Sarampión en México ha experimentado un repunte alarmante que posiciona al país como el líder en contagios en América. Con más de 4,000 casos confirmados en lo que va del año, las autoridades sanitarias urgen a la población a priorizar la vacunación como medida principal de prevención. Este resurgimiento de una enfermedad considerada erradicada desde hace dos décadas pone en evidencia las brechas en la cobertura vacunal, afectando especialmente a estados como Jalisco, donde los brotes locales demandan una respuesta inmediata.
El impacto del sarampión en México y América
El sarampión, una infección viral altamente contagiosa, ha regresado con fuerza a México, superando a naciones vecinas en número de infecciones. Según datos oficiales, al 1 de octubre de 2025, se registran 4,213 casos confirmados en el territorio nacional, cifra que duplica los reportes de Canadá y triplica los de Estados Unidos. Esta situación representa no solo un desafío para el sistema de salud, sino un recordatorio de la importancia de mantener altas tasas de inmunización en la población.
La Organización Panamericana de la Salud ha emitido boletines bisemanales que destacan el rol de México en este panorama regional. El repunte de sarampión se atribuye en gran medida a la disminución en la aplicación de la vacuna triple viral, conocida como SRP, que protege contra sarampión, rubéola y paperas. Expertos en epidemiología señalan que la cobertura vacunal ha caído de manera significativa en los últimos años, dejando vulnerables a miles de personas, particularmente niños y adultos no inmunizados.
Causas del resurgimiento del sarampión
Una de las principales causas del repunte de sarampión radica en la baja adherencia a los esquemas de vacunación. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición revela que, entre 2012 y 2024, la proporción de menores vacunados con SRP descendió del 75% al 71%, mientras que en adultos bajó del 53% al 40%. Estas cifras son especialmente preocupantes en regiones fronterizas del norte, como Baja California, Sonora y Chihuahua, donde la cobertura en niños ha caído hasta un 62%.
En el centro y occidente del país, incluyendo Jalisco, la situación no es menos crítica. Aquí, la vacunación en menores ha pasado del 71% al 66% en la misma period. Factores como la desinformación, interrupciones en campañas durante la pandemia y una menor obligatoriedad en la presentación de cartillas han contribuido a este escenario. El infectólogo Alejandro Macías, de la Universidad de Guanajuato, advierte que "el sarampión no perdona una baja tasa de vacunación", subrayando que cerrar estas brechas requerirá esfuerzos intensivos y coordinados.
El sarampión en Jalisco: brotes locales y respuesta inmediata
Jalisco ocupa el séptimo lugar a nivel nacional en casos de sarampión, con 43 contagios reportados hasta la fecha. El foco principal se encuentra en la región de Los Altos, particularmente en Arandas, donde un brote ha afectado a 39 personas. Adicionalmente, se han registrado dos casos en Tepatitlán, uno en Jesús María y otro en Zapopan, lo que indica una dispersión que exige vigilancia constante.
El secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, ha reconocido que la disminución en la vacunación ha influido directamente en este incremento. En Arandas, por ejemplo, se han aplicado más de 4,500 dosis de manera reactiva para contener el brote. Pérez Gómez enfatiza que el 90% de los afectados carecían de vacunación previa o presentaban esquemas incompletos, lo que resalta la necesidad de una campaña proactiva en todo el estado.
Síntomas y grupos de riesgo del sarampión
Reconocer los síntomas del sarampión es crucial para una detección temprana y el control de su propagación. La enfermedad inicia con fiebre alta, escurrimiento nasal, tos seca y conjuntivitis, seguida de erupciones cutáneas características. En casos graves, puede derivar en complicaciones como neumonía, diarrea severa o encefalitis, especialmente en niños desnutridos o con sistemas inmunes debilitados.
Los grupos de riesgo principal incluyen infantes no vacunados menores de cinco años y adultos mayores sin inmunización previa. Chihuahua, por instancia, reporta 20 de los 21 fallecimientos nacionales, ilustrando la letalidad potencial cuando la prevención falla. En Jalisco, las autoridades locales instan a padres y tutores a verificar el estatus vacunal de sus hijos, recordando que la SRP es segura y genera inmunidad de por vida en la mayoría de los casos.
