el kilo antes de que termine el sexenio.
El acuerdo del 29 evitó el colapso inmediato, pero los productores de maíz mantienen la guardia alta. En WhatsApp circulan ya convocatorias para noviembre si las reglas de operación excluyen nuevamente a medianos campesinos. Como dijo un veterano en Ocotlán: “Liberamos las carreteras, pero no bajamos los tractores”.
Medios como La Jornada reportaron la liberación simultánea en once puntos, mientras El Informador documentó cada kilómetro de fila. Proceso captó los enfrentamientos en Atotonilco y EL PAÍS México explicó el colapso de rentabilidad del 50% al 12% en tres años. Todos coinciden: los productores de maíz no protestan por lujo, sino por supervivencia.