La importancia de la vacunación contra el sarampión
La vacunación representa la herramienta más efectiva contra el sarampión, con una eficacia superior al 95% tras dos dosis. El esquema recomendado establece la primera aplicación a los 12 meses de edad y la segunda a los seis años, cubriendo así las etapas críticas de vulnerabilidad infantil. Para adultos, una dosis de refuerzo es aconsejable si no se cuenta con registro completo, particularmente en contextos de brotes como el actual.
Investigadores como Rosa María del Ángel Núñez de Cáceres destacan el legado de México en materia de vacunación, que durante décadas posicionó al país como modelo global. Sin embargo, relajan las medidas, como la no exigencia de cartillas en escuelas, han permitido el retroceso. La investigadora critica que "las medidas son laxas, ya no se exige la cartilla y tampoco se adquieren suficientes vacunas", lo que facilita el regreso de enfermedades prevenibles.
En Zapopan, el jefe de Epidemiología, Salvador Hernández Esparza, reporta que hasta un 90% de los casos locales involucran personas no vacunadas, pero asegura que la situación está bajo control gracias a intervenciones rápidas. El pediatra Jesús Alfredo Ayala Robles, del Hospital General de Zapopan, añade que no existe tratamiento antiviral específico para el sarampión, por lo que la prevención mediante vacunas es la única barrera efectiva. "Las vacunas protegen al individuo y a la comunidad", afirma, promoviendo su uso incluso en adultos para alcanzar la inmunidad colectiva.
Campañas de vacunación y acceso en Jalisco
En respuesta al repunte de sarampión, las secretarías de Salud federal y estatal han intensificado la distribución de vacunas SRP en centros de salud públicos y módulos del IMSS. En Jalisco, se priorizan zonas de alto riesgo como Arandas y Tepatitlán, con brigadas móviles que facilitan el acceso sin costo. Pérez Gómez invita a la población a acudir con su cartilla de vacunación para verificar y completar esquemas pendientes, enfatizando que la disponibilidad es amplia y el proceso es sencillo.
Este enfoque comunitario busca no solo mitigar el brote actual, sino restaurar la cobertura vacunal a niveles óptimos. Especialistas coinciden en que, con una participación activa, México podría revertir esta tendencia en meses, evitando hospitalizaciones y pérdidas humanas innecesarias. La clave reside en educar sobre los beneficios de la vacunación y desmentir mitos que desalientan su adopción.
El repunte de sarampión en México ilustra las consecuencias de descuidar la salud pública, pero también abre una oportunidad para fortalecer sistemas de inmunización. En Jalisco, donde los casos han impactado comunidades rurales, la respuesta ha sido ejemplar, con miles de dosis aplicadas en tiempo récord. Mientras tanto, a nivel nacional, la Secretaría de Salud monitorea indicadores para ajustar estrategias, reconociendo que la colaboración entre gobiernos y sociedad es esencial.
Como se detalla en reportes recientes de la Secretaría de Salud Federal al 1 de octubre de 2025, estos esfuerzos están dando frutos iniciales, con una estabilización en algunas regiones. Expertos consultados, como el infectólogo Alejandro Macías, han contribuido con análisis que guían las políticas, recordando lecciones de epidemias pasadas. Asimismo, el boletín bisemanal de la Organización Panamericana de la Salud proporciona un marco comparativo que enriquece el entendimiento del fenómeno regional.
En el ámbito local, declaraciones del secretario Héctor Raúl Pérez Gómez y del epidemiólogo Salvador Hernández Esparza han sido pivotales para informar a la población sobre riesgos y soluciones. Estas voces, junto con aportes de investigadores como Rosa María del Ángel, subrayan la urgencia de la acción colectiva sin dramatismos innecesarios, enfocándose en hechos y datos concretos para fomentar confianza en las medidas preventivas.


